Hace un par de días, un funcionario islandés informó que Islandia parecía haber alcanzado la inmunidad colectiva contra COVID-19 al haber vacunado a más del 50 por ciento de su población. Pero la realidad en el resto del mundo dista bastante de este porcentaje pues, hasta el 21 de junio de 2021, apenas 10,04 por ciento de la población mundial ha sido completamente vacunada. ¿Qué consecuencias tendrá esto?

¿Cómo avanzamos en el camino hacia la inmunidad colectiva contra COVID-19?

Las principales agencias sanitarias estiman que podríamos hablar de inmunidad colectiva contra COVID-19 cuando aproximadamente 70 por ciento de las personas en todo el mundo hayan completado su régimen de vacunación.

Jeringa inyectando vacuna un globo terráqueo que reposa cobre una mascarilla contra COVID-19.

A un poco más de seis meses de iniciado formalmente el proceso de inmunización, el avance aún es limitado y cabe destacar que la mayor parte de la población vacunada se ubica en países ricos. Apenas el 0,9 por ciento de las personas en países de bajos ingresos han recibido al menos una dosis de la vacuna contra COVID-19.

Pero, ¿a qué se deben estas diferencias tan grandes en la distribución de las vacunas contra COVID-19? Pues bien, aunque al principio había muchas preocupaciones respecto a la producción en masa de las vacunas, el problema parece haberse resuelto. Ahora, en su lugar, tenemos otro que los expertos en salud pública vieron venir incluso antes de que se aprobaran las vacunas: la distribución.

La estrategia de sobre-compra anticipada de vacunas en países de altos ingresos

Como muchos saben, muchos países de altos ingresos siguieron la estrategia de compra anticipada de dosis de vacuna contra COVID-19. En cambio, los de menores ingresos aún no han podido apartar dosis suficientes ni para proporcionar la primera inyección a al menos la mitad de su población.

Un análisis publicado en The Conversation muestra que Estados Unidos adquirió unas 1,200 millones de dosis de la vacuna contra COVID-19, lo que equivale a 3.7 dosis por persona. Muy cerca, Canadá ordenó 381 millones de dosis, con lo cual podrían vacunar cinco veces con las dos dosis a su población.

Por otro lado, Benin ha obtenido alrededor de 203,000 dosis de la vacuna Sinovac de China, con lo cual podrá vacunar por completo al 1 por ciento de su población. El panorama para Honduras y otros países latinoamericanos no es muy diferente. Honduras, que depende principalmente de AstraZeneca, ha adquirido aproximadamente 1,4 millones de dosis, lo cual bastará para vacunar por completo a solo 7 por ciento de su población.

Los autores del estudio dicen que los países ricos, que representan apenas una séptima parte de la población mundial, habían reservado más de la mitad de todas las vacunas disponibles hasta junio de este año. Esto deja sin muchas posibilidades a los países de bajos ingresos, que también forman parte del mundo y donde los brotes aún siguen causando estragos. Es por ello que es tan difícil hablar de una inmunidad colectiva global contra COVID-19, al menos para este año.

El acuerdo COVAX no ha sido suficiente para mejorar la distribución de las vacunas

Para tener una idea del nivel de retraso global, en los países más desfavorecidos, los trabajadores sanitarios que se encuentran en la primera línea de atención aún no han sido vacunados por completo. Ni siquiera el acuerdo COVAX, establecido precisamente para intentar amortiguar estos desequilibrios (garantizando vacunas para al menos 20 por ciento de las personas), ha sido suficiente para solventar el problema.

Cooperación global para alcanzar la inmunidad colectiva contra COVID-19

Es por ello que los expertos hacen un llamado a la cooperación internacional para acelerar el arduo proceso para alcanzar la inmunidad colectiva contra la COVID-19. Los países ricos y mas avanzados en la vacunación están empezando a asumir cierta responsabilidad.

Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Unión Europea y Japón, por ejemplo, se comprometieron recientemente a donar un total de mil millones de dosis de vacuna COVID-19 a los países más pobres; sin embargo, aún no están claros los pasos que seguirán para lograr esta meta para fines de 2022.

Referencia:

Global herd immunity remains out of reach because of inequitable vaccine distribution – 99% of people in poor countries are unvaccinated. https://theconversation.com/global-herd-immunity-remains-out-of-reach-because-of-inequitable-vaccine-distribution-99-of-people-in-poor-countries-are-unvaccinated-162040

Escribir un comentario