Sabemos bien que el tabaquismo es una amenaza para la buena salud de quienes lo practican. Sin embargo, ellos no son los únicos perjudicados por su hábito. De allí que los llamados “fumadores pasivos” también vean consecuencias dañinas para su salud, como el aumento del riesgo de sufrir de artritis, por estar expuestos al humo de segunda mano.

Para el 2020, la tasa de mortalidad de fumadores pasivos marcaba las 900 mil personas. Lo que implica que, tan solo en un año, cientos de miles de vidas se perdieron por el tabaquismo pasivo.

Ahora, aunque la mortalidad es claramente la consecuencia más grave, está lejos de ser la única. De hecho, los fumadores pasivos también se encuentran con otros retos para su salud que se convierten en situaciones cotidianas de su vida, todo a causa del humo que inevitablemente llegaron a inhalar luego de estar cerca de un fumador.

Con la finalidad de delimitar con más claridad uno de ellos, los investigadores liderados por Yann Nguyen, se dieron a la tarea de profundizar en la relación entre los fumadores pasivos y la artritis reumatoide (AR).

Fumadores pasivos y el riesgo de desarrollar artritis reumatoide

Para presentar sus resultados, Ngyuyen y sus colegas hablaron en la reunión anual de la Alianza Europea de Asociaciones de Reumatología (EULAR, por sus siglas en inglés). Gracias a los datos obtenidos por el E3N-EPIC (Etude Epidémiologique au prèsdes femmes de la Mutuelle générale de l’Education Nationale), se pudo dar un vistazo claro a la relación entre los fumadores pasivos y el riesgo de tener artritis reumatoide.

Para el caso actual, la información obtenida fue un reflejo específico de dicho vínculo entre la población femenina. Ya que el E3N-EPIC recopiló información únicamente de mujeres francesas sanas.

Mujer respirando humo de segunda mano como fumadora pasiva a causa de que otra mujer está fumando.
Vía istockphoto.com

Sin embargo, como las mujeres suelen ser las más afectadas por la AR, los resultados de la investigación pueden ser de utilidad para ayudar a las poblaciones de más riesgo a prevenir la aparición de la enfermedad autoinmune inflamatoria.

Específicamente, en esta oportunidad, los estudios se enfocaron en la incidencia de un tipo de artritis reumatoide llamado AR positivo al anticuerpo anti-proteína citrulinado (ACPA, por sus siglas en inglés). En total, se tomaron en cuenta los datos de 79.806 mujeres, entre las que se identificaron 698 casos de AR.

Ser fumadores pasivos en la infancia es particularmente perjudicial

Al dividir la muestra, se observó que el 13,5% de ella estuvo expuesto al tabaquismo durante la infancia, el 53,6% durante la adultez. Por su parte, 8,25% estuvieron expuestos durante toda su vida y un 58,9% fue intermitente.

Los análisis revelaron una relación clara entre quienes fueron fumadores pasivos durante la infancia y/o la adultez, con el aumento del riesgo de artritis reumatoide. No obstante, el lazo tuvo más fuerza en aquellos que fueron expuestos al humo de segunda mano durante las primeras etapas de su vida.

 “La artritis reumatoide no es la única consecuencia del tabaquismo pasivo y, por muy grave que sea, probablemente no sea la más dramática, pero es lo suficientemente mala como para evitar riesgos siempre que sea posible. (…) El tabaquismo pasivo se puede evitar. No ponga a sus hijos en una situación en la que estén expuestos”, comentó Hendrik Schulze-Koops, jefe de la División de Reumatología de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, Alemania.

Extra: resultados inesperados

Curiosamente, la relación entre el riesgo de tener artritis reumatoide y los fumadores pasivos solo se dio en las personas que nunca fumaron activamente en su vida. Por otro lado, las mujeres que también fueron fumadoras en algún momento, no dieron indicios de una relación entre su tabaquismo pasivo y la AR.

Los investigadores han llegado a suponer que ello podría ser un indicador de que los fumadores pasivos desarrollan algún tipo de autoinmunidad. Una que, al menos, parece protegerlos de los antígenos involucrados en la patogénesis de la artritis reumatoide. Ahora, tal idea aún no ha sido comprobada y, como tal, requiere de más estudios antes de que presentarla como un hecho.

Referencia:

Passive smoking and air pollution – Links to arthritis development and poor response to therapy: https://www.eular.org/sysModules/obxContent/files/www.eular.2015/1_42291DEB-50E5-49AE-5726D0FAAA83A7D4/eular_press_release_op0012_pos0644_v2_14may21_clean.pdf

Escribir un comentario