Dos guitarritas haciendo música en el escenario como muestra de conexión social.

Si bien los gustos son muy variados, en general, esta proporciona sensación de comodidad a los humanos, con quienes, de hecho, ha evolucionado participando y estimulando los complejos procesos de conexión social. Y es que, más allá de brindarnos placer, la música crea lazos, y curiosamente esto es en lo que se ha centrado un nuevo estudio del cerebro publicado en la revista American Psychologist.

Los neurocientíficos desarrollaron un modelo que muestra lo que pasa en el cerebro cuando las personas hacen música juntas; y este, a su vez, permite comprender cómo se produce la conexión social en estas circunstancias.

Neurociencia social de la música

Ilustración de una nota musical con dos cerebros.

Un equipo de neurocientíficos de la Universidad Bar-Ilan y la Universidad de Chicago inició el trabajo con el interés de proporcionar bases para un campo emergente llamado “neurociencia social de la música”.

Se trata de una rama que involucra aspectos de la neurociencia cognitiva de la música previamente establecida e intenta mejorar la comprensión de los lazos sociales en los humanos de todo el mundo.

Cinco funciones y mecanismos en el cerebro que promueven la conexión social a través de la música

El desarrollo del modelo partió de los últimos avances en neurociencia social y el campo de la música, incluyendo también aspectos evolutivos. Tras combinar todos estos aspectos, identificaron cinco funciones y mecanismos clave dentro del cerebro que podrían subyacer la conexión social a través de la música. Los investigadores también identificaron las regiones del cerebro en las que ocurren estas funciones, encontrando al menos 12 con mayor importancia y dos vías clave.

En su artículo los desglosan como: circuitos de empatía; secreción de oxitocina; recompensa y motivación, incluida la liberación de dopamina; estructuras del lenguaje y cortisol. Para comprender mejor cómo intervienen todos estos aspectos en la conexión social a través de la música, conviene recordar cómo actúan en el cerebro habitualmente.

En primer lugar, los circuitos de empatía, que nos ayudan a ponernos en el lugar de otras personas para saber cómo piensan y sienten. ¿Cuántos nos hemos sentido identificados con una misma canción? ¿Cuántas veces no hemos dicho “esa es mi canción” al mismo tiempo que otra persona? Los neurocientíficos creen que la empatía se puede mejorar mediante la coordinación musical interpersonal.

Cerebro con audífonos puestos.

Luego tenemos la oxitocina, una sustancia muy vinculada a las relaciones, también conocida como la “hormona del amor”. El modelo sugiere que se oculta cuando las personas cantan juntas.

Por su parte, la dopamina es un un neurotransmisor que produce una sensación de placer; el modelo muestra que lo liberamos durante la anticipación y expectativa musical, y sienta las bases para la recompensa y la motivación.

Por supuesto, no podían faltar las estructuras del lenguaje en el cerebro, que intervienen en los diálogos musicales de ida y vuelta. Y, por último, el cortisol, la hormona del estrés que, según este nuevo modelo del cerebro, disminuye cuando las personas cantan y escuchan música juntas.

Un modelo único para estudiar lo que pasa en el cerebro de las personas que hacen música juntas

La pandemia de COVID-19 ha constituido un período de muchos estrés para casi toda la humanidad, y el distanciamiento social fue uno de los factores más influyentes. Este trabajo surgió de los esfuerzos de personas de todo el mundo que, en medio de la emergencia, tuvieron que componer música a distancia.

El resultado es un modelo único que permitirá a los expertos comprender lo que sucede en el cerebro cuando las personas hacen música juntas y no limitarse al estudio individual del fenómeno.

Y, la conclusión a la que llegaron en su desarrollo fue la que ya muchos imaginaban desde hace mucho: la música puede unir a las personas, promover la empatía y la comunicación y curar las divisiones sociales. Por ello, la investigación centrada en ella, sobre todo en tiempos de conflicto, podría arrojar soluciones para promover la tolerancia y la paz.

Referencia:

The Social Neuroscience of Music: Understanding the Social Brain Through Human Song. https://doi.apa.org/fulltext/2021-55326-001.html