Los adultos somos conscientes de la brecha económica que separa a ricos y a pobres. Pero, ¿qué sucede con los niños? ¿A qué edad comienzan a manejar el término “desigualdad económica”? Son preguntas difíciles de responder, pues los infantes de corta edad tienden a ser muy inocentes y no distinguen entre clases sociales. Tampoco, se reúnen para debatir temas de economía ni mucho menos preocuparse por sus ingresos.

Ciertamente, en su mundo no hay cabida para las desigualdades sociales, por lo menos, cómo lo manejan los adultos. Así que, para abordar este tema y superar esa barrera que separa a niños y adultos, un grupo de investigadores se dieron a la tarea de diseñar un experimento en el que los pequeños, a través de sus títeres, recibían una compensación por desempeño.

La puntuación se hizo adrede

Un títere con forma de venado
El experimento se basó en un juego con títeres

Durante el experimento, los niños recibieron por igual 14 puntos y se ubicaron en la cuarta posición (de siete) de la tabla de resultados. La única variable fue la desigualdad entre los jugadores o marionetas: Por ejemplo:

  • Muy desigual: algunos títeres obtuvieron más puntos que otros
  • Muy igual: algunos títeres recibieron puntuaciones similares

Esa distribución de puntos se hizo adrede, es decir, sin considerar las habilidades o el esfuerzo de los participantes. Simplemente fue “a propósito”, destacan los investigadores. De esa forma, insertaron un escenario de la vida real (de adultos) en el mundo mágico de los niños.

“La forma en que se distribuye la riqueza en la vida real no se trata solo de quién ha trabajado más duro o quién tiene más habilidades. Queríamos imitar esta división más realista de la riqueza para ver cómo las interpretaciones de los niños influían en su comportamiento”, expresan los autores.

Compensación

Tras la mala distribución de puntos a los jugadores, los investigadores decidieron otorgar puntos extras los niños para que asignaran a las marionetas, según sus interpretaciones personales. Sorprendentemente, los resultados se vieron influenciados por la edad de los niños.

Los chicos entre cuatro y seis años distribuyeron sus puntos por igual, es decir, a los que tenían y no puntos. Por su parte, los niños de siete a nueve años fueron más equitativos. Ellos evaluaron primero la necesidad de cada jugador y con base en ello distribuyeron sus puntos. De esa manera, trataron de ajustar los resultados y evitar crear brechas entre los jugadores.

Opiniones encontradas

Después de las pruebas, los niños defendieron lo justo de su sistema económico indistintamente de la forma cómo distribuyeron sus puntos. Sin embargo, algunos cuestionaron la manera cómo se distribuyeron los puntos iniciales, tachando al proceso de injusto. Curiosamente, estos mismos niños fueron los que distribuyeron sus puntos de forma equitativa.

Esta investigación deja en claro que, los pequeños —con edades por encima de los sietes años— tienen la capacidad de interpretar un acto de desigualdad económica e injusticia. Por ende, se inclinan por una sociedad más igualitaria pero lastimosamente influenciada por su entorno. Y tú, ¿qué opinas al respecto?

Referencia:

What do children think of economic inequality? We did an experiment to find out. https://phys.org/news/2021-07-children-economic-inequality.html

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