Cuando se habla de Botox, la mayoría imagina inyecciones en ciertas regiones del rostro para limitar su movimiento y así retrasar la formación de arrugas, un procedimiento muy popular en la estética. Sin embargo, esta sustancia, mejor conocida en el ámbito científico como toxina botulínica, funciona también como medicina para ciertos malestares, como la migraña crónica.

Algunos pacientes con migraña no responden a los tratamientos

Cualquiera que haya experimentado un dolor de cabeza en su vida coincidirá en que puede ser desesperante. Pero los que suelen dar por gripe o estrés suelen ser mínimos en comparación con los que padecen las personas con migraña crónica.

Hablamos de una condición debilitante que puede afectar significativamente la calidad de vida de las personas. Y aunque existen tratamientos efectivos, ciertos pacientes no ven mejoría y siguen teniendo episodios de dolor frecuentemente. Para estos casos, la toxina botulínica puede ser una excelente opción.

En los últimos años, los ensayos han demostrado que las inyecciones de Botox disminuyen la cantidad de días de dolor de cabeza en muchas personas con migraña crónica que habían obtenido poco alivio con otros tratamientos. Pero, ¿cómo actúa esta sustancia una vez dentro del cuerpo? ¿Quiénes serían los candidatos idóneos para recibir las inyecciones?

¿En qué consiste el tratamiento de Botox contra la migraña?

Proveedora de salud con mascarilla y traje de protección inyectando Botox en el rostro de una paciente.

Una de las grandes ventajas de este método es que implica un procedimiento ambulatorio, sencillo y rápido, sin necesidad de anestesia ni de restricciones después de recibirlo. En pocas palabras, los pacientes pueden recibirlo sin que ello implique un cambio en su dinámica habitual (dejando de lado las cefaleas, por supuesto).

El proceso ocurre casi tal y como hemos observado en los programas de televisión sobre estética. El proveedor de salud introduce jeringas de aguja fina en las áreas más comunes afectadas por dolores de cabeza, como la frente, las sienes, la parte posterior de la cabeza, el cuello y los hombros. Este procedimiento toma apenas 15 minutos.

El paciente deberá recibir el tratamiento cada tres meses, y durante este tiempo, no es necesario que deje de tomar o que añada nuevos medicamentos. De hecho, puede continuar con otros fármacos contra el dolor de cabeza.

¿Cómo actúa el Botox como tratamiento contra la migraña crónica?

El funcionamiento del Botox contra la migraña crónica es bastante simple, o quizás eso se cree porque aún no se comprende del todo cómo es que resulta eficaz contra la enfermedad. De forma resumida, la sustancia bloquea los mensajes que envía el nervio al músculo, permitiendo así que este último se relaje temporalmente.

La toxina botulínica fue aprobada en 2010 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). A pesar de los vacíos en los mecanismos que subyacen su efecto, se considera un tratamiento seguro y eficaz contra la migraña crónica.

Hasta ahora, está indicado para personas de 18 años de edad en adelante diagnosticadas con la afección, o que padezcan dolores de cabeza al menos 15 días al mes y que no han obtenido alivio con otras opciones de tratamiento.

Referencia:

Expert explains how Botox injections help relieve chronic migraine. https://medicalxpress.com/news/2021-06-expert-botox-relieve-chronic-migraine.html

Escribir un comentario