El castigo físico, como un método de prevención y corrección de problemas de conductas en los niños, es una práctica extendida por todo el mundo. Sin embargo, un artículo reciente publicado en The Lancet  señala que esta práctica no funciona, porque más allá de prevenir problemas de comportamiento, los agrava.

Por lo general, el castigo físico implica dolor y, se asocia con pellizcos, palmadas, nalgadas, rasguños y hasta quemaduras. En vista de que los límites entre el castigo físico y el maltrato no están bien definidos, este método de corrección infantil se ha prohibido en más de 60 países por considerarlo una forma de violencia.

No obstante, en algunas regiones aun lo siguen empleando. Por ejemplo, en todos los estados de EE.UU. es legal que los padres utilicen el castigo físico para reprender a los niños. Incluso, se permite en los colegios de 19 estados de este país. Al respecto, la autora principal del artículo, Elizabeth Gershoff, expresa:

“No hay evidencia de que el castigo físico sea bueno para los niños. Toda la evidencia indica que el castigo físico es perjudicial para el desarrollo y el bienestar de los niños”.

El castigo físico empeora el comportamiento de los niños

De acuerdo a la investigación, un 63 por ciento de los niños (a nivel mundial) con edades comprendidas entre 2 y 4 años reciben castigo físico por parte de sus cuidadores. Estas personas consideran que golpeando a los niños pueden mejorar su comportamiento, sin embargo, este tipo de castigo tiene un efecto contraproducente.  

Para llegar a estos resultados, los investigadores se dieron a la tarea de analizar 69 estudios (en su mayoría de Estados Unidos). En efecto, encontraron que este método de corrección no se asociaba con ningún resultado positivo y que el riesgo de que sufrieran violencia se incrementaba.

De igual modo, se detectó que los cambios negativos afectaban por igual a todos los niños, indistintamente del sexo, raza y los métodos de crianza que apliquen sus cuidadores. Aunado a ello, los investigadores destacan que las conductas negativas aumentan de forma proporcional al castigo físico.

¿Cuáles son las consecuencias del castigo infantil?

Padre leyendo un cuento a su hija
El castigo físico puede provocar que los niños pierdan la confianza en sus padres.

Como hemos venido diciendo, este método de corrección tiene un efecto inverso. En ese sentido, los niños tienden a evitar relacionarse con las personas que los castigan, aumentan las probabilidades de sufrir trastornos psicológicos y de comportamiento agresivos. Asimismo, puede provocar que los niños se vuelvan mentirosos y alterar su desarrollo moral.

Ciertamente es una situación preocupante, es por ello que se espera que esta investigación se utilice como instrumento de apoyo a los niños y sirva de evidencia para poner fin al castigo físico a nivel a mundial.

Referencia:

Evidence against physically punishing kids is clear, researchers say. https://medicalxpress.com/news/2021-06-evidence-physically-kids.html


El castigo físico en la crianza de los hijos. Un estudio comparativo.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462006000600004

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