La belleza de una obra de arte muchas veces puede despertar sentimientos profundos en nosotros. Ver una escultura puede llegar a transmitirnos tristeza, tranquilidad, alegría o incluso soledad. Pero, existen individuos altamente sensibles que pueden ser afectados con mucha más fuerza por arte, ellos sufren de un desorden conocido como “síndrome de Stendhal’.

Sí, es el mismo pseudónimo utilizado por Henri-Marie Beyle conocido autor de la novela ‘Rojo y Negro’. La historia del síndrome de hecho inició con él, pero se siguió expandiendo a medida de que el mundo comenzó a notar que la debilidad física ante arte no era una ocurrencia aislada, sino un evento repetitivo.

¿Por qué se le ha puesto tal nombre?

Para poder comprender el síndrome de Stendhal, es necesario conocer un poco de la historia que lo hizo conocido. Todo inició con otro de los relatos escritos por Stendhal en el siglo XIX: ‘Rome, Naples et Florence’, también conocido como “Nápoles y Florencia: un viaje de Milán a Reggio”.

Basílica de la Santa Cruz de Florencia, lugar en el que Stendhal tuvo su cuadro de pánico debido al arte que lo rodeda,
Basílica de la Santa Cruz de Florencia. Vía florencia.es

Dentro su historia, Stendhal relata un cuadro de mareo, taquicardias y sudores que lo abordaron al visitar la basílica de la Santa Cruz en Florencia, Italia. Según sus palabras, la sensación fue tal que lo obligó a irse del edificio para poder recuperarse.

Después de ese primer evento, que se registró en 1817. Más ocurrencias similares se mostraron con el paso del tiempo en el Hospital Santa Maria Nuova de Florencia.

“Graziella Magherini […] fue testigo a lo largo de los años de la recurrencia de cierto tipo de pacientes tratados por similares síntomas”, dijo el Dr. Fabio Camilletti para Medical News Today.

Dicha inquietud inició en 1979, cuando la experta en psiquiatría observó el número creciente de casos de turistas que presentaban una sintomatología similar luego de haber visitado espacios u obras de arte en Florencia.

Vía disfrutaflorencia.com

Solo fue luego de que la psiquiatra Magherini pusiera sus ojos sobre el asunto que se determinó que no eran casos aislados, sino manifestaciones de un mismo problema: el síndrome de Stendhal. Dicho término también fue acuñado por la doctora, quien tomó el escrito del novelista como el primer registro escrito de tal condición.

En total, la Dra. Magherini se topó con 106 casos del ‘síndrome de Stendhal’ que recopiló, tipificó y luego publicó en un libro titulado ‘La sindrome di Stendhal’ (1989). Luego de su definición, los casos observados del síndrome siguieron apareciendo.

¿Qué es exactamente el síndrome de Stendhal?

Persona de espaldas apreciando una obra de arte.
Vía unsplash.com

Ahora que conocemos un poco de su historia, se nos hace más sencillo comprender qué es el síndrome de Stendhal. En palabras llanas, es una condición caracterizada por una reacción psicosomática exagerada ante una obra de arte particularmente bella.

Desde que fue registrada por la Dra. Magherini, la definición del síndrome no ha variado en mayor medida. Por lo que se ha caracterizado por detalles muy simples: 1) por causar una reacción psicológica y física que origina malestar y debilidad en la persona; 2) por ser (aparentemente) una condición que solo le ocurre a los turistas; y 3) por ser una reacción que solo se despierta ante el arte creado por el hombre.

“(…), el síndrome de Stendhal puede definirse como la respuesta psicosomática [mental y física] experimentada al enfrentarse a la belleza estética pero no a la belleza natural: la belleza como una construcción [humana], es decir, arte”, resumió el Dr. Camilletti.

Ejemplos históricos notorios

Psicólogo Sigmund Freud.
Sigmund Freud. Vía alamy.com

Algunos de los más notorios fueron los que les ocurrieron a otras grandes personalidades, tal como recopilan Leonardo Palacios-Sánchez y sus colegas en una revisión histórica que publicaron en la revista Scielo Brasil.

“La historia nos habla de muchas personas famosas que pueden haber experimentado síntomas compatibles con el síndrome de Stendhal. Entre ellos, el psicoanalista Sigmund Freud escribió sobre sentimientos severos de alienación y despersonalización al visitar la Acrópolis de Atenas6, y el escritor Fyodor Dostoievski experimentó una parálisis severa y ausencia cuando se enfrentó con Le Christ mort au tombeau de Hans Holbein en Basilea, Suiza”.

Asimismo, los investigadores también acotaron cómo era aparente que los europeos eran más susceptibles al síndrome que sus contrapartes norteamericanas, asiáticas o latinoamericanas. Ello basados únicamente en la revisión de la nacionalidad de aquellos que habían sufrido episodios de pánico o malestar causados por el síndrome de Stendhal.

¿Cómo se manifiesta el síndrome de Stendhal?

