Al igual que los seres humanos, los árboles necesitan de agua y energía solar para sobrevivir. Sin embargo, algunas veces el entorno donde se desarrollan no es el más idóneo, provocándoles estrés y, como consecuencia se las ingenian para subsistir. Precisamente, una de esas estrategias de supervivencia ha sido descubierta recientemente por un grupo de científicos, quienes explican que las plantas se apoyan entre sí para sobrevivir en lugares sombríos donde la luz solar es escasa.

La luz solar es indispensable en el crecimiento de las plantas. De hecho, en la batalla por recibir mayor energía sus adversarias experimentan un crecimiento alargado. Sin embargo, esta estrategia no funciona en bosques oscuros donde escasean los recursos. Esto se debe a que acarrea un gasto de energía innecesario al no alcanzar la altura esperada. Por ende, en estas situaciones las plantas dejan a un lado la competencia y se las ingenian para vivir juntas.

Hasta hace poco, la mayoría de las investigaciones en este campo se orientaban en sombras moderadas. Por lo tanto, se desconocía cómo reaccionaban las plantas ante condiciones distintas (entornos oscuros). Ahora, con la presentación de esta nueva investigación, se sabe que los árboles se comportan de forma diferente en situaciones estresantes.

Las plantas utilizan sus fotorreceptores para detectar sombras intensas

bosque oscuro

En ambientes oscuros, los árboles se valen de sus fotorreceptores (digamos que son sus ojos) y de sus relojes circadianos –reloj biológico con 24 horas de duración que responde a factores externos del medio ambiente– para detectar sombras intensas. En efecto, previenen el crecimiento innecesario de sus tallos. Con relación a este proceso, los investigadores explican:

“Cuando las plantas detectan una fuerte sombra, la expresión de los genes cambia en ciertas partes del reloj circadiano, el temporizador diario interno que se encuentra en las plantas y otros organismos. Estos componentes del reloj desempeñan un papel adicional en la supresión de la elongación del vástago, bloqueando la superposición de vecinos que normalmente ocurriría en una sombra moderada”.

Esta investigación evidencia cómo las plantas reaccionan positivamente ante situaciones estresantes. Pero, sobre todo plantea la posibilidad de manipular ciertos procesos en el cultivo en climas desafiantes y espacios limitados.

Referencia:

How plants become good neighbors in times of stress. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2021-06/jic-hpb062921.php

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