Los programas de vacunación de las principales potencias del mundo han avanzado significativa en lo que va de 2021, pero aún es pronto para cantar victoria. Y aunque aún no se ha terminado con los grupos prioritarios, los investigadores ya han empezado a examinar la posibilidad de aplicar vacunas contra COVID-19 en niños.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Weill Cornell Medicine y NewYork-Presbyterian se ha enfocado en ello, obteniendo resultados muy prometedores. Tras probar dos tipos de vacunas contra COVID-19 en un modelo animal infantil, sus expectativas de incluir a los niños en los próximos procesos de han incrementado.

Dos tipos de vacunas contra COVID-19 que podrían funcionar en niños

El estudio preclínico involucró dos tipos de vacunas: una versión preclínica de la vacuna de ARN mensajero de Moderna y una vacuna basada en proteínas desarrollada por el Centro de Investigación de Vacunas del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID).

Como hemos explicado en otras oportunidades, una vacuna de ARNm funciona como un mensajero que entrega instrucciones al cuerpo para producir la proteína pico del coronavirus; al detectarla, el sistema inmune reacciona generando anticuerpos que deberían proteger durante un tiempo prolongado contra el patógeno.

Por su parte, la vacuna del NIAID es básicamente la proteína pico del SARS-CoV-2, y su objetivo también es generar una respuesta inmune sólida. Los científicos la describen como similar a la desarrollada por Novavax, que recientemente informó que su candidata es efectiva y segura.

Crías de macaco rhesus respondieron bien a ambos tipos de vacunas contra COVID-19

Los investigadores probaron las dos opciones de vacuna en dos grupos de ocho macacos rhesus infantiles con 2,2 meses de edad en el Centro Nacional de Investigación de Primates de California. Cada cría recibió una de las dos vacunas a evaluar, y cuatro semanas después, los investigadores examinaron sus efectos.

Los resultados mostraron que ambas vacunas generaron anticuerpos neutralizantes IgG contra el SARS-CoV-2; también observaron la respuesta de células T específicas de las proteínas Spike -IL-17, IFN-g y TNF, que constituyen la respuesta tipo T helper 1.

Cabe destacar que la respuesta de los anticuerpos se mantuvo durante 22 semanas en las 16 crías de macacos rhesus, un hallazgo particularmente importante considerando que uno de los objetivos es la durabilidad de protección.

“El nivel de anticuerpos potentes que observamos fue comparable a lo que se ha visto en macacos adultos, a pesar de que las dosis fueron de 30 microgramos en lugar de las dosis de 100 microgramos para adultos”, dijo Kristina De Paris, profesora de microbiología e inmunología en la Facultad de Medicina de la UNC.

“Con la vacuna Moderna, también observamos fuertes respuestas específicas de células T, que sabemos que son importantes para limitar la gravedad de la enfermedad”. Y aunque se trata de un estudio preclínico, los resultados son lo suficientemente buenos como para pensar que estas dos vacunas contra COVID-19 podrían distribuirse en niños.

Vacunas no necesariamente sean seguras ni eficaces en lactantes

Trabajadora sanitaria con mascarilla contra COVID-19 inyectando a un niño de piel oscura que es abrazado por su padre.

Aunque las vacunas contra COVID-19 evaluadas en este ensayo preclínico prometen funcionar bien en niños, aún hay cierta incertidumbre respecto a sus efectos en los lactantes.

Los resultados mostraron que las inyecciones no provocaron respuestas T helper tipo 2, lo cual podría afectar tanto la efectividad como la seguridad en los bebés lactantes. De hecho, este es uno de los grandes obstáculos que enfrentan los desarrolladores de estas y otras vacunas para niños pequeños.

Como muchos sabrán, actualmente se están llevando a cabo pruebas para determinar si las vacunas contra COVID-19 aprobadas para adultos y adolescentes son útiles en niños. En medio de la polémica por el desajuste de las prioridades en un punto aún caliente de la pandemia, un resultado positivo podría ayudar a acelerar el camino de regreso a la normalidad.

Referencia:

SARS-CoV-2 vaccines elicit durable immune responses in infant rhesus macaques. https://immunology.sciencemag.org/content/6/60/eabj3684

Escribir un comentario