TekCrispy ha cubierto varios estudios que muestran efectos perjudiciales de la exposición a contaminación del aire durante el embarazo sobre la salud del bebé tanto durante su crecimiento en el útero como después de su nacimiento. Ahora un nuevo trabajo publicado en la revista Environmental Research suma evidencia de los riesgos implicados.

Los investigadores descubrieron los puntos del embarazo en los que la exposición a la contaminación del aire puede ser más perjudicial. Según indican en su artículo, estos son los primeros y últimos meses de gestación.

Estudios previos vincularon la contaminación con problemas de tiroides

Estudios recientes han vinculado la contaminación del aire con los problemas de tiroides, un glándula que produce hormonas involucradas en la regulación del metabolismo y el crecimiento del feto. La principal es la tiroxina (T4), seguida por la hormona estimulante de la tiroides (TSH).

48 horas después de nacer, los médicos someten a los bebés recién nacidos a una prueba de punción en el talón para medir los niveles de ambas hormonas en su sangre. De este modo, pueden anticipar o diagnosticar problemas de tiroides y sus implicaciones a largo plazo.

Exposición a contaminación del aire durante el embarazo y efectos sobre crecimiento

Dado su importante papel en el desarrollo, si los niveles están desequilibrados, el bebé puede estar en riesgo de desarrollar enfermedades graves. Esto motivó a los investigadores a analizar más de cerca la relación entre la contaminación del aire durante el embarazo y el nivel de T4 en el recién nacido.

Mujer con suéter color vino con manos sobre su abdomen de embarazo.

Para ello, se centraron en la contaminación derivada del dióxido de nitrógeno (NO2) y las partículas finas de menos de 2,5 micras de diámetro (PM 2,5); estos son dos de los principales agentes contaminantes del aire.

El estudio incluyó 463 parejas madre-hijo con datos sobre exposición a PM2.5 y NO2 durante el embarazo y niveles de TT4 al nacer. Como el desarrollo del feto varía drásticamente de una semana a otra, los investigadores mantuvieron un monitoreo semanal para recolectar la mayor cantidad de datos posible. De este modo, pudieron detectar las semanas de embarazo más sensibles a la exposición a aire contaminado y los efectos potenciales sobre el desarrollo.

Los meses de embarazo de mayor vulnerabilidad a la contaminación del aire

Los resultados mostraron una relación directa entre la exposición a contaminación del aire por partículas finas durante el embarazo y el nivel de tiroxina, la hormona relacionada con el crecimiento, en los recién nacidos. Sin embargo, no hubo un vínculo claro con la exposición al NO2.

“Lo que hemos visto en este trabajo es que la exposición durante los primeros meses de gestación ha una influencia directa sobre el equilibrio de las hormonas tiroideas”, concluyó Amaia Irizar-Loibide, investigadora del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UPV/EHU. “Estos bebés tienden a tener un nivel más bajo de tiroxina”.

A medida que avanza el embarazo, el riesgo vinculado a la exposición materna se reduce para volver a repuntar durante los últimos meses, aunque con un efecto diferente. A medida que aumenta la concentración de las partículas finas, aumentan los niveles de hormonas tiroideas.

“No está claro qué mecanismo se esconde detrás de todo esto”, señaló la autora. “En cualquier caso, hemos llegado a la conclusión de que los periodos del embarazo más sensibles en cuanto a contaminación atmosférica son los meses tempranos y tardíos”. Ahora los investigadores intentarán determinar qué mecanismos subyacen los efectos opuestos de estas partículas observados al principio y al final del embarazo.

Referencia:

Association between prenatal exposure to air pollutants and newborn thyroxine (T4) levels. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0013935121004266?via%3Dihub

Escribir un comentario