Para un buitre, perder una pierna es prácticamente una sentencia de muerte, pero los expertos parecen haber encontrado una forma de mantener su independencia y calidad de vida incluso en una situación tan poco favorecedora. Como ejemplo, Mia, una joven quebrantahuesos que recibió una pierna biónica luego de haber perdido la suya.

Se trata de la primera implantación de una prótesis de pierna en un pájaro; no obstante, los resultados exitosos tras la cirugía demuestran que este procedimiento puede literalmente salvar la vida de esta especie de buitre, así como de otros animales de vida salvaje.

Una quebrantahuesos candidata para recibir un pie biónico

Mia sufrió una lesión grave en su extremidad inferior derecha cuando apenas era un polluelo. Algunas de las fibras de lana de oveja que habían usado sus padres para asegurar el nido se enredaron alrededor de su tobillo, cortando el suministro de oxígeno al pie. La lesión empeoró al punto de ameritar amputación, un procedimiento que la dejó con una pierna derecha inofensiva y sin garras, que terminaba en un muñón.

Conscientes de ello, un equipo de veterinarios la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena contactó a un experto en construcción de prótesis humanas, el Dr. Oskar Aszmann. Y aunque nunca se había diseñado una prótesis para un ave de este tipo, abordaron el desafío.

La prótesis ideal para una quebrantahuesos

Obviamente, no se trataba de una tarea sencilla. Una prótesis para para un ave depredadora como un quebrantahuesos debería ser lo suficientemente fuerte para soportar el impacto del aterrizaje, así como sostener muy bien a su presa.

Por ello, una prótesis desmontable se descartó casi de inmediato como posibilidad; en su lugar, decidieron crear una prótesis personalizada que se instalaría directamente al hueso de la pierna.

Imagen de rayos X de las prótesis implantadas en la quebrantahuesos.
Imagen de rayos X de las prótesis implantadas en la quebrantahuesos. Crédito: Sarah Hochgeschurz.

Para ello, el equipo recurrió a una técnica llamada osteointegración que les permitió instalar el ancla de metal de la prótesis en el hueso de la pierna del ave rapaz, justo en el punto en el que solía estar su tobillo perdido. La ventaja de esta técnica es que, a medida que pasa el tiempo, el hueso crece hacia dicha ancla hasta integrarse con la varilla de metal de la prótesis, lo que dio lugar al primer buitre biónico.

A pesar de que era para un pájaro, la prótesis no se parecía al pie que tendría alguno habitualmente. El pie biónico resultó ser un cilindro de goma negra para reducir el riesgo de que se tuerza o dañe mientras se mueve por las ramas de los árboles. Además, estaba equipada con un ancla de metal que se fusionaría con el hueso para mejorar la retroalimentación táctil.

El primer buitre con una pierna biónica de la historia

La cirugía de Mía ameritó dos horas de anestesia, pero rindió frutos. Después de esta, la prueba de fuego sería comprobar que el animal podía adaptarse a su nueva extremidad y llevar a cabo sus actividades de supervivencia. Por fortuna, luego de tres semanas de recuperación, la quebrantahuesos intentó de forma exitosa dar sus primeros pasos.

“El pájaro hizo los primeros intentos de caminar después de solo tres semanas, y la prótesis estaba a plena carga después de seis semanas”, dijo Aszmann en un comunicado. “Hoy en día, el quebrantahuesos puede volver a aterrizar y caminar con ambos pies, lo que lo convierte en el primer ‘pájaro biónico'”.

Los quebrantahuesos deben su nombre a su actividad habitual en la vida salvaje: alimentarse de huesos de otros animales. Para lograrlo, requieren de patas lo suficientemente fuertes para levantar su propio peso. Ahora Mia podrá cumplir cómodamente con su cometido como el primer buitre en obtener una pierna biónica.

Referencia:

Avian extremity reconstruction via osseointegrated leg-prosthesis for intuitive embodiment. https://www.nature.com/articles/s41598-021-90048-2

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