El Grito de Edvard Munch.
El Grito de Edvard Munch. Vía Wikimedia Commons.

Ahora, los síntomas del síndrome de Stendhal, aunque se mueven alrededor de un campo común, son más extensos y se han ido enriqueciendo con el tiempo. En primera instancia, algunas de las sintomatologías comunes de quienes padecen la condición incluyen:

  • Taquicardia
  • Elevación del ritmo cardiaco
  • Vértigo
  • Mareo
  • Confusión
  • Temblores
  • Palpitaciones
  • Astenia (Fatiga general o debilidad)
  • Cansancio
  • Diaforesis (Sudoración excesiva)
  • Desorientación
  • Ahogo
  • Dolores torácicos
  • Presión en el pecho
  • Visión borrosa.

Por su parte, el síndrome también viene con un componente emocional que puede despertar en las personas sentimientos intensos como la alegría o la tristeza. Asimismo, es capaz incluso de desatar episodios de delirio y alucinaciones, así como disparar la ansiedad y el estrés de forma descontrolada. Según las observaciones de la doctora Magheruni, en todos los casos los síntomas iniciaron de forma repentina y se mantuvieron por entre dos y ocho días.

Tipos

Personas observando una obra de arte.
Vía stock.adobe.com

Igualmente, gracias a sus primeros análisis, la Dra. Magherini también fue capaz de identificar tres tipos de síndrome de Stendhal según la frecuencia con la que se manifestaban.

  1. Trastornos de pensamiento (66% de los casos).
  2. Trastornos predominantes de afectos (29% de los casos).
  3. Angustia y pánico (5% de los casos).

En el grupo A se encontraron los individuos que manifestaron una alteración de la percepción de sonidos y colores, sumado con sentimientos de ansiedad, culpa o persecución. Por su parte, en el B estuvieron aquellos que experimentaron una emocionalidad extrema, ya fuera ansiedad depresiva o sensaciones de euforia y omnipotencia. Todo de la mano con una pérdida del criterio propio de la realidad.

Persona de espaldas contemplando el arte en una capilla.
Vía unsplash.com

Finalmente, el grupo C estaba constituido por quienes directamente tuvieron ataques de pánico unidos a manifestaciones físicas del malestar, como la presión en el pecho. Igualmente, quienes pertenecían al último grupo también reportaron desvanecimientos,  episodios de taquicardia, síntomas de disautonomía. Es decir, de un mal funcionamiento de los nervios que regulan las funciones no voluntarias del cuerpo.

¿El síndrome de Stendhal siquiera existe?

Ciudad de Florencia, lugar en el que nació el Síndrome de Stendhal.
Florencia. Vía istockphoto.com

En la actualidad, luego de que la Dra. Magherini hiciera su presentación, siguen existiendo dudas con respecto a la existencia del síndrome de Stendhal. Por ejemplo, un estudio del 2014, publicado en la Rivista di Psichiatria, concluyó que no había suficientes evidencias como para considerarlo aún una patología.

Por su parte, la edición actual del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5) tampoco lista al “síndrome de Stendhal” dentro de sus páginas. Debido a ello, al menos oficialmente, aún no se lo reconoce del todo.

Sin embargo, otras investigaciones, como el estudio de caso publicado en el BJM Case Reports en el 2009, relataron la historia de un hombre de 72 años que manifestó los síntomas del síndrome de Stendhal por años, todo después de haber realizado un viaje a Florencia y visitar el puente Ponte Vecchio –frente al cual tuvo un ataque de pánico–.

Ponte Vecchio en Florencia.
Ponte Vecchio en Florencia. Vía north-italy.ru

Igualmente, otros estudios como el realizado en 2011 por el Dr. Tomohiro Ishizu, y publicado en PLOS ONE, establecieron una relación entre el aumento de la actividad cerebral y el sentimiento de placer al observar obras de arte. Un detalle que, de forma indirecta, muestra que el síndrome de Stendhal puede ser posible y estar desarrollado con una reacción cerebral exagerada a un estímulo.

Referencia:

Stendhal syndrome: Origin, characteristics and presentation in a group of neurologists (2010) Neurología (English Edition): https://doi.org/10.1016/S2173-5808(10)70066-3

Stendhal syndrome: a clinical and historical overview. Síndrome de Stendhal: una revisión histórica y clínica (2018) Scielo Brasil: https://doi.org/10.1590/0004-282X20170189

Stendhal’s Syndrome (2010) British Journal of General Practice: https://doi.org/10.3399/bjgp10X544780

[The Stendhal syndrome between psychoanalysis and neuroscience] (2014) Rivista di Psichiatria: https://doi.org/10.1708/1461.16139

Toward A Brain-Based Theory of Beauty (2011) Plos ONE: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0021852

Stendhal syndrome: a case of cultural overload (2009) BMJ Case Reports: https://dx.doi.org/10.1136%2Fbcr.06.2008.0317

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