Si bien las dietas estrictas están desaconsejadas, la realidad (y la evidencia científica bien sustentada) nos muestra que comer de manera saludable es clave para tener un cuerpo y peso igual de sanos. Sin embargo, ciertos estudios también muestran cierta efectividad y acción rápida en la pérdida de peso a través del uso de productos, por lo general de origen natural. ¿Cuán cierto esto?

Lo cierto es que hay una realidad bastante triste detrás de toda la publicidad, las promesas y las ventas masivas. Muchos de estos productos para perder peso rápido ni siquiera se han sometido a pruebas suficientes como para dar por sentado su eficacia o seguridad. Una nueva revisión publicada en la revista Obesity nos deja evidencia de ello.

315 artículos basados en ensayos aleatorizados y controlados entre casi 2,000

Los investigadores recopilaron casi 2,000 artículos de texto completo que abordan la eficacia de los suplementos dietéticos, escogiendo entre ellos solo los que se realizaron a bajo el esquema de ensayo controlado aleatorio en humanos.

Dicho esto, no estaría demás explicar lo que significa hacer un ensayo aletorizado y controlado. Bajo este esquema, se compara un grupo de prueba que usa el producto para pérdida de peso rápida con un grupo de control que no lo toma; los participantes que pertenecerán a uno u otro se escogen al azar.

Cabe destacar que este tipo de ensayos constituyen lo mínimo para arrojar evidencia convincente y confiable de que un tratamiento en realidad funciona. Aplicando dicho criterio, entre los casi 2,000 artículos, solo quedaron 315 estudios que midieron la pérdida de peso (en función del índice de masa corporal) con el uso de un suplementos dietéticos.

Apenas 52 estudios de calidad sobre productos para perder peso rápido

Mano de científica escribiendo en un cuaderno.
Vía iStock.

Muy pocos de los 315 estudios que arrojaron efectos de pérdida de peso estadísticamente significativos tenían un “bajo riesgo de sesgo”. Apenas 52 de ellos eran de “alta calidad”, mientras que solo 16 mostraron una diferencia significativa entre los grupos evaluados.

Entre los tratamientos que se evaluaron con ensayos aleatorios de mayor calidad encontraron: acupuntura, calcio y vitamina D, quitosano, chocolate/cacao, cromo, efedra o cafeín, garcinia y/o hidroxicitrato, té verde, goma de guar, ácido linoleico conjugado, phaseolus, fenilpropilamina, piruvato y técnicas relacionadas con la salud mental, como la atención plena, manejo del estrés, hipnosis, meditación y los masajes.

Métodos de investigación inadecuados que arrojan resultados errados

Con la pandemia de COVID-19 y la infodemia que vivimos, muchos se han acostumbrado a buscar estudios científicos en Internet para confirmar o descartar incluso lo que dicen los políticos en televisión. En efecto, la ciencia es nuestra mayor aliada a la hora de tomar decisiones, o al menos si queremos saber la verdad sobre algo.

El problema es que no todos los estudios son válidos como nos han hecho ver. La forma en que se realizan, la cantidad de participantes, su origen étnico, la edad, el sexo, las condiciones de salud y el entorno en que viven son factores que, parecen inofensivos, pero que pueden modificar drásticamente los resultados. También son importantes las técnicas empleadas para la recolección y el análisis de datos, así como los intereses y creencias de los investigadores a cargo.

Persona sosteniendo producto para pérdida de peso en forma de píldoras en su mano.

En esta oportunidad, el equipo revisó los artículos sobre productos para pérdida rápida de peso en busca de sesgos utilizando una escala estandarizada, descubriendo limitaciones muy significativas.

Entre ellos, destacan tamaños de muestra muy pequeños, así como haber realizado el estudio en poblaciones nada parecidas a las que estaría dirigida el producto en cuestión. Una de las más preocupantes fue no especificar si un presunto cambio de peso relacionado con el producto fue estadísticamente significativo o no.

Muchos suplementos dietéticos en el mercado no tienen estudios subyacentes

Uno de los hallazgos más sorprendentes fue la cantidad de productos para perder peso rápido populares que siguen en el mercado a pesar de que prácticamente no habían sido estudiados. Entre ellos, las las infusiones de Nav Plus y las cetonas de frambuesa.

“Toda la revisión sistemática se compone de estudios muy mal realizados”, dice Srividya Kidambi . “Pero incluso entre ellos, existen estos suplementos muy populares que realmente no tienen ninguna evidencia”.

Los productos para pérdida rápida de peso siguen siendo muy populares

Solo en 2020, los estadounidenses gastaron US$ 61 mil millones den productos para perder peso rápido y más de US$ 2 mil millones solo en píldoras de este tipo. Esto demuestra que, a pesar del énfasis que se está haciendo en dar a conocer la importancia de la adopción de hábitos saludables para mantener un peso adecuado, aún muchos creen fervientemente en estos falsos milagros.

La bonanza de información en la que vivimos puede hacer sentir saturados a muchos, pero la realidad es que tiene sus ventajas. Con un par de clics y tecleos en la internet, podemos confirmar o descartar muchos de los mitos que circulan de boca en boca. Es por ello que la difusión de este tipo de investigaciones es tan importante para la sociedad y para las generaciones futuras.

Referencia:

A Systematic Review of Dietary Supplements and Alternative Therapies for Weight Loss. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/oby.23110

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