Las salidas al aire libre son en la actualidad un placer para muchos. Sobre todo si se vive en las grandes ciudades y se las usa como una forma de disfrutar de un tiempo de calma y de conexión con lo natural. Ahora, al momento de hacer camping, parecemos tener una clara preferencia para elegir los sitios en los que queremos estar.

En la mayoría de los casos, no parecemos estar totalmente conscientes de ella. Como consecuencia, incluso cuando se nos consulta directamente, no podemos dar una respuesta completa.

Para cambiar dicha situación los investigadores William L. Rice, de la Universidad de Montana, y Soyoung Park, de la Florida Atlantic University, unieron fuerzas. En su trabajo, analizaron utilizando la big data, la información de más de 179 sitios de camping particularmente populares del Watchman Campground en el Parque Nacional Zion de Utah.

¿Qué hace a las personas elegir un sitio de camping sobre otro?

Para su estudio, que se publicó recientemente en Journal of Environmental Management, los investigadores trabajaron con más de 23 mil reservas para acampar. En general, dichas reservaciones se hacían entre 52 y 142 días antes de la fecha planteada para el campamento. Por lo que, sirven como un predictor claro de cuáles serán las áreas más populares del parque.

Luego, se analizaron las variables como la cercanía a un río, las buenas vistas, cantidad de vecinos, acceso a agua potable, a electricidad o a un baño. Al final, se identificó que la cercanía a un río o lago recreativo así como el acceso a la electricidad parecieron ser los principales factores de interés para los campistas.

Por su parte, a la hora de elegir un sitio para hacer camping, otros puntos tomados en cuenta fueron las vistas y la facilidad de acceso. Ellos, aunque menos priorizados que la cercanía al río o a la electricidad, lograron hacer que las personas estuvieran dispuestas a reservar con más tiempo. Una muestra de su deseo particular de asegurar un puesto en la zona.

¿Qué podemos hacer con esa información?

Persona encendiendo una fogata en un sitio de camping.
Vía Pixnio.

Sencillo, entender a los campistas, sus necesidades y preferencias como nunca antes. Tal como ya mencionamos, hasta la fecha solo se habían realizado encuestas para descubrir los gustos de las personas a la hora de elegir el sitio en el que harían camping.

Como consecuencia, solo podíamos tener acceso a los datos que ellos conscientemente buscaban. Ahora, gracias a la participación de la big data y las herramientas de análisis avanzado de datos, tenemos una fuente de información mucho más confiable: los registros de comportamiento de los campistas.

Gracias a ello, los parques nacionales y afines tendrán la capacidad de identificar qué áreas son las más aptas para albergar un espacio para acampar. Pero, ahora no solo basados en la viabilidad del lugar, sino en la posibilidad de que sea un sitio popular que logre invitar a cada vez más campistas a disfrutar de la naturaleza.

Los investigadores tienen la esperanza de que su método logre trascender fronteras. En otras palabras, que su sistema de análisis de datos se pueda utilizar en las áreas verdes y parques naturales del resto del mundo, y no solo en Estados Unidos.

Referencia:

Big data spatial analysis of campers’ landscape preferences: Examining demand for amenities: https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2021.112773

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