National Geographic ha estado mapeando nuestro planeta desde 1915, y su registro oficial reconocía solo cuatro océanos: el Atlántico, el Pacífico, el Índico y el Ártico. Pero tras años de debate y de menciones informales, ha decidido incluir un quinto: el Océano Antártico, también conocido como Océano Austral.

Años de referencias informales, sin reconocimiento oficial

Desde el 8 de junio de 2021, con motivo de la celebración del Día Mundial de los Océanos, las extensas y particulares masas de agua que rodean la Antártida, empezaron a ser reconocidas como el quinto océano de nuestro planeta por la National Geographic Society.

 

Es probable que muchos de nuestros lectores estuvieran familiarizados con este océano desde hace algún tiempo; muchos científicos lo han llamado como tal durante un buen tiempo, pero en realidad nunca hubo un acuerdo internacional que lo validara oficialmente.

Y a pesar de su amplio uso informal, los geógrafos de la organización investigaron y debatieron si estas aguas en realidad cumplen con los requisitos para merecer dichas clasificación. Esto, en parte, porque se pensó en algún momento que este constituía extensiones frías del sur de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico.

Un quinto océano muy diferente al resto

Sin embargo, está demostrado que este cuerpo de agua es diferente a cualquier otro. Tal como indica la bióloga marina y exploradora de National Geographic en Large Sylvia Earle, si bien hay un solo océano interconectado, este es el único océano que “abraza completamente” un continente.

Además, mientras los otros océanos están estrechamente vinculados a los continentes que los rodean, el Océano Austral está definido por una corriente: la Corriente Circumpolar Antártica (ACC, por sus siglas en inglés).

Mapa en el que se observa la división de los océanos en la Tierra y la ubicación del Océano Austral.
Mapa en el que se observa la división de los océanos en la Tierra. Crédito: Matthew W. Chwastyk, Greg Ugiansky, NASA/JPL y Organización Hidrográfica Internacional (OHI).

Se cree que data de hace aproximadamente 34 millones de años, y que surgió como consecuencia de la separación de la Antártida de América del Sur, un suceso que pudo haber permitido el flujo libre de agua en el fondo de la Tierra. Dentro de la ACC, el agua es más fría y menos salada que la del océano al norte.

“Bordeado por la formidablemente veloz Corriente Circumpolar Antártica, es el único océano que toca otros tres y abraza completamente un continente en lugar de ser abrazado por ellos”.

“Cualquiera que haya estado allí tendrá dificultades para explicar qué tiene de fascinante, pero todos estarán de acuerdo en que los glaciares son más azules, el aire más frío, las montañas más intimidantes y los paisajes más cautivadores que en cualquier otro lugar al que puedas ir”, añade Seth Sykora-Bodie, científico marino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y explorador de National Geographic.

El Océano Antártico y sus implicaciones para la ciencia

Sin lugar a dudas, este reconocimiento, aplaudido por los expertos, tendrá implicaciones para la ciencia, sobre todo en lo que respecto al estudio del cambio climático. En este sentido, conviene hablar de la corriente que define a este quinto océano.

Un papel clave en el equilibrio climático de la Tierra

La ACC fluye de oeste a este alrededor de la Antártida y transporta más agua que cualquier otra corriente oceánica. Y esta en particular juega un papel clave en la transferencia de calor en la Tierra. Y es que también atrae aguas de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, lo que impulsa un sistema de circulación global conocido como cinta transportadora que, a su vez, transporte calor por todo el planeta.

Los investigadores saben que el agua fría y densa que circula en el fondo del océano ayuda a almacenar carbono en las profundidades, lo cual tiene serias implicaciones en la lucha contra la crisis climática. De modo que hay dos vías a través de las cuales el Océano Antártico influye en el frágil equilibrio del clima de nuestro planeta.

El Océano Austral es hogar de una diversa y única vida marina

Además, estas masas de agua constituyen ecosistemas marinos únicos y frágiles que, aunque no podamos ver a simple vista, son el hogar de una extensa y variada vida marina. Varias de estas especies se encuentran solo allí, lo que les confiere aún mayor importancia a nivel científico, sin contar su papel en otros lugares al proveer alimento y hogar a otras formas de vida no endémicas.

Con ello ya empieza a comprenderse el significado de este nuevo anuