Tal como era de esperarse la batalla entre el streaming y el cine, refiriéndonos a las salas de cine, ha representado ser tan importante como un Godzilla versus Kong, un Batman versus Superman y hasta un Real Madrid versus Barcelona. Es decir: ha sido épica.

Sin embargo, si bien cada formato tiene su “punto positivo”, nos hemos tomado el tiempo de “indagar” y “especular” un poco para definir a un ganador. Y, no, no queremos que se entienda que habrá una sola opción correcta, pero, la verdad, es que en un mundo tan competitivo como en el que vivimos, una debe resultar ser más rentable o provechosa que la otra.

Cambios en el consumo

Si estuviéramos haciendo este artículo en el 2019 podríamos afirmar, con los ojos cerrados, y con la mente más que clara, que no habrá nada que se compare a un lanzamiento en taquilla, y que, si bien disfrutar del streaming es un placer culposo, un ‘Avengers: Endgame’ no hubiera sido lo que fue si solo se hubiera estrenado en Disney Plus.

No obstante, si tomamos en cuenta el hecho de la pandemia vivida, los meses –y para algunos países, más de un año– en completo encierro y distanciamiento, debemos admitir que el streaming tiene sus fortalezas, y no somos los únicos.

La realidad es que ir al cine antes se consideraba un “gasto hormiga”, es decir, ese “capricho” en el que se iba nuestro dinero por lo menos dos veces al mes, y dependía de qué cinta se estrenaría en esa ocasión.

Ir al cine era tan importante para el entretenimiento como salir a bailar con los amigos, o ver el fútbol un domingo. Mejor dicho, era casi indispensable visitar las salas y ver los esperados lanzamientos en una pantalla grande, con cotufas recién salidas y el sonido más increíble que el de nuestras casas.

Pero, el COVID no solo nos tiene a todos usando mascarilla y vacunándonos tan rápido como podemos, sino que también ha cambiado nuestra forma de consumir entretenimiento.

A ver, si ponemos un ejemplo ajeno al cine, podemos hacer la siguiente prueba: ¿cuántos retomaron el último juego de Candy Crush que no había podido pasar justo cuando la pandemia empezó? O, ¿cuánto retomaron ese libro que nunca terminaron cuando el regreso a las calles se volvió imposible?

Si pudieran respondernos, estamos seguros que la mayoría nos dirá que no solo sus hábitos de entretenimiento cambiaron, sino sus hábitos de vida. Algunos habrán dejado de fumar, y otros habrán perdido peso, en este caso algunos prefieren Netflix a moverse al cine en un mundo post pandemia.

Formatos de disfrute

Apartándonos de los cambios en la conducta del consumidor, también tenemos que hablar de aspectos más objetivos como si Steven Spielberg tenía razón al “desprestigiar” al streaming por afectar la calidad del cine, o, si en realidad todos hacen producciones de alto nivel, y dignas de competiciones internacionales.

Obviemos por un momento que Spielberg se volteó y ahora tiene un acuerdo importantísimo con Netflix, y que cineastas del nivel de Martin Scorsese han sido nominados por producciones que viven en plataformas de transmisión, si somos “objetivos”, tenemos que ponernos del lado de Christopher Nolan y reafirmar que algunas producciones fueron hechas con el propósito de disfrutarse en las salas de cine.

Sin embargo, de nuevo, si somos realistas, ‘Tenet’ fue fácilmente aplastada por ‘Mulan’, y la segunda se estrenó en Disney Plus, mientras que la primera le huyó a HBO Max lo más que pudo. Ahora bien, si quieren hacer comparaciones “entre géneros”, ‘Tenet’ tiene que envidiarle a una producción como ‘The Old Guard’, o ‘Six Underground’, y hasta ‘Extraction’, todas películas exitosas del gigante del streaming.

Ahora bien, si hablamos de transparencia en los resultados, este punto se lo llevan las salas de cine, y por el simple hecho de que el streaming no cuenta con una reconocida “box chart”, y no por un tema de “discriminación”, sino porque es imposible entender cuánto dinero ganó una producción cuando se estrena únicamente en servicios de transmisión, ya que, como lo hemos revisado previamente, estas plataformas digitales se miden por un indicador de visualizaciones.

En otras oportunidades les hemos comentado lo “tramposo” que puede resultar la medida de “éxito” de una producción que se estrenó en streaming, sobre todo entendiendo que algunas compañías consideran que una visualización se cuenta luego de los primeros segundos, o minutos, que se vea un episodio. Es decir, no todo lo que brilla es oro.

Pero, como no estamos aquí para desviarnos, supongamos que ‘Army of the Dead’ recolectó los mismos resultados que ‘Godzilla vs. Kong’, de igual forma no creemos que ni una sola persona admita que la cinta de Zack Snyder se disfrutó más en casa que lo que la cinta de Legendary en el cine.

A decir verdad, hemos llegado a la conclusión de que no importa el formato, importa la calidad de la producción. Es decir, tomemos el ejemplo de ‘Soul’ y de ‘Wonder Woman 1984’, la primera tuvo un lanzamiento exclusivo en Disney Plus, mientras que la segunda se estrenó tanto en HBO Max como en el cine, a nivel internacional.

Para todos es casi evidente que ‘Soul’ contó con un despliegue narrativo más que impactante, y emocionante, sin embargo, ‘WW 1984’ careció de potencia y conexión, a diferencia que la primera parte.

‘Soul’, que se estrenó únicamente en Disney Plus, recibió un Óscar por su calidad, mientras que los personajes de ‘WW 1984’ recibieron nominaciones a los Razzies Awards, que premian a lo peor de Hollywood.

Para no extendernos más, hemos decidido encontrarnos en un punto medio, y “anunciar” que no habrá formato “erróneo” para estrenar una cinta, solo importará la calidad de su trama, sus interpretaciones, su fotografía y hasta de su vestuario, y maquillaje.

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