Emigrar nunca ha sido una decisión fácil. Pero, ¿qué sucede cuando lo haces en compañía de tu familia? Sin dudas, el compromiso es mayor, pues, se debe realizar lo necesario para mantener a flote a nuestros seres queridos. Ahora bien, cuando se es indocumentado, los riesgos son aún mayores, pues, las personas pueden separarse de sus seres queridos, incluso de los más pequeños. Es por ello que, algunos adultos ya están abordando estos temas con los niños.

Sin embargo, tocar esos temas con lo más pequeños puede ser contraproducente, pues, los niños podrían desarrollar un nuevo miedo: temor a los temas de inmigración. Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan, Estados Unidos.

“Muchos niños viven con el miedo de que sus padres sean deportados”

Niño latino con una pancarta que dice: "No deporten a mi papá"

En el estudio, los investigadores señalan que los padres ya no esperan que sus hijos tengan cierto grado de madurez para tocar temas como “deportación, cruces fronterizos peligrosos y separación familiar”, ya lo están haciendo. Incluso, les explican cuáles son las ventajas de ser un documentado y por su puesto las limitaciones que tiene un indocumentado.

Asimismo, destacan que existe una “comunidad entera viviendo con miedo. Muchos niños viven con el miedo de que sus padres sean deportados. Esto es un trauma”. En consecuencia, muchos menores no cumplen con sus tareas escolares, puesto que el temor a separarse de sus familias nos les permite concentrarse.  

Los pequeños tienen pavor de que “su familia pueda ser separada, o que su tío sea deportado y sus primos ahora estén lidiando con este problema. Tienen este trauma indirecto.  Entonces, al tener estas conversaciones, los padres preparan y explican la situación a sus hijos”, explica Fernanda Lima Cross, profesora asistente de la Escuela de Trabajo Social de la UM.

Ver como deportan a otras personas también afecta a los niños inmigrantes

El hecho de que los padres aborden temas de inmigración con sus hijos no es la única causa de sus miedos, ver cómo se llevan a otras personas indocumentadas, también los afecta psicológicamente. Sencillamente porque ningún niño quiere que lo separen de sus seres queridos. Al respecto, Cross agrega:

“Fuimos testigos de la tensión en estas comunidades. Vieron que ocurrían estas deportaciones, que se llevaban a los vecinos, que separaban a los niños de sus padres en la frontera y estas personas se parecen a ti, vienen del mismo país que tú”.

En vista de que estas situaciones no son para nada fácil, los adultos explican a sus niños en quiénes deben confiar y por qué.  Específicamente, los preparan para que enfrenten casos de discriminación,  prejuicios sociales y socialización cultural.

Sin dudas, este estudio evidencia los puntos negativos de habitar un país sin la documentación requerida. Al mismo tiempo que insta a las autoridades competentes a apoyar a esta comunidad. “Si somos conscientes, podemos ser mejores aliados”, destacan los investigadores.

Referencia:

New Directions for Child and Adolescent Development (2021): http://dx.doi.org/10.1002/cad.20420

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