La pandemia del coronavirus ha tenido un efecto profundo en cada rincón de nuestro mundo. Desde su aparición ha puesto a nuestras vidas boca arriba y nos ha obligado a adaptarnos rápido a nuevas circunstancias. Ello también ocurrió para las parejas, pero, al parecer, no de forma totalmente negativa, ya que el COVID-19 podría haber incluso sido un motivo para mantenerlas unidas.

Tal posibilidad fue propuesta recientemente por los investigadores Lisa A. Neff, Marci E. J. Gleason y Erin E. Crockett. El grupo publicó sus hallazgos en la revista científica Social Psychological and Personality Science.

En estudios pasados, se había visto que la pandemia había aumentado las tensiones entre las parejas y que también había afectado su vida sexual. Ahora, desde una nueva perspectiva, se puede observar que el incremento de tensión no necesariamente tuvo un impacto negativo en las relaciones.

Estrés: ¿bueno o malo para las relaciones?

Pareja en forma con tapabocas.
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La autora principal y miembro de la Universidad de Texas en Austin, Neff, comentó que el estrés tiene la capacidad de agotarnos. Asimismo, de forma indirecta, tal agotamiento puede afectar nuestras relaciones cuando se produce lo que se conoce como “desbordamiento de estrés”.

Sin embargo, mientras que algunas posturas indican que dicho estrés se deriva en conflictos de pareja, otras apuntan a que situaciones estresoras como la pandemia del COVID-19 pueden ayudar a las parejas a ser más unidas. Para intentar aclarar tal enfrentamiento de visiones, se realizó una encuesta a casi 200 voluntarios.

Culpar al COVID-19 pudo ayudar a las parejas a ser más felices y unidas durante la pandemia

Pareja unida por un globo rosa con forma de corazón sentada en una banca y con tapabocas contra el COVID-19.
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Específicamente, los investigadores contaron con la participación de 191 participantes, de ellos 81 eran parejas y 29 eran personas que tenían pareja, pero estaban participando solas. Básicamente, cada individuo debió contestar encuestas durante dos semanas en un par de oportunidades diferentes.

La primera fue de abril a mayo del 2020 y, la segunda, de noviembre a diciembre, del mismo año. En ambas oportunidades, se midieron los niveles de estrés reportados por las personas, de dónde creían que provenía la tensión y qué tan satisfechas se sentían son su relación de pareja.

Al final, las parejas que mostraron ser más unidas y más felices también habían reportado altos niveles de estrés. ¿El detalle? Mostraron no sentir que la tensión era culpa de su compañero, sino más bien de la situación de pandemia.

Pareja con tabapocas.
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En otras palabras, evitaron crear roces en su relación al reconocer que el epicentro de los problemas era una fuente externa y no su compañero sentimental. Por lo que terminan con la posibilidad de “usar el factor estresante [en este caso la pandemia] como chivo expiatorio”, comentó Neff.

Asimismo, se notó que los efectos positivos de culpar a la pandemia se mantuvieron a lo largo del tiempo. Es decir que, lo que fue beneficioso en las encuestas de abril-mayo, también lo fue en las de noviembre diciembre.

Pensamos que, a medida que la situación pasaba, tal vez la gente se olvidaría [de la pandemia] o el estrés se volvería demasiado. (…) Pero incluso en nuestra fase de seguimiento, fue beneficioso”, completó Neff.

En conclusión

Los investigadores llegaron a concluir entonces que las situaciones de crisis pueden colaborar con el fortalecimiento de las relaciones de pareja. Ello porque se crea un “frente unido” contra la amenaza que permite a las personas enfrentar juntas el problema.

Ahora, ello no implica que sea todo positivo. Investigadoras como Ashley Randall, quien no participó en el estudio, dijeron a Science American que el usar elementos externos como “chivos expiatorios” no necesariamente es la mejor forma de mantener una relación estable. Después de todo, ello remueve la responsabilidad de los miembros de la pareja y podría evitar que se aborden y conversen problemas importantes.

Además de lo anterior, no se pueden tomar aún los resultados del estudio como una verdad absoluta. Después de todo, la muestra utilizada fue muy homogénea, con participantes mayormente blancos, del sexo femenino, con un nivel de educación estándar y que casi no enfrentaron problemas de inestabilidad económica.

Por lo que, habrá que realizar futuras investigaciones con muestras más representativas para asegurar que los resultados se puedan extrapolar a dota la población.

Referencia:

Blame the Pandemic: Buffering the Association Between Stress and Relationship Quality During the COVID-19 Pandemic: https://doi.org/10.1177%2F19485506211022813

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