Un estudio realizado por el Centro Nacional para la Investigación y Prevención del Suicidio del Karolinska Institutet y el Consejo del Condado de Estocolmo ha demostrado que, a diferencia de lo que nos contaron en la cinta ‘Midsommar’, no existe riesgo de altos indicios de suicidios durante las vacaciones de verano.

El artículo publicado en el Nordic Journal of Psychiatry fue realizado por Sebastian Hökby, Joakim Westerlund, Bianca Blazevska y Gergö Hadlaczky, quienes investigaron si es, o no, cierto el riesgo de suicidio y muerte con intención indeterminada (término conocido como “suicidios inciertos”) durante una época de tiempo específica como las vacaciones suecas del solsticio de verano.

La verdad no es como la pintan

Ahora bien, ¿por qué la cinta de Ari Aster forma parte de nuestro argumento? Pues, para los que no vieron la película que se estrenó en 2019, les resumimos que se centra en el viaje de una pareja americana que decide ir con sus amigos al Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una antigua aldea de Suecia. Sin embargo, las vacaciones se tornan en un horror cuando forman parte de un perturbador ritual festivo.

El ritual, que se supone que formó parte de la Suecia medieval, consiste en dos voluntarios arrojándose de un techo. Sin embargo, tanto este estudio como otros aseguran que la festividad no es nada como lo que la cinta nos mostró, y que la sangre en realidad es sustituida por coronas de flores.

El solsticio de verano sueco es una de las fiestas más importantes del país, sin embargo, está asociado con el consumo de altos niveles de alcohol, lo que podría ocasionar uno que otro conflicto. No obstante, Hökby, Westerlund, Blazevska y Hadlaczky quisieron comprobar que no todo es la ficción que el cine nos muestra y que nada es tan “terrorífico” como nos creímos.

“Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que analiza específicamente el riesgo de suicidio durante las vacaciones de verano suecas. Esperamos que los resultados de este estudio contribuyan a un mayor conocimiento sobre los patrones y comportamientos suicidas”.

Si bien la historia de los suicidios y ataques violentos pudo funcionar para una producción como ‘Midsommar’, debemos recordar siempre que no todo es lo que parece, y que, aunque algunos piensen que las festividades se pueden salir de control, no todo el mundo termina muerto.

El estudio reveló que el nivel del consumo de alcohol en el solsticio de verano supera al de la víspera de Año Nuevo, comenzando con ingestas desde temprano en el día hasta la medianoche. Sin embargo, la tasa de suicidio no ha mostrado picos durante esa temporalidad, pero, muertos con intención indeterminada como accidentes vehiculares, y hasta envenenamiento, sí forman parte del patrón.

Escribir un comentario