Las personas inmunodeprimidas son un claro grupo de riesgo que se encuentra más vulnerable ante el coronavirus. Asimismo, la información que se tiene de grupos, como los de las personas con cáncer, y su compatibilidad con la vacuna contra el COVID-19 es escasa. Ello por lo menos hasta ahora.

Un reciente estudio publicado en la revista científica Cancer Cell revela que las personas con cáncer responden mucho mejor de lo esperado a la vacunación. Sin embargo, aunque la gran mayoría de pacientes tuvieron una respuesta inmune satisfactoria ante la vacuna, una parte de ellos no tuvo ninguna en absoluto.

94% de los pacientes con cáncer respondieron a la vacuna contra el COVID-19

La investigación que se llevó a cabo incluyó a 131 voluntarios con cáncer de distintos tipos. Los científicos, del Mays Cancer Center (EE.UU.) y de la Universidad de Ginebra (Suiza), estuvieron bajo la dirección del Dr. Dimpy P. Shah.

En conjunto, analizaron el efecto de las vacunas de ARN mensajero (ARNm) en las personas con cáncer. Para ello, midieron la intensidad de su respuesta inmunológica en la forma de producción de anticuerpos contra el SARS-CoV-2. En otras palabras, no se tomó en cuenta la producción de células T ni B contra el coronavirus.

Paciente con cáncer escuchando buenas noticias de su doctor.
Vía stock.adobe.com

Al final de la investigación, se pudo notar que el 94% de los pacientes con cáncer desarrolló anticuerpos contra el COVID-19 luego de recibir las dos dosis de la vacuna de ARNm. Dichas mediciones se hicieron cuatro semanas luego de la segunda inyección, de forma que el organismo tuviera tiempo de generar suficientes anticuerpos como para que la reacción fuera notoria.

El otro 6% no mostró ninguna respuesta en absoluto

El hecho de que más del 90% de los pacientes respondieron bien a las vacunas contra el coronavirus dio una tranquilidad a los científicos. Sin embargo, 7 pacientes (el 6% de la muestra) no mostraron ninguna reacción ante la inyección de ARNm. Por ende, siguieron siendo totalmente vulnerables al contagio del SARS-CoV-2.

Según las observaciones de los investigadores, tal vulnerabilidad se presentó en algunos de los pacientes con tipos de cáncer sanguíneos como el mieloma y el linfoma de Hodgkin. Por su parte, aquellos con tumores sólidos respondieron mucho mejor al tratamiento.

Paciente con cáncer escuchando malas noticias de su doctor,
Vía stock.adobe.com

Cabe destacar que tener problemas hematológicos no es necesariamente un indicador directo de inefectividad de la vacuna. De la muestra, 25 pacientes tenían patologías hematológicas relacionadas con el cáncer. De ellos, 7 no respondieron a la vacuna, mientras que los otros 18 sí mostraron una respuesta inmune en su organismo.

¿Qué implicaciones tiene el nuevo conocimiento para el futuro?

La presente investigación nos presenta con mayores conocimientos para dos áreas específicas: primero, nos deja ver que la vacuna (de ARNm) contra el COVID-19 sí puede ser efectiva en los pacientes con cáncer; y segundo, ofrece posibles indicadores para identificar individuos dentro de los pacientes con patologías cancerígenas que, por uno u otro motivo, estarían en más riesgo –o que, incluso, podrían requerir una tercera dosis–.

Como otro ejemplo de ello tenemos un antecedente común entre los pacientes que no mostraron una respuesta inmunológica: una terapia llamada Rituximab –que consiste en un anticuerpo monoclonal utilizado en el tratamiento de cánceres hematológicos y enfermedades autoinmunes–.

Por lo que parece, aquellos que la recibieron al menos seis meses antes de su primera dosis de la vacuna, no mostraron ninguna respuesta inmunológica. Patrón que se repitió cuando se aplicó la segunda inyección y el organismo siguió sin reaccionar. Debido a lo que deberán hacerse más investigaciones para determinar cómo activar la respuesta inmune en tales grupos.

Por otro lado, en general, los pacientes con cáncer, al recibir su primera vacuna contra el COVID-19, no mostraron una gran respuesta inmunológica. Pero ello cambió en la mayoría de los casos cuando se administró la segunda dosis. Lo que dejó claro que, para la mayoría de los pacientes con ese tipo de patología, la doble dosis es una necesidad y no se puede aplicar solo una –como se ha sugerido en otras oportunidades–.

Referencia:

Immunogenicity of SARS-CoV-2 messenger RNA Vaccines in Patients with Cancer: https://doi.org/10.1016/j.ccell.2021.06.009

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