Los problemas de convivencia a causa de una mala comunicación, falta de sexo e infidelidades son algunos de los motivos más frecuentes de una visita al psicoterapeuta para salvar una relación. Pero, ¿qué sucede cuando las personas tienen distintas inclinaciones políticas?, ¿pueden los métodos la terapia de parejas ayudar a unirlos?

La duda se presenta en un momento donde las diferencias políticas entre demócratas  y republicanos (de Estados Unidos) son abismales. Incluso, muchos consideran que las probabilidades de conciliación entre ambos bandos son escasas. Bueno, así se creía hasta que el profesor asistente de ciencias políticas y asuntos internacionales y públicos en la Universidad de Brown, Rob Blair, asistió a un taller que lo hizo cambiar de parecer.

Taller Rojo/Azul

En ese taller, los facilitadores promovían la introspección entre los participantes, logrando que autoevaluaran su posición y analizaran el impacto de sus acciones. En efecto, conseguían comunicaciones más efectivas e incluso formar alianzas comunitarias sin distinción política.

Curiosamente, la técnica empleada por los facilitadores del taller es un método propio de los terapeutas de pareja que ahora se estaba aplicando con otro fin: unir personas con distintas idolologías políticas. La bondades de ese método llevaron a Blair a organizar una serie de talleres de despolarización en cuatros universidades. Estos incluían la aplicación de una encuesta previa y dos de seguimientos a cada participante del taller.  

Como resultado, las personas que participaron en la sesión expresaron un 22 por ciento menos de hostilidad hacia sus adversarios políticos. Incluso, manifestaron intenciones de donar dinero a programas de despolarización y puntajes bajos en pruebas de sesgo partidista.

Una técnica de terapia de parejas que podría revertir la polarización estadounidense

Pareja en una sesión de terapia de parejas
Vía: Pexels

Inicialmente, los talleres amentaron el grado de tolerancia de las participantes. Sin embargo, seis meses después los efectos habían disminuido. En ese sentido, Blair indica:

“Si bien es cierto que los efectos de los talleres disminuyeron con el tiempo, todavía están presentes. Incluso cuando los estudiantes tomaron una prueba de asociación implícita, que es más difícil de jugar que una pregunta de encuesta directa, estuvieron menos polarizados seis meses después del taller que el grupo de control, aunque la diferencia es estadísticamente más débil”.

Básicamente, con estos talleres se busca que las personas sean más abiertos y se unan a alianzas que les permitan interactuar con personas del bando contrario. Inclusive, que expongan sus puntos de vista sin mayor tapujo y de la misma forma puedan escuchar y comprender el punto de vista de sus adversarios políticos.

Evidentemente, esta técnica de parejas se presenta como una alternativa viable para lograr la conciliación entre dos bandos con grandes diferencias. Es por ello que Blair considera que estos efectos se pueden extrapolar a la población adulta estadounidense. Y, lograr revertir, por lo menos, un tercio de la polarización de este país que el pasado 6 de enero acabo con la vida de más de cuatro personas en el asalto al capitolio.

Y tú, ¿qué opinas de esta técnica de terapia de parejas usada para unir a personas con distintas inclinaciones políticas?

Referencia:

Can Americans Depolarize? Assessing the Effects of Reciprocal Group Reflection on Partisan Polarization. https://osf.io/3x7z8/

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