Como bien sabemos, nuestro planeta ha pasado por grandes eventos climáticos y ambientales que, en general, que se han derivado en un cambio o renovación de la flora y fauna. Hasta el momento, sabemos de las cinco grandes extinciones que se dieron en la historia. Pero, gracias a una nueva investigación, podríamos finalmente ver un patrón en dichos procesos de extinción en la Tierra, todo debido a su “pulso”.

La idea de que nuestro planeta podría tener “latidos” como los de un corazón no es exactamente nueva. De hecho, se ha estado estudiando con detenimiento el dicho planteamiento durante los últimos años.

Adicionalmente, otras investigaciones también han llegado a comprobar que los procesos de extinción en la Tierra sí son cíclicos. Como resultado de tal acumulación, de conocimiento se ha convertido en la base para los resultados que hoy se compartieron a través de Geoscience Frontiers

¿Coincidencia? La ciencia no lo cree

Imagen parcial de una fracción de la Tierra en el espacio.
Vía Wikimedia Commons.

Los autores del estudio, Michael R. Rampino, Ken Caldeira y Yuhong Zhu, enfocaron su atención en más de 89 eventos geológicos ocurridos en la Tierra dentro de los últimos 260 millones de años.

Muchos geólogos creen que los eventos geológicos son aleatorios a lo largo del tiempo. (…) Pero nuestro estudio proporciona evidencia estadística para un ciclo común, lo que sugiere que estos eventos geológicos están correlacionados y no son aleatorios”, declaró Rampino, geólogo de la Universidad de Nueva York.

Con su nueva perspectiva, lograron identificar rápidamente un patrón geológico entre los movimientos de la Tierra y los procesos de extinción, ya que todos parecían ir de la mano con lo que los investigadores denominaron el “pulso” del planeta.

La Tierra tiene pulso, y se mueve a un ritmo peligroso

Imagen del planeta Tierra de noche con las luces encendidas.
Vía StockSnap.io

Para poder dar fuerza a su clamor, los investigadores crearon una gráfica que unía todos los grandes eventos catastróficos de los últimos millones de años. En ella, podemos observar cómo se hacen picos específicos que parecieran indicar la existencia de un ciclo temporal.

Estos eventos incluyen épocas de extinciones marinas y no marinas, grandes sucesos anóxicos oceánicos, erupciones de basalto de inundaciones continentales, fluctuaciones del nivel del mar, pulsos globales de magmatismo intraplaca y épocas de cambios en las tasas de expansión del lecho marino y reorganizaciones de las placas”, acotaron los investigadores.

Al detallar en dicho ciclo, se llegó a la conclusión de que el “pulso” de la Tierra podría fomentar procesos de extinción cada 27,5 millones de años. En investigaciones presentadas durante el 27,5 otros científicos también llegaron a la misma conclusión. Igualmente, en el 2018 otro estudio planteó que dicho latido ocurría cada 26 millones de años.

Como vemos, la ciencia aún no está totalmente de acuerdo con la frecuencia con la que se manifiesta el pulso de la Tierra. Sin embargo, están bastante cerca y presentan un intervalo razonable. Lo que brinda credibilidad a su teoría, ya que variados proyectos de investigación, separados por años, han logrado obtener conclusiones muy similares.

Estos pulsos cíclicos de la tectónica y el cambio climático pueden ser el resultado de procesos geofísicos relacionados con la dinámica de las placas tectónicas y las plumas del manto, o alternativamente podrían estar marcados por ciclos astronómicos asociados con los movimientos de la Tierra en el Sistema Solar y la Galaxia”, sugirieron los investigadores.

¿El próximo pulso de la Tierra podría estar cerca?

Imagen de la Tierra desde el espacio tomada por la NASA.
Crédito: NASA/Goddard Space Flight Center. Vía woodleywonderworks/Flickr.

Afortunadamente, no. Según los cálculos de los investigadores, la Tierra se encuentra al menos a 20 millones de años de su próximo “pulso” capaz de desencadenar un proceso de extinción masiva. Por lo que, al menos en ese ámbito, no tenemos nada de qué preocuparnos.

Referencias:

A pulse of the Earth: A 27.5-Myr underlying cycle in coordinated geological events over the last 260 Myr (2021) Geoscience Frontiers: https://doi.org/10.1016/j.gsf.2021.101245

A 27.5-My underlying periodicity detected in extinction episodes of non-marine tetrapods (2020) Historical Biology: https://doi.org/10.1080/08912963.2020.1849178

Oceanic crustal carbon cycle drives 26-million-year atmospheric carbon dioxide periodicities (2018) Science Advances: https://doi.org/10.1126/sciadv.aaq0500

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