Las máscaras y protectores faciales han sido de nuestros mejores aliados contra el coronavirus. Con ellos, hemos podido proteger a la población mientras otras opciones más fuertes y permanentes –como las vacunas y los medicamentos– se estaban desarrollando. Pero… ahora que las vacunaciones ya han empezado en el mundo, ¿sigue siendo necesario el uso de mascarillas en espacios interiores?

Para responder a tal pregunta, podemos contar con la opinión de la ciencia. Con ello en mente, echemos un vistazo a lo comentado por expertos para el portal Live Science, para comprender mejor la situación de las mascarillas en la actualidad y cómo deberíamos o no usarlas en un futuro.

Una nueva modalidad para el uso de mascarillas

Durante gran parte del 2020, el uso de mascarillas era obligatorio como una medida vital de prevención de los contagios. Ahora, en países como Estados Unidos, las normativas de uso del tapabocas han ido cambiando mientras las vacunaciones avanzan.

Como una de sus más recientes modificaciones tenemos el anuncio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Dentro de él, vemos como se aclara que las personas completamente vacunadas contra el SARS-CoV-2 podrían prescindir de la vacuna tanto en interiores como en exteriores.

Por su lado, quienes no han sido vacunados, al menos podrían olvidar el uso de mascarillas en exteriores y usarla solo en espacios interiores. Solo en ambos casos se hace obligatoria la mascarilla cuando las personas se encuentran en espacios abarrotados como el transporte público o grandes eventos como los conciertos.

Pero… ¿sigue siendo seguro, incluso con la variante Delta del coronavirus?

Recientemente, el surgimiento de otra nueva variante del SARS-CoV-2 ha vuelto a preocupar al mundo. Sobre todo porque se dice que la cepa más reciente es más contagiosa y resistente que la original. Por lo que, es posible preguntarnos si seguirá siendo seguro prescindir del uso de mascarillas, tanto para quienes han recibido la vacuna, como para los que no.

(…) en la mayoría de los casos, estaría de acuerdo con esta recomendación. (…) Los estudios han demostrado que todas las vacunas COVID-19 actualmente disponibles en los Estados Unidos reducen el riesgo de contraer COVID-19 y son altamente efectivas para prevenir enfermedades graves y la muerte”, comentó el Dr. Thomas Kingsley, profesor asistente de la Clínica Mayo en Minnesota y epidemiólogo jefe de la Fundación PathCheck.

Básicamnte, Kingsley aclara que la vacuna no es un seguro absoluto de que la persona no podrá contagiarse. Sin embargo, sí hace que las probabilidades sean mucho menor e, incluso si se contagian, lo más común es que sufran un cuadro viral leve.

Será necesario hacer algunas excepciones

Aunque el riesgo de contagio sea menor, tal ocurrencia podría hacer a los vacunados otros focos de transmisión del virus. Por lo que, aunque sus vidas no peligren tanto, es bueno que las personas escuchen los consejos de entidades como la Organización Mundial de la Salud y vuelvan a utilizar mascarillas y a mantener la distancia social tanto como puedan, solo por precaución.

Mascacarilla facial.
Vía Pixabay.

Ello se hace particularmente importante también para individuos que naturalmente se encuentran entre las poblaciones de riesgo. Es decir, las personas como los adultos mayores o los individuos inmunodeprimidos, que podrían tener posibilidades de ser más vulnerables al virus.

En el 2020, estudios como uno publicado en JAMA Internal Medicine por Benjamin K. I. Helfand, Margaret Webb, Sarah L. Gartaganis, Lily Fuller, Churl-Su Kwon y Sharon K. Inouye estudiaron la falta de representación de personas mayores de 65 años en los ensayos clínicos para el desarrollo de nuevas vacunas. Con ellos, no solo se notó tal déficit sino el riesgo que implica no estudiar una de las principales poblaciones de riesgo.

Yendo un poco por el mismo camino, están también las investigaciones sobre los individuos inmunodeprimidos. Todo ya que, tal como indica la Dra. Rachel Chasan, médica de enfermedades infecciosas del Hospital Mount Sinai en New York City:

Una forma de minimizar el riesgo de COVID-19 grave, incluso para los grupos de mayor riesgo, sería desenmascarar el interior solo cuando no hay casos reportados en 45 días en un condado o estado específico, dijo Kingsley.

A medida que surgen los datos, existe la preocupación de que las personas inmunodeprimidas no estén tan bien protegidas de la infección”.

Sin embargo, hasta el momento no hay resultados concretos. Por lo que, será necesario que las personas consulten directamente con sus médicos de cabecera para recibir indicaciones y consejos personalizados a la hora de cuidarse del virus.

Referencia:

The Exclusion of Older Persons From Vaccine and Treatment Trials for Coronavirus Disease 2019—Missing the Target: doi:10.1001/jamainternmed.2020.5084

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