Las capacidades cognitivas de los neandertales se han considerado bajas en comparación con las del Homo Sapiens, según las investigaciones realizadas hasta ahora. A pesar de ello, la obra de arte hallada en una cueva de Alemania en la que se creía que había huesos de unicornio en el pasado desafía las bajas expectativas de los científicos.

En lugar de guardar huesos de la criatura mítica, la cueva alojó durante mucho tiempo un tesoro no mítico mucho más raro y de mucho valor para la ciencia: una obra de arte creada por los neandertales. ¿Significa esto que eran más inteligentes y creativos de lo que creíamos? El estudio, publicado en la revista Nature Ecology and Evolution, nos adentra en esta posibilidad.

Einhornhöhle, la cueva alemana con presuntos huesos de unicornio

El nombre del recinto es Einhornhöhle que, traducido del idioma alemán al español significa “cueva del unicornio”, nos adelanta un poco el porqué de la popularidad de este lugar.

Como mencionamos en una nota especial sobre criaturas míticas, durante la época medieval, los caza-recompensas y mercenarios afirmaban que tenían dientes y otras partes que pertenecían a cuerpos de criaturas extraordinarias. En aquel entonces, uno de los almacenes era Einhornhöhle, donde presuntamente había huesos de unicornio.

Ahora que hay más formas de probarlo, sabemos que los huesos correspondían en realidad a osos de las cavernas. Venderlos asegurando que eran de unicornio no era más que un engaño ya que se creía que podrían servir como medicinas o amuletos.

Una obra de arte neandertal dentro de la cueva

Pero dejando de lado las estafas de marketing medievales, en 1985, los arqueólogos encontraron herramientas de piedra dentro de dicha cueva; en aquel momento, se vincularon con la actividad neandertal.

Hueso de dedo gigante de ciervo tallado por los neandertales en el que se observan líneas profundas.
Hueso de dedo gigante de ciervo tallado por los neandertales hallado en una cueva alemana. Crédito: V. Minkus, © NLD.

Sin embargo, no fue sino hasta 2019 que descubrieron un diseño de chevron tallado en el hueso del dedo del pie del ya extinto ciervo gigante (Megaloceros giganteus). La obra de arte neandertal se encontraba enterrada cerca de la entrada de la cueva que, por cierto, había colapsado.

El hueso mide 5,6 por 4 centímetros (cm), tiene un grosor de 3,1 cm y pesa apenas 36 gramos (g). A pesar de su peculiaridad, cabe fácilmente en la mano de un ser humanos. Además, exhibe unas 10 líneas profunda, seis de las cuales forman el patrón de chevron triangular y cuatro se desplazan perpendicularmente a su parte inferior.

Tallada intencionalmente, pero sin ningún uso práctico

Los investigadores hallaron evidencia de que la obra había sido tallada intencionalmente. Las líneas tenían una profundidad particular y similar, por lo que no eran marcas de carnicería hechas al azar. Además, estaban espaciadas de manera uniforme entre sí.

Pero, si no se trataba de una herramienta de supervivencia, ¿con qué fin habían tallado los neandertales este hueso? Tras varias pruebas de microscopía y micro-tomografías computarizadas descartaron que fuera una pieza de joyería.

También les llamó la atención su capacidad de sostenerse por sí solo sin caerse, pero no era especialmente estable. Por ende, en su artículo indican que “no tiene ningún uso práctico” aparente.

¿Arte neandertal con significado?

Por otro lado, estaba la posibilidad de que la obra de arte neandertal hallada en la cueva tuviera un carácter simbólico en lugar de funcional. Uno de los indicios de ello fue la naturaleza del ciervo gigante, un animal muy raro y difícil de ver en el norte de los Alpes para aquel entonces.

Esta podría ser una explicación potencial. Los sitios antiguos que habitó el Homo sapiens en África y Eurasia son abundantes en arte simbólico. El problema es que la evidencia de este tipo de manifestaciones neandertales es sumamente escasa.

Sin embargo, los resultados del análisis indican que el hueso data de hace 51,000 años, un momento en el que el Homo sapiens todavía no habitaba la región. Por lo tanto, los neandertales, que vivieron en Europa entre hace 430.000 y 40.000 años, probablemente sí tallaron la obra por su cuenta en la cueva, sin interferencia de humanos anatómicamente modernos.

“Los neandertales eran muy inteligentes “, dijo el investigador principal, Dirk Leder, arqueólogo del Servicio Estatal de Patrimonio Cultural de Baja Sajonia en Hannover, Alemania. “Fueron capaces de comunicarse y expresarse mediante símbolos. Probablemente eran cognitivamente muy similares a nosotros como especie humana”.

Por lo tanto, este estudio arroja resultados inesperados que desafían lo documentado hasta ahora sobre el tema. Lo más interesante es que el carácter simbólico de esta obra de arte demuestra que los neandertales tenían una mayor capacidad cognitiva de lo que se pensaba.

Referencia:

A 51,000-year-old engraved bone reveals Neanderthals’ capacity for symbolic behaviour. https://www.nature.com/articles/s41559-021-01487-z

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