Manada de elefantes de diferente tamaño caminando en fila por la una pradera.

Cada uno de nuestros gestos y vocalizaciones transmiten significados específicos, muchos determinados también por el contexto cultural, y que además pueden cambiar de acuerdo a la situación. Algo similar pasa con los elefantes que, al igual que nosotros, cuentan con una amplia variedad de técnicas de comunicación, y aunque a simple vista no sean fáciles de digerir, un nuevo traductor nos podría ayudar en el proceso.

Ahora que el interés por la comprensión del comportamiento animal se ha incrementado y que contamos con tecnologías más cómodas para estudiarlo, una bióloga especializada en el estudio de elefantes en peligro de extinción ha desarrollado una herramienta que podría facilitar aún más el proceso.

En un reciente trabajo, elaboró un etograma digital de elefantes en el que recopila todo lo que se sabe sobre su comportamiento y comunicación. Este incluye más de 500 comportamientos visibles en casi 3,000 videos, fotografías y archivos de audio recopilados a lo largo de más de 100 años, con registros antiguos que datan de 1907.

Un traductor digital del comportamiento de los elefantes

La idea de crear un traductor del comportamiento de los elefantes surgió luego de que los investigadores reconocieran cuán compleja sería la tarea de comprenderlos solo a través de la observación.

Elefante cerca de la trompa de otro más grande.

Al igual que entre los humanos, las diferentes poblaciones de elefantes también exhiben comportamientos particulares de su cultura; y aunque hay muchos entusiastas dedicados a su monitoreo, los reportes a través de artículos científicos parecen hacerse insuficentes para clasificar los descubrimientos más recientes.

Entonces Joyce Poole, cofundadora y directora científica de ElephantVoices (una organización científica y conservacionista sin fines de lucro), trabajó conjuntamente con su esposo y socio Petter Granli para desarrollar un etograma que recopilara todo lo que se sabe hasta ahora. Este serviría como una especie de traductor de comunicación de elefantes.

“Sin un enfoque multimedia, veo que es imposible mostrar y explicar adecuadamente el comportamiento de una especie”, dice Poole. “Esperamos que esto inspire a otros científicos a adoptar un enfoque similar para otras especies”.

¿Qué son los etogramas?

Los etogramas son compilaciones del comportamiento animal que abarcan tanto un contexto específico como una visión más amplia enfocada en una especie particular. Y aunque este desarrollo en digital es novedoso, los investigadores se han apoyado en ellos desde hace un buen tiempo para acceder y estudiar más fácilmente aspectos como la edad, sexo, familias, poblaciones y diferencias entre especies.

Antes de este, ya existía un etograma digital para ratones de laboratorio (lo que no extrañaría dada su importancia para la investigación centrada en humanos); también uno en forma escrita pero para chimpancés.

Sin embargo, los desarrolladores creen que este, en particular, creado para aprender sobre los elefantes es el primero de su tipo y funcionará como un traductor de diferentes aspectos de su comunicación interna.

A esperas de más datos para comprender la comunicación de los elefantes

Cerca de la mitad de los comportamientos registrados en los etogramas de elefantes provienen de los estudios y observaciones realizadas por los desarrolladores; mientras que el resto de los datos fue proporcionado por otros siete equipos de investigación de elefantes de sabana.

Tres elefantes mostrando un comportamiento de unión a la luz del día.

Hasta el momento, la mayoría de las entradas en el traductor de elefantes provienen de tres ubicaciones: la Reserva Nacional Maasai Mara, o Mara, y el Parque Nacional Amboseli en Kenia y el Parque Nacional Gorongosa en Mozambique.

Pero, a pesar de ello, los expertos no creen que la limitación de las ubicaciones afecte la calidad o veracidad de las interpretaciones derivadas de este pues, aunque hay diferencias, la mayoría de los comportamientos de los elefantes se mantienen entre sus poblaciones. Lo que sí puede cambiar es la frecuencia con la que los representan, que depende mucho del lugar en que se encuentren.

Por lo pronto, Poole espera que otros investigadores empiecen a contribuir en la recopilación añadiendo sus propias observaciones de otras poblaciones. De este modo, se ampliaría la base de datos y, con ello, la comprensión de sus comportamientos.

Referencia:

The First ‘Google Translate’ for Elephants Debuts. https://www.scientificamerican.com/article/the-first-google-translate-for-elephants-debuts/