Recientemente, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ordenó reiniciar las investigaciones respecto al origen del SARS-CoV-2, que hasta el día de hoy, sigue siendo un misterio. Y, casi de manera simultánea, surge la controversial noticia de que un científico de Seattle recuperó 13 secuencias genéticas del coronavirus que corresponden a los primeros casos de COVID-19 detectados en la ciudad de Wuhan.

Pero lo más resaltante de ello no parece ser el hallazgo como tal, sino el hecho de que fueran recuperadas, porque, de hecho, fueron eliminadas de Google Cloud. Pero, ¿por qué una información tan valiosa en nuestros tiempos habría sido desechada? ¿Qué misterio hay detrás de ello?

La pérdida de las primeras secuencias genéticas del coronavirus

Mujer de rasgos asiáticos con mascarilla contra el coronavirus junto al virus.

Hace aproximadamente un año, 241 secuencias genéticas de pacientes con COVID-19 desaparecieron de una base de datos en línea llamada Sequence Read Archive. Las secuencias genéticas de dicha base eran parte de un proyecto de la Universidad de Wuhan llamado PRJNA612766, pero la base de datos es mantenida por los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Jesse Bloom, un científico del Instituto Médico Howard Hughes en Seattle, notó que faltaban algunas secuencias al revisar una hoja de cálculo en un artículo publicado en mayo de 2020 en la revista PeerJ, que las reportaban.

Investigando al respecto, descubrió que las secuencias genéticas del coronavirus eliminadas habían sido recolectadas por Aisu Fu y el Hospital Renmin de la Universidad de Wuhan. Otra investigación sugería que estas correspondían a pacientes ambulatorios sobre los que se sospechaba que tenían COVID-19 al inicio del brote.

La importancia de las secuencias genéticas para llegar al origen del brote

Determinar el origen exacto del coronavirus y el momento en que saltó de donde sea que estuviera a los humanos es una tarea prácticamente imposible, incluso en nuestros tiempos. Sin embargo, existe un interés latente por descubrirlo, o por lo menos llegar al punto más cercano a la realidad que desencadenó esta pandemia que se ha cobrado la vida de casi 3,9 millones de personas.

Para hacerlo, los científicos deben llegar primero al virus progenitor, ese del cual descienden todas las demás cepas, pero hasta el momento, las secuencias más tempranas son las que se tomaron de los casos detectados en el mercado de mariscos de Huanan, en la ciudad de Wuhan. Recordemos que, inicialmente, se creyó que este fue el lugar en el que ocurrió el derrame.

Incongruencias entre las primeras muestras del coronavirus

Lo curioso es que los casos que se tienen de diciembre y noviembre de 2019 no tenían vínculos con el mercado de Huanan. Esto quiere decir que el origen de la pandemia en realidad no fue el mercado, sino otro lugar, y que, además, fue antes de lo reportado, como muchos han denunciado.

Pero hay algo más interesante aún. Las secuencias genéticas del coronavirus que causó los casos detectados en el mercado incluyen tres mutaciones ausentes en las muestras de casos detectados semanas después en otros sitios. Estos últimos coincidían más con los coronavirus que se han encontrado en los murciélagos de herradura, conocidos reservorios de patógenos.

Coronavirus en rojo con partículas que se desprenden en un fondo negro.

Ahora bien, los estudios realizados hasta ahora descartan que el virus fuera diseñado en un laboratorio, y la mayoría apoya la idea de que saltó de los murciélagos. Si tomamos en cuenta esto, lo más lógico es suponer que al coronavirus progenitor también le falten dichas mutaciones. Por tanto, estamos frente a una molesta incongruencia.

El misterio parece más desentrañable con el descubrimiento de Bloom. Las secuencias genéticas que recuperó del exilio también carecían las tres mutaciones halladas en los casos de coronavirus posteriores, a pesar de que corresponden a algunas de las primeras muestras.

“Son tres pasos más similares a los coronavirus de murciélago que a los virus del mercado de pescado de Huanan”, dijo Bloom a The New York Times, que publicó un artículo sobre su hallazgo.

Origen del coronavirus: el brote de COVID-19 inició mucho antes de lo reportado

La recuperación de estas muestras también podría confirmar lo que varios expertos e investigaciones han estado sugirieron desde 2020: el SARS-CoV-2 ha estado circulando entre los humanos desde mucho antes de que llegara al mercado de Huanan.

Coronavirus en un barrio chino repleto de personas.

Bloom también publicó un artículo en el que expone sus hallazgos, que se encuentra actualmente en la base de datos de preimpresión bioRxiv. En este alega que las secuencias del mercado, que son la base de la investigación realizada entre la Organización Mundial de la Salud y los científicos chinos no necesariamente lleven al origen del virus.

“Este hecho sugiere que las secuencias de mercado, que son el foco principal de la epidemiología genómica en el informe conjunto de la OMS-China, no son representativas de los virus que circulaban en Wuhan a finales de diciembre de 2019 y principios de enero de 2020”.

¿Por qué eliminaron primeras las secuencias genéticas?

A pesar de su investigación, Bloom aún no tiene idea de por qué se eliminaron las secuencias genéticas del coronavirus. “No hay una razón científica plausible para la eliminación: las secuencias son perfectamente concordantes con las muestras descritas en Wang et al. (2020a, b)”, escribió en su artículo, añadiendo:

“No hay correcciones en el documento, el documento indica que se obtuvo la aprobación de sujetos humanos y la secuenciación no muestra evidencia de contaminación de plásmido o muestra a muestra. Por lo tanto, parece probable que las secuencias se hayan eliminado para ocultar su existencia”.

Ahora bien, el estudio de Bloom tiene varias limitaciones; por ende, su hallazgo aún no es suficiente como para apoyar alguna de las teorías sobre el origen del coronavirus planteadas hasta ahora.

Lo único que parece ser cierto hasta ahora es que el coronavirus circulaba entre los humanos desde antes del brote del mercado de mariscos. Sin embargo, el trabajo invita a una observación más minuciosa de los datos recolectados inicialmente para reconstruir la historia.

Referencia:

Scientist Finds Early Virus Sequences That Had Been Mysteriously Deleted. https://www.nytimes.com/2021/06/23/science/coronavirus-sequences.html

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