En 2019, las imágenes satelitales mostraron una especie de acto de magia al que la ciencia está buscando una explicación lógica: la desaparición de un lago gigantesco en la Antártida abrupta y repentina durante el invierno.

La ley de la conservación de la masa dice que la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Por tanto, es difícil hablar estrictamente de una desparición. Pero entonces, ¿qué pudo haber pasado con este cuerpo de agua que contenía entre 600 y 750 millones de metros cúbicos? Los científicos ofrecen una respuesta en un artículo en la revista Geophysical Research Letters.

El colapso de la plataforma de hielo que sostenía al lago

Para empezar, el evento ocurrió en la plataforma de hielo Amery en la Antártida. Y uno de los puntos más importantes es que no se trata de un lago pequeño; en realidad era gigantesco, comparable con el doble del volumen del la Bahía de San Diego, Estados Unidos, y superando toda el agua del puerto Sydney, Australia.

Dicho esto, es difícil hablar de una evaporación repentina, o de una extracción extraterrestre. En cambio, los científicos creen que se debe a que, al ser tan voluminoso, terminó por desmoronar la capa de hielo que lo sostenían en las profundidades.

Representación de la cantidad de agua que perdió el lago antártico durante su desaparición, en una ciudad.
Representación de los 600-750 millones de metros cúbicos de agua que se drenaron durante la desaparición del lago antártico. Crédito: Philipp Arndt/Scripps Institution of Oceanography/UC San Diego.

“Creemos que el peso del agua acumulada en este lago profundo abrió una fisura en la plataforma de hielo debajo del lago, un proceso conocido como hidrofractura, que hace que el agua drene hacia el océano debajo”, explicó el glaciólogo Roland Warner de la Universidad de Tasmania.

Esta explicación también descarta que el fenómeno ocurriera en realidad de forma repentina. La hidrofractura drenó el lago debió haber drenado el lago durante unos tres días desde el momento en que ocurrió, aunque este también es un período rápido para semejantes cantidades de agua.

La desaparición del lado antártico ocasionó una elevación considerable de la región

Cuando este tipo de eventos ocurren, es de esperar que la plataforma de hielo de abajo se levante al recibir materia desde la superficie y estar libre de su peso presionándola hacia abajo.

Gracias a las observaciones y a las mediciones realizadas por la misión satelital ICESat-2 de la NASA, los científicos también pudieron confirmar esta premisa. Los registros muestran cambios en la elevación de la plataforma de hielo como consecuencia del desplazamiento de agua líquida. La región que rodeaba el lado se elevó hasta 36 metros.

Después de su desaparición, el deshielo comenzó a cesar en el verano de 2020, lo que permitió que el lago antártico comenzara a llenarse de nuevo. Los datos más recientes muestran que ha alcanzado un flujo de más de 1 millón de metros cúbicos de agua por día que ahora fluyen hacia la fractura de 2019, denominada dolina.

El peligro inminente que suponen las hidrofracturas

Por el momento, no hay mucha claridad respecto al futuro de este lago antártico tras su desaparición y renacimiento; pero siendo realistas, es probable que para esta fecha el agua de deshielo acumulada en la dolina ya se esté filtrando al océano.

“Parece que la fractura se reabrió brevemente durante la temporada de deshielo del verano de 2020, por lo que ciertamente es un sistema a tener en cuenta”, dice Warner. “Este evento plantea nuevas preguntas sobre qué tan comunes son estos lagos profundos cubiertos de hielo en las plataformas de hielo y cómo evolucionan”.

En general, se cree que la creciente aparición de lagos y arroyos de agua de deshielo en la superficie de la Antártida es consecuencia del cambio climático. Sin embargo, los científicos reconocen que aún es poco lo que se sabe sobre los fenómenos de hidrofractura como para vincularlos con ello.

Mientras tanto, sigue siendo de gran importancia monitorearlos, ya que estos, definitivamente, pueden incrementar el volumen de agua en los océanos y, por consiguiente, el nivel del mar.

Referencia:

Rapid formation of an ice doline on Amery Ice Shelf, East Antarctica. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1029/2020GL091095

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