Los arqueólogos han desenterrado un nuevo pedacito de historia en el “Levante”, específicamente en el sitio arqueológico Nesher Ramla. Según recopilan dos estudios recién publicados en Science, se han encontrado evidencias que descubren para el mundo la existencia de un tipo de humano antiguo antes totalmente desconocido.

Su existencia en Europa hace más de 120 mil años comprueba que el Homo sapiens no estuvo solo allí y que, en realidad, debió haber convivido con la otra especie de humano antiguo. Incluso, es posible que sus genes se entremezclaran y que, así, colaboraran con la creación de la piscina genética que encontramos en los humanos actuales.

Descubren un tipo de humano antiguo hasta ahora desconocido

Reconstrucción del cráneo del nuevo tipo de humano antiguo
Reconstrucción del cráneo del nuevo tipo de humano antiguo. Crédito: Universidad de Tel Aviv.

Los arqueólogos que realizaron el descubrimiento determinaron que el nuevo tipo de Homo, se llamaría ‘Nesher Ramla’ en honor al sitio de excavaciones donde fue descubierto. Según la información que se pudo obtener de los huesos que probaron su existencia, especie del humano antiguo debió habitar el territorio para finales del Pleistoceno medio, entre 474 mil y 130 mil años atrás.

En un principio, se pensó que los restos hallados debían pertenecer a los ancestros del H. sapiens que habían hecho vida en el territorio o a los Neandertales que también tuvieron una breve estadía en él.

Sin embargo, ninguna de las tipologías óseas se ajustaban perfectamente. Mientras que la mandíbulas y los dientes eran similares a las de los neandertales, los huesos parietales eran más parecidos a los de los humanos antiguos (Homo arcaico).

¿Cómo se ha conseguido tal descubrimiento?

Pedazos del cráneo aparentemente pertenecientes al nuevo tipo de humano antiguo recién descubierto.
Crédito: Avi Levin e Ilan Theiler, Facultad de Medicina Sackler, Universidad de Tel Aviv.

Todo el revuelo se ha dado gracias a un par de huesos parietales y craneales que, por su mera existencia, descubren la historia de un tipo de humano antiguo que antes no conocíamos. Para poder encontrar tales evidencias, los investigadores trabajaron en el ya mencionado sitio arqueológico Nesher Ramla.

A más de 8 metros de profundidad, fue posible encontrar primero huesos antiguos de animales. Pero, poco después se ubicaron también restos de viejas herramientas rudimentarias, como las que podrían haber fabricado nuestros antepasados. Cerca de ellas, se encontró la mandíbula y el trozo de cráneo que podrían ayudarnos a reescribir parte de la historia.

Este es un descubrimiento extraordinario. (…) Nunca nos habíamos imaginado que junto con H. sapiens, el Homo arcaico deambulaba por el área tan tarde en la historia de la humanidad. Los hallazgos arqueológicos asociados con fósiles humanos muestran que Nesher Ramla Homo poseía tecnologías avanzadas de producción de herramientas de piedra y muy probablemente interactuó con el H. sapiens”, declaró Yossi Zaidner, arqueólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Israel y autor principal de uno de los estudios.

Lastimosamente, los huesos no lograron ofrecer muestras de ADN que ayudaran a clasificarlos con más claridad. Pero, por suerte, sus características físicas fueron suficientes como para que pudiéramos notar que se trataba de un tipo desconocido de humano antiguo. Uno cuya existencia, además, podría ayudarnos a resolver varios misterios alrededor del surgimiento y migración de los homínidos en el área.

¿Qué nos cuenta el humano antiguo de nuestra propia historia?

El descubrimiento de un nuevo tipo de Homo es de gran importancia científica. (…) Nos permite dar un nuevo sentido a los fósiles humanos encontrados anteriormente, agregar otra pieza al rompecabezas de la evolución humana y comprender las migraciones de los humanos en el viejo mundo”, comentó el antropólogo Israel Hershkovitz de la Universidad de Tel Aviv en Israel, autor principal del otro estudio.

Para el caso actual, vemos que los restos del humano antiguo Nesher Ramla dan paso al descubrimiento de un posible ancestro de los neandertales. Uno que pudo estar en el mediterráneo primero y dispersarse luego a través del Levante por Asia y África.

Nuestros hallazgos implican que los famosos neandertales de Europa occidental son solo los restos de una población mucho más grande que vivía aquí en el Levante, y no al revés”, afirmó Hershkovitz.

De ser cierto, ello ayudaría a resolver el misterio de cómo los genes neandertales llegaron a la piscina genética del H. sapiens. Ya que se los registra desde antes de que se confirmara su llegada a territorios que ambos compartían. Todo ya que, los genes podrían corresponder en realidad a los recién descubiertos antepasados, que sentaron las bases para las poblaciones neandertales posteriores.

Referencias:

A Middle Pleistocene Homo from Nesher Ramla, Israel (2021) Science: DOI: 10.1126/science.abh3169

Middle Pleistocene Homo behavior and culture at 140,000 to 120,000 years ago and interactions with Homo sapiens (2021) Science: https://science.sciencemag.org/content/372/6549/1429

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