La pandemia del coronavirus avanza y, con ella, nacen nuevas teorías de su posible origen. Entre ellas, una que ha cobrado fuerza últimamente alude al origen artificial del coronavirus, ello aunque la científica que se ha señalado como cabeza de la posible operación ha negado rotundamente dicha posibilidad.

Específicamente, la Dra. Shi Zhengli declaró recientemente para The New York Times que su laboratorio no estaba relacionado con la aparición del SARS-CoV-2. Sin embargo, rumores previos sobre la creación temprana de patentes para la vacuna del COVID-19 y el uso del coronavirus como arma biológica han causado dudas entre en público.

Lo que dicen los rumores

Se ha hablado de que la mutación que dio origen al SARS-CoV-2 pudo provenir del laboratorio de nivel 4 del Instituto de Virología de Wuhan. Allí, la Dra. Zhengli se ha hecho famosa por sus estudios de la familia de coronavirus que viven en las colonias de murciélagos de China.

Debido a tal fama, se ha llegado a pensar que una fuga en los protocolos de seguridad del laboratorio pudieron llevar a la liberación del virus. Sobre todo se cree que ello pudo darse debido a los experimentos de ganancia de función. En resumen, implican el aumento de la potencia de los virus para estudiar con más detalle sus efectos en el organismo.

Al pensar en esa posibilidad, los rumores suponen que el SARS-CoV-2 podría ser el resultado de experimentos para fortalecer al SARS-CoV, el coronavirus que causó la epidemia de SARS del 2002-2004. Según reporta The New York Times, parte de dicha idea se reforzó con informes de tres investigadores que visitaron las instalaciones en el 2019 y cayeron enfermos.

Por ahora, no se ha podido confirmar que tuvieran COVID-19, pero la sincronía entre sus casos y la aparición del SARS-CoV-2 activaron las alarmas en las mentes de muchos. Asimismo, la situación con la patente de la vacuna contra el coronavirus, presentada a inicios del 2020, también despertó sospechas que no han podido ser resueltas, ya que el doctor que la registró falleció pocos meses más tarde.

Lo que ha dicho la Dra. Zhengli

Como respuesta a las acusaciones, la científica china se dirigió al mismo The New York Times para negar la idea de que el coronavirus actual pudo tener un origen artificial.

“No sé cómo ha llegado el mundo a esto, vertiendo inmundicias sobre un científico inocente.

¿Cómo diablos puedo ofrecer evidencia de algo donde no hay evidencia?”, declaró para el portal.

Según ella, y otros científicos también entrevistados por la página, su investigación sobre los coronavirus involucra principalmente la secuenciación genética digital de los virus. En otras palabras, no se realizan protocolos de ganancia de función ni se trabaja para crear versiones más fuertes del coronavirus.

Ahora, la Dra. Zhengli sí ha usado cultivos de diversos coronavirus en su laboratorio y trabajado con muestras directas de murciélagos. Sin embargo, según declaran, ella les dijo a sus colegas que no trabajó particularmente con la variante causante del COVID-19. Por lo que, de su investigación no podría haber surgido el SARS-CoV-2.

¿Hay evidencias de que el coronavirus pudo tener un origen artificial?

Aunque, los rumores que se han dispersado hasta la fecha han mostrado diversos documentos para sustentar sus clamores, ninguno puede tomarse como evidencia absoluta de que el coronavirus tiene un origen artificial. Por los momentos, la idea se mantiene como un rumor que, aunque está cobrando fuera, aún no puede ser vista como un hecho irrefutable.

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