El estrés crónico es uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades cardiacas, obesidad, diabetes, problemas menstruales e incluso en la depresión y la ansiedad. Ahora, un estudio sugiere que es desencadenante del Alzheimer, una enfermedad degenerativa de las células nerviosas que afecta principalmente nuestra memoria.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores centraron su trabajo en el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (eje HPA). Este no es más que un sistema de interacción entre el hipotálamo y la glándula adrenal, cuya función es controlar ciertos procesos biológicos y ayudarnos a reaccionar ante el estrés.

Personas con Alzheimer registran alteraciones en el eje HPA

Manos arrugadas entrelazadas
Vía: Pexels

Entre las funciones biológicas que realiza el eje HPA se encuentra la liberación de la hormona esteroidea cortisol. Esta se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucosa en la sangre. Por lo tanto, entre mayor sea el estrés, mayor cantidad de cortisol libera nuestro organismo.

En este caso, “los investigadores sugieren que los factores genéticos que afectan el eje HPA también podrían afectar la inflamación en el cerebro”. Eso significa que el estrés crónico como principal causante de esta afección está fuertemente ligado a enfermedades como el Alzheimer.

“Las variaciones genéticas dentro de estas vías pueden influir en la forma en que se comporta el sistema inmunológico del cerebro y provocar una respuesta disfuncional. En el cerebro, esto conduce a una interrupción crónica de los procesos cerebrales normales, lo que aumenta el riesgo de neurodegeneración posterior y, en última instancia, demencia”, explica el genetista molecular David Groth  de la Universidad Curtin en Australia.

Estrés crónico afecta la microglia

En términos científicos, el estrés crónico podría provocar “una respuesta de glucocorticoides” que afecta a la microglia –células inmunes del cerebro que tienden a ser muy sensibles a los cambios del entorno–, provocando que el cerebro se inflame y aumente el riesgo de neurodegeneración.

Como mencionamos anteriormente, los cambios en el eje HPA se observaron en casos de Alzheimer. No obstante, los investigadores no aclaran cuáles son los cambios genéticos o ambientales que causan dichas alteraciones.

En ese sentido, otro estudio publicado en la revista Journal of Alzheimer’s Disease indica que los niveles excesivos de la hormona cortisol y los cambios cardiovasculares podrían ser los principales responsables de que el estrés produzca el Alzhéimer. De igual modo, indican que “el estrés puede aumentar el riesgo de sufrir alzhéimer hasta en un 25%”. Incluso, revela que las personas de mediana edad que tienden a sufrir ataques constantes de estrés corren el riesgo de desarrollar Alzhéimer en un futuro.

Estas investigaciones dejan un mensaje bastante claro y es que los “factores genéticos que afectan el eje HPA” podrían provocar daño neuronal, los cuales sumados a la edad y antecedentes familiares pueden provocar Alzheimer. Sin embargo, se espera que estos estudios contribuyan a prevenir o atacar de una forma más efectiva tan terrible enfermedad.  

Referencias:

Chronic stress and Alzheimer’s disease: the interplay between the hypothalamic–pituitary–adrenal axis, genetics and microglia. https://doi.org/10.1111/brv.12750

Vital Exhaustion and Incidence of Dementia: Results from the Copenhagen City Heart Study. https://content.iospress.com/articles/journal-of-alzheimers-disease/jad180478?resultNumber=0&totalResults=19&start=0&q=Vital+Exhaustion+and+Incidence+of+Dementia%3A+Results+from+the+Copenhagen+City+Heart+Study&resultsPageSize=10&rows=10

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