Realizar actividad física se recomienda para mejorar nuestro estado de ánimo y cuidar nuestra salud en general, pero ¿practicarla al aire libre aumenta los riesgos de padecer melanoma?

Para los que no conocen el término, “el melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina cuando los melanocitos (las células que dan a la piel su color bronceado o marrón) comienzan a crecer fuera de control”, así lo define la Sociedad Americana contra el Cáncer.

Ese concepto sumado al incremento de casos de melanoma en algunos países, como Noruega, causó que una pareja de científicos de la Universidad de Oslo realizara seguimiento a más de 150 mil mujeres con edades entre 30 y 75 años para evaluar la relación entre la actividad física y esta enfermedad.  

La incidencia de melanoma es mayor en personas de piel clara

Lunar en el cuello de una persona de piel clara
Un lunar se origina a partir de los melanocitos, células que pueden crecer de forma descontrolada y causar cáncer de piel.

El cáncer de piel puede afectar a cualquier persona. Sin embargo, es más común en individuos de piel clara. De hecho, la población blanca de Noruega, Dinamarca y Países Bajos registra la mayor tasa de mortalidad a causa de esta enfermedad. “Más de 2.000 personas son diagnosticadas con melanoma cada año en Noruega y 300 muertes se atribuyen” a ella.

Los expertos consideran que los factores genéticos, luz artificial, cámaras de bronceado y la exposición a la radiación ultravioleta (UV) del sol son las principales causas del melanoma. Es por ello que, algunos han llegado a asociar la práctica de actividad física al aire libre con esta enfermedad.

Las personas activas físicamente tienen menor riesgo de padecer melanoma

Si bien la actividad física al aire libre implica mayor incidencia de rayos UV, la becaria postdoctoral en el Departamento de Bioestadística del Instituto de Ciencias Médicas Básicas y coautora del artículo, Flavie Perrier, dice:

“No encontramos mayor riesgo de melanoma entre las mujeres físicamente activas. Incluso encontramos que el riesgo de melanoma en los brazos era ligeramente menor entre las más activas”.

Por lo tanto, la actividad física no incrementa los riesgos de sufrir esta enfermedad. Más bien, reduce las posibilidades. Sin embargo, se debe hacer de forma moderada y cuidando siempre nuestra piel.

Con respecto a la creencia de que los ejercicios al aire libre fomentan este tipo de cáncer, Perrier explica que Noruega se ubica al norte de Europa donde la exposición a los rayos UV del sol es diferente. Mientras que la autora principal del estudio, Marit Veierød, agrega que en Noruega la estación de verano es muy corta. Eso provoca que las personas, ante la necesidad de disfrutar el verano, tomen sol en exceso causando daños a su piel.

Entonces, ni en Noruega ni en ningún otro país, la actividad física aumenta los riesgos de padecer melanoma (por lo menos, en las mujeres). No obstante, la práctica debe realizarse con conciencia y tomando las medidas adecuadas como el uso de protector solar al menos factor 30, ropa adecuada y evitar la exposición en exceso.

Así que, no te cohíbas. ¡Sigue practicando ejercicios al aire libre!

Referencia:

Physical activity and cutaneous melanoma risk: A Norwegian population-based cohort study. https://doi.org/10.1016/j.ypmed.2021.106556

¿Qué es el cáncer de piel tipo melanoma?https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-piel-tipo-melanoma/acerca/que-es-melanoma.html

Escribir un comentario