Un nuevo estudio ha revelado la posible causa de una condición que dificulta la sudoración en los caballos. Los autores indican en su estudio que la enfermedad podría ser consecuencia de un marcador genético defectuoso y sorprendentemente común entre los caballos deportivos como los caballos cuarto de milla y los pura sangre.

Tal y como indican en su artículo en Journal of Investigative Dermatology, este descubrimiento podría impulsar investigaciones enfocadas en la resolución del problema. Actualmente, la condición genética no tiene cura, pero puede que teniendo un nuevo punto de partida la historia esté a punto de cambiar.

Anhidrosis idiopática crónica

A menudo la vemos como una molestia, pero la sudoración es el mecanismo de termoregulación de nuestro cuerpo. En los caballos, animales que suelen tener una vida muy movida, la sudoración es fundamental para su comodidad y salud. Sin embargo, alrededor del 2 por ciento de ellos se ve afectado por una enfermedad conocida como anhidrosis idiopática crónica.

Se trata de una condición equina peligrosa que limita la capacidad de sudoración del animal, despojándolo de su mecanismo de enfriamiento natural y, con el paso del tiempo, causándole problemas de salud mayores.

Una condición difícil de diagnosticar de forma temprana

La mayoría de los caballos con anhidrosis idiopática crónica sudan con normalidad mientras son jóvenes, por lo que la condición suele pasar desapercibida. Sin embargo, la enfermedad progresa acumulando daños con el tiempo.

Los primeros signos evidentes de enfriamiento deficiente y falta de sudor suelen ser la disminución del rendimiento del caballo, pues se cansan con mayor rapidez durante le ejercicio. Pero el verdadero gran problema es que la enfermedad no se puede curar rápidamente.

No hay un tratamiento eficaz para ayudar a los caballos que pierden su capacidad de sudar

“La parte más triste de esta enfermedad es que no tenemos una forma específica de tratar la afección en este momento”, dice Samantha Brooks, profesora asociada de fisiología equina en el Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimentarias de la Universidad de Florida.

Hasta ahora, solo es posible abordar los síntomas, pero no existe un tratamiento específico para su causa precisamente porque no ha habido consenso respecto a su origen. Pero puede que con los hallazgos de un nuevo estudio genómico cambien el panorama.

Un marcador genético detrás de la falla en la sudoración de los caballos

Los investigadores realizaron un mapeo genómico a fin de determinar el detonante de esta enfermedad, dejando de lado las suposiciones previas sobre sus causas. Para ello, identificaron los marcadores genéticos comunes entre los caballos con anhidrosis idiopática crónica. Siguiendo esta dinámica, dieron con un transportador de potasio defectuoso que probablemente sea el responsable de entorpecer la sudoración.

“Descubrimos que esta enfermedad tiene similitudes con la fibrosis quística, que tiene muchos tratamientos farmacológicos disponibles y en desarrollo”, dice Brooks. “Sabiendo esto, podemos comenzar a considerar formas de tratar a estos caballos que padecen esta afección, ayudándolos a sudar con más normalidad durante períodos de tiempo más largos”.

Aunque aún no está claro el mecanismo a través del cual el transportador de potasio dificulta la secreción de sudor, la similitud con la fibrosis quística podría ayudar. Los investigadores creen que se debe a un cambio en la proteína que se altera cuando este transportador de iones se activa y desactiva. Al intentar funcionar con este elemento defectuoso, la glándula sudorípara experimenta estrés y se deteriora con el tiempo.

Referencia:

Genomic Association of Chronic Idiopathic Anhidrosis to a Potassium Channel Subunit in a Large Animal Model. https://www.jidonline.org/article/S0022-202X(21)01307-5/fulltext

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