En medio de una pandemia que se ha cobrado la vida de 3,93 millones de personas, probablemente de lo que menos quisieran hablar mucho es sobre la muerte. Pero la ciencia no tiene descanso, y un estudio reciente ha revelado algo interesante que podría ayudar a reconstruir la historia de las enfermedades infecciosas: la primera muerte humana a causa de una peste o plaga.

En su estudio publicado en la revista Cell Reports, los investigadores revelan que un cazador-recolector que vivió hace más de 5,000 años fue la primera persona en morir a causa de la bacteria Yersinia pestis.

La población europea se redujo significativamente hace 5,500 años

Cráneo de la primera persona que murió por la peste.
Cráneo de la primera persona en morir debido a la peste. Crédito: Dominik Göldner, BGAEU.

Hace unos 5,500 años, las comunidades humanas que vivieron en la edad de piedra en Europa occidental sufrieron una reducción drástica de su población. La ciencia estima que se debió a una peste, y aunque fue un evento adverso, dio lugar a una amplia migración de personas del este.

Los investigadores llegaron a dicha inferencia después de encontrar y analizar cuatro individuos que vivieron en la edad de piedra. Los restos corresponden a una mujer joven, un bebé y dos hombres que vivieron entre hace 5,300 y 5,050 años. Fueron desenterrados durante dos excavaciones, una en el siglo XIX y otra hace pocos años, lo que motivó investigaciones para conocer las causas detrás de sus muertes.

La primera víctima humana de una peste

Siguiendo esta meta, los investigadores examinaron el ADN a través de sus piezas dentales y los huesos del cráneo en busca de patógenos documentados; entre ellos, incluida la terrible Y. pestis.

Así descubrieron que uno de los hombres, cuya edad al morir rondaba entre los 20 y 30 años, tenía en su torrente sanguíneo fragmentos de ADN y proteínas que corresponden a una forma ya extinta de la bacteria causante de la peste. Hasta la fecha, esta es la primera muerte causada por la peste documentada, la víctima más antigua de una enfermedad que se cobraría la vida de muchas otras miles de años después.

Una cepa diferente a la causante de brotes posteriores

Los resultados del análisis sugieren que la cepa probablemente se separó de todas las demás formas de Y.pestis hace unos 7,200 años. Por ende, la hallada en los restos del joven corresponde a la cepa más antigua conocida de la bacteria causante de la peste.

De hecho, la cepa bacteriana era muy diferente a las versiones encontradas en el período Neolítico y la edad de bronce. También carecía del gen que convertía a las pulgas en vectores de la forma de la enfermedad que afecta a los ganglios linfáticos y causa bubones negros.

“La pulga parece ser uno de los principales vectores que están impulsando una distribución realmente rápida y la infección rápida durante la edad media”, dijo el profesor Ben Krause-Kyora, coautor del estudio en la Universidad Christian-Albrecht de Kiel, Alemania.

Síntomas leves detrás de la primera muerte por peste de la historia

En cambio, esta primera muerte pudo haber sido causado por una peste septicémica, una infección en la sangre, o una peste neumónica, ambas asociadas a la misma bacteria en cuestión.

Estas dos formas del patógeno son más virulentas que la peste bubónica ya mencionada; sin embargo, aún existen dudas sobre la naturaleza de la cepa encontrada en los huesos analizados. Y es que, al parecer, a pesar de su letalidad, esta no era tan potente como para causar una propagación tan masiva.

“Creemos que estas formas tempranas de Y. pestis realmente no pueden provocar grandes brotes”, dijo el profesor Ben Krause-Kyora, coautor del estudio en la Universidad Christian-Albrecht de Kiel, Alemania . El estudio también reveló niveles altos de ADN de Y. pestis en el hombre, lo que sugiere que pudo haber vivido un tiempo con la enfermedad con síntomas leves.

Consciente de ello, Krause-Kyora se mantiene escéptico respecto a la posibilidad de que la enfermedad fuera la causante de la disminución de la población europea durante la edad de piedra. Lo que sí parece ser cierto es que los restos de este joven constituyen la evidencia más temprana de los estragos de la peste: la primera muerte humana asociada a la infección.

Referencia:

A 5,000-year-old hunter-gatherer already plagued by Yersinia pestis. https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(21)00645-8

Escribir un comentario