El espacio está aún lleno de secretos por descubrir. Gracias a la reciente explosión de una estrella, la ciencia podría finalmente haber empezado a desentrañar un misterio que llevaba más de mil años entre la humanidad. Tal avance podría venir de la mano con el descubrimiento de un nuevo tipo de supernova que, hasta ahora, había existido solo en la teoría.

Los hallazgos que dan fuerza al nuevo conocimiento se publicaron en la revista científica Nature Astronomy. En ellos, se utilizan los datos de una supernova ocurrida en el 2018 para intentar explicar el origen de un fenómeno celestial ocurrido hace más de mil años.

La “estrella invitada”

Cosmos
Crédito: Hubble, DSS, Nick Risinger.

Específicamente, el fenómeno que ha despertado la curiosidad de la humanidad por años fue denominado por los astrónomos chinos como la “estrella invitada”. En 1.054 d.C., cuando el fenómeno tuvo lugar, se dio tal nombre al evento que iluminó el cielo tanto diurno como nocturno debido a que se trató de una estrella que había aparecido de la nada, y luego se había esfumado en la nada de nuevo.

El brillo de la “estrella invitada” se pudo ver en el cielo diurno durante 23 días seguidos. Por su parte, el particular brillo de la estrella se mantuvo por dos años en el firmamento nocturno, antes de simplemente desaparecer.

Ahora, estudios recientes han descubierto que, en realidad, la “estrella invitada” no desapareció. En realidad, el nuevo tipo de supernova que la generó dejó un rastro que, hasta hoy, podemos identificar, si observamos a la distancia correcta.

La ciencia podría haber descubierto un nuevo tipo de supernova

Nebulosa del cangrejo.
Nebulosa del cangrejo. Crédito: NASA, ESA, J. Hester and A. Loll.

Para lograr tal hazaña, el mundo ha tenido que contar con el auxilio de las nuevas tecnologías, como las del telescopio espacial Hubble. Según la NASA, los datos que ha logrado conseguir en el espacio podrían relacionar a la Nebulosa del Cangrejo con el particular nuevo tipo de supernova que explotó hace más de mil años (denominada SN 1054).

Ahora, como queda a más de 6.500 años luz de la Tierra, y su brillo no es de los más grandes, la Nebulosa del Cangrejo no es identificable a simple vista. Exactamente eso fue lo que llevó a los investigadores a pensar que la supernova que debió dar origen a tal conglomerado de gases debía ser diferente a los dos tipos que ya se conocían.

Tal idea se ha logrado consolidar en la actualidad gracias a los datos sobre otra explosión ocurrida en el 2018 (llamada SN 2018zd). Todo debido a la información obtenida por los telescopios espaciales Hubble y Spitzer.

El tercer tipo de supernova

Representación de una supernova en el espacio.
Nebulosa del Cangrejo. Crédito: NASA JPL.

En los tiempos actuales, se reconocen únicamente dos tipos de supernovas: las supernovas termonucleares y las de colapso del núcleo de hierro. Las primeras ocurren a estrellas con hasta 8 veces la masa del Sol y se dan cuando ellas absorben demasiado gas de sus cuerpos celestes vecinos.

Ello se convierte en un problema ya que, el núcleo muerto de la enana blanca vuelve a calentarse y a generar una fusión de materiales. Al final, como consecuencia, la estrella estalla y genera un brillo enorme antes de desaparecer.

Por su parte, las supernovas de colapso del núcleo de hierro se dan en estrellas de más de 10 veces la masa del sol. Se suelen desatar cuando la estrella –aún activa– se queda sin combustible nuclear. En consecuencia, ocurre una explosión asociada al colapso del núcleo mientras sufre una transformación que lo convierte en el agujero negro ultradenso o en una estrella de neutrones.

Representación del Hubble de la explosión SN 2018zd.
SN 2018zd. Crédito: Hubble, DSS, Nick Risinger.

Ahora, el nuevo tipo de supernova, denominado como “de captura de electrones”, tienen un poco de ambos mundos. En primer lugar suelen darse en estrellas con entre 8 y 10 veces la masa del Sol. Igualmente, se esperaría que su núcleo colapsara haciendo que sus electrones en el núcleo se estrellen contra sus núcleos atómicos, pero que, en el ínterin liberara grandes cantidades de gas a su alrededor que la hicieran mucho más visible antes de su inevitable explosión.

Como complemento, tal explosión no suele ser la más brillante o fuerte como la de sus compañeras. Pero, la interacción de la estrella moribunda con el gas que fue liberando poco a poco hace que el último brille con más intensidad. Algo que trae como consecuencia que su luz sea mucho más visible, aunque sea solo por un periodo de tiempo finito.

¿La Nebulosa del Cangrejo es el primer vestigio de un nuevo tipo de supernova?

Los investigadores consideran que las evidencias obtenidas con SN 2018zd podrían explicar lo visto por los astrónomos chinos hace más de mil años. Por lo que, consideran que la explosión SN 1054 efectivamente podría haber sido una supernova de captura de electrones.

Sin embargo, como no se tienen suficientes datos de la estrella progenitora de la Nebulosa del Cangrejo, los científicos dicen que no es posible afirmar con total seguridad que ella proviene del nuevo tipo de supernova. Pero, al menos, con los nuevos datos, se puede presentar una nueva posibilidad que, hasta ahora, solo había existido en el terreno de la teoría.

Referencia:

The electron-capture origin of supernova 2018zd: https://doi.org/10.1038/s41550-021-01384-2

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