Un estudio reciente ha revelado que las personas que laboran en un ambiente tóxico, donde impera el comportamiento negativo y no se prioriza la salud mental de los trabajadores, tienen tres veces más riesgos de sufrir depresión.

Así lo indica una investigación dirigida por la Universidad de Australia del Sur. En esta, los autores evidencian cómo las prácticas laborales, las prioridades de los directivos y sobre todo la gestión por valores afectan la salud mental de los empleados.

El trabajo en exceso puede conducir a la depresión

Dos personas trabajando con el escritorio lleno de papeles y dos portátiles

Se sabe que trabajar en exceso acarrea daños a la salud, sobre todo a nivel físico. Sin embargo, la experta en salud mental Maureen Dollard comenta que, las empresas valoran el compromiso y entusiasmo de los empleados para con su trabajo, pero si se les “presta poca atención a su salud psicológica” tienen altas probabilidades de sufrir depresión.  

En ese orden de ideas, la autora principal del estudio, la Dra. Amy Zadow, agrega que “las empresas que no recompensan o reconocen a sus empleados por el trabajo duro, imponen demandas irrazonables a los trabajadores y no les dan autonomía”. Por lo tanto, colocan a su personal en un riesgo mucho mayor de sufrir depresión.

El acoso laboral puede causar agotamiento mental tanto en la víctima como en sus compañeros de trabajo

Personas dentro de una oficina discutiendo un tema
Acoso laboral no solo afecta a la victima sino también a sus compañeros de trabajo.

Además de trabajo en exceso, las personas que han sido víctimas de acoso laboral tienden a sufrir depresión. De hecho, no son las únicas afectadas mentalmente, el perpetrador y los compañeros que son testigos de ese comportamiento también resultan perjudicados. Por tanto, “no es raro que todos en la misma unidad experimenten agotamiento como resultado”, dice el estudio.

De igual modo, “la falta de consulta con los empleados y los sindicatos sobre cuestiones de salud y seguridad en el lugar de trabajo, y el escaso apoyo para la prevención del estrés, está relacionado con un bajo PSC (Clima de seguridad psicosocial) en las empresas”. Este último término se utiliza para describir las prácticas de gestión, sistemas de comunicación y participación que protegen la salud y seguridad mental de los trabajadores.

Desde otra perspectiva, Dollard expresa que “a veces, el estrés es un desencadenante del acoso y, en el peor de los casos, puede establecer un nivel ‘aceptable’ de comportamiento para otros miembros del equipo. Pero, sobre todo, el acoso puede predecirse a partir del compromiso de una empresa con la salud mental” de sus empleados. Por tanto, puede prevenirse.

Consecuencias

Si bien estos comportamientos tóxicos afectan directamente la salud mental de los trabajadores, pueden acarrear problemas para la empresa en sí. Esto debido a que si un empleado se siente hostigado, desvalorado o explotado puede bajar su productividad. Incluso, puede ocasionarles problemas legales a la compañía.

Eso es algo que a ninguna de las dos partes les conviene. En esta situación, el estudio científico sugiere que la mejor opción es abordar el problema, mejorar la comunicación entre los empleados, pero sobre todo crear un ambiente de respeto y tolerancia.

Referencia:

Predicting new major depression symptoms from long working hours, psychosocial safety climate and work engagement: a population-based cohort study. https://bmjopen.bmj.com/content/11/6/e044133

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