Las noticias extrañas no paran de llegar en el 2021. Como una nueva muestra de ello, tenemos el anuncio de una ballena jorobada que por poco se llegó a tragar a una persona que buceaba en Cape Cod. El evento se dio el pasado viernes 11 de junio y se ha convertido en uno de los pocos registros existentes de ballenas tratando de tragar humanos.

Según parece, el buzo era un buscador de langostas que se encontraba a 14 metros por debajo de la superficie cuando todo ocurrió. De acuerdo a lo que reportó Cape Cod News, Michael Packard, de 56 años, dijo haber sentido de repente un gran golpe y que justo después “todo se oscureció”.

En la garganta de una ballena

En un principio, según recopiló BBC, Packard pensó que estaba siendo atacado por un tiburón blanco. Después de todo, ellos suelen ser depredadores comunes en las aguas costeras de Provincetown, Massachusetts.

Sin embargo, en cuando el buzo langostero notó que no sentía dientes sobre su cuerpo, entendió la realidad de la situación: se encontraba en la boca de una ballena. Packard recuerda que, en aquel momento, llegó a pensar que eso era todo y que había llegado al final de su vida.

Ballenas jorobadas bajo el agua.
Vía Wikimedia Commons.

Aunque Packard ya había aceptado que ese sería su destino, la ballena jorobada parecía tener otros planes. Según reportó WBZ-TV News, luego de tragar a Packard, la ballena jorobada se movió a la superficie y, desde allí, escupió al buzo.

Me lanzó al aire y caí al agua. (…) Estaba libre y simplemente floté allí. No lo podía creer… estoy aquí para contarlo”, dijo Packard a WBZ-TV News.

Una vez en el agua, el compañero de Packard se movió rápido para subir al buzo de vuelta a su bote, el Ja’n J, off Herring Cove. Desde allí, llamaron a los bomberos locales para que atendieran al hombre herido. Afortunadamente, para lo que vivió, Packard solo terminó con una rodilla dislocada.

¿Por qué esta ballena se intentó tragar a una persona?

Según han especulado científicos para BBC y LiveScience, todo pudo haberse tratado de un simple accidente. Ello sobre todo si tomamos en cuenta que la protagonista de la historia fue una ballena jorobada.

A pesar de que son unos gigantes de la naturaleza, su dieta se basa en pequeñas criaturas como los peces y el krill. Como consecuencia, su garganta no suele tener más de 10 o 20 centímetros de diámetro.

De allí que una persona no esté entre las cosas que una ballena podría o querría tragar. Por ello, los científicos consideran que Packard pudo haber estado simplemente nadando muy cerca de las presas naturales de la ballena.

Como consecuencia, pudo haber quedado atrapado en la gran bocanada de peces y agua que ellas tragan con cada embestida. Afortunadamente, debido a su tamaño y equipo, la ballena debió considerar que era mejor escupir al buzo que atragantarse tragándolo.

Según dijeron expertos a BBC y a LiveScience, prácticamente no hay registros de ballenas intentando atacar de tal forma a los humanos. Por lo que, es muy probable que todo se trate simplemente de un particular accidente.

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