Las ideas más primitivas y erradas de la masculinidad plantean que los hombres no deberían dormir demasiado, pero la realidad es que el descanso es esencial para los seres vivos. Ni los depredadores más temerarios de la naturaleza escapan de esta necesidad, y un buen ejemplo de ello son los tiburones.

Un nuevo estudio publicado en Journal of Animal Ecology ha revelado que estos audaces carnívoros marinos, pese a parecer activos y dispuestos a la caza en todo momento, también se toman su descanso. Pero lo realmente interesante es que no lo dejan especialmente claro a los miembros de su entorno; al contrario, lo hacen mientras todavía están nadando, como si estuvieran tomando una especie de “siesta activa”.

Los tiburones están “diseñados” para nunca dejar de moverse

Los investigadores de la Universidad Internacional de Florida estaban estudiando el comportamiento de caza nocturna de los tiburones grises de arrecife (Carcharhinus amblyrhynchos) en el atolón Fakarava en la Polinesia Francesa cuando descubrieron este rasgo.

Se sabe que esta especie no deja de nadar en ningún momento de su vida; necesitan estar en movimiento continuo para extraer suficiente oxígeno con sus branquias para, obviamente, para mantenerse con vida. Pero incluso estando “diseñados” para ello, los tiburones necesitan algo de descanso. Por fortuna, la naturaleza ha hecho su parte, y les ha permitido mantener un reposo estacionario.

Una cinta transportadora de tiburones dentro del agua

Nado grupal de tiburones.
Crédito: Paula Ayotte/NOAA.

A pesar de ello, no estaba muy claro los mecanismos detrás de esta habilidad tan envidiable, hasta que el equipo hizo una inmersión y observó peculiaridades en el nado de los tiburones.

Los investigadores notaron que los tiburones nadan contra la corriente ascendente en un determinado canal, pero lo hacían prácticamente inmóviles, casi sin mover sus aletas o colas. Pero conforme se acercaban hacia el frente del canal, los que lideraban se deslizaban hacia atrás como dejando que las corriente los arrastrara de regreso a su posición inicial, para luego avanzar de nuevo. El movimiento es comparable al de una cinta transportadora.

“Durante el día, están bastante tranquilos y relajados, nadando con un mínimo esfuerzo”, explicó la investigadora Yannis Papastamatiou. “Es interesante porque es una corriente bastante fuerte”.

El rastreo del nado de los tiburones reveló detalles sobre su descanso

Interesados por encontrar una explicación a este comportamiento, los investigadores pusieron en funcionamiento algunos dispositivos de rastreo. Colocaron algunas etiquetas de seguimiento acústico y cámaras subacuáticas sobre los tiburones para monitorear sus trayectorias y observar su comportamiento lejos de los humanos.

Entonces usaron la información recolectada para construir un modelo biomecánico que les permitiera calcular el gasto energético mientras nadaban en estas corrientes ascendentes. Así descubrieron que los tiburones en realidad procedían con algo de descanso al nadar.

Aunque la vida en tierra firme sea dura, los entornos marinos tienen un aire de misterio al cual es difícil adaptarse, incluso siendo parte de la fauna acuática. Las corrientes de agua son muy impredecibles, pueden cambiar con las estaciones, a lo largo del día, e incluso de minuto a minuto. Es lógico que el cuerpo de los tiburones amerite estar alerta en todo momento para poder sobrellevar con agilidad cada cambio, y para ello se necesita energía.

Los tiburones aprovechaban la corriente para relajarse un poco, haciendo el mínimo de esfuerzo por moverse. Bajo esta dinámica, los depredadores conservaban al menos el 15 por ciento de la energía que requieren normalmente para nadar.

Referencia:

Sharks surf slope: Current updrafts reduce energy expenditure for aggregating marine predators. https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/1365-2656.13536

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