La obesidad es un problema de salud mundial que se ha ido agravando con el paso del tiempo. Por mucho tiempo, se lo ha visto como un problema personal causado por un mal estilo de vida. Sin embargo, recientes estudios han demostrado que también tiene un componente genético determinante. Ahora, nuevas investigaciones también han ubicado genes raros cuya manipulación podría evitar que engordemos.

El estudio que dio con tal realidad fue dirigido por Luca Lotta, quien es directora ejecutiva de investigación sobre genética humana cardiovascular, metabólica y esquelética en el Regeneron Genetics Center. Dicha entidad está a su vez asociada a la conocida farmacéutica Regeneron.

A través de la publicación de un estudio en la revista Science, Lotta y sus colegas revelaron nuevos secretos del genoma humano. Entre ellos, identificaron específicamente 16 variaciones de genes asociadas a la obesidad que antes no se habían relacionado con el aumento de peso.

Identifican 16 genes raros cuya eliminación podría evitar que engordemos

Para conseguir los 16 genes que podrían ayudarnos a evitar engordar en el futuro, se analizó una muestra de 645.626 personas. Entre ellas, hubo residentes de Estados Unidos, Reino Unido y México. Todo con la intención de conseguir una muestra lo más heterogénea posible.

Con la intención de diferenciar su investigación de los estudios anteriores, los científicos enfocaron sus esfuerzos en estudiar el exoma. Es decir, se enfocaron en estudiar el área del genoma asociada con la producción de proteínas.

Báscula que muestra el aumento de peso de las personas.
Vía PxHere.

Justamente en dicha área se encontraron 16 variaciones en genes –es decir, mutaciones poco comunes– que podrían tener un “gran impacto genotípico”. En otras palabras, ubicaron genes cuyos cambios poco comunes podrían afectar la fisiología de la persona al favorecer el aumento de peso.

De la teoría a la práctica

De entre los 16 candidatos de genes con los que se podría evitar que engordemos, los investigadores tomaron el gen raro GPR75 para realizar estudios más a fondo. Con ello, en mente, desarrollaron un experimento con ratones.

Una vez listos los preparativos, se dividieron los ratones en tres categorías. Aquellos el gen GPR75, los que tenían una sola copia y los que tenían ambas copias. Luego, se sometió a todos los roedores a la misma dieta alta en grasas.

Al final del estudio, los ratones sin GPR75 engordaron un 44% menos que aquellos que sí lo tenían. Asimismo, aquellos que tenían ambas copias del gen terminaron acumulando más peso que los de los otros grupos. Por lo que, se comprobó que manipular la manifestación del GPR75 podría ayudar a las personas a evitar el sobrepeso.

¿Qué podría cambiar en el futuro?

Estamos bien familiarizados tanto con los problemas de salud como con el estigma que trae el tener sobrepeso. Pero, a pesar de que como sociedad sabemos que la obesidad es un problema, ofrecemos aún pocas herramientas verdaderamente útiles para que las personas puedan superarla.

Ahora, la farmacéutica Regeneron se encuentra buscando medicamentos capaces de interactuar con GPR75 e inhibirlo. De hacerlo, podríamos presenciar el primer medicamento que interactuaría con nuestros genes para evitar que engordemos. Un detalle que también ayudaría a protegernos contra otros problemas asociados a la obesidad como la diabetes tipo 2 y los problemas cardiovasculares.

Referencia:

Sequencing of 640,000 exomes identifies GPR75 variants associated with protection from obesity: https://doi.org/10.1126/science.abf8683

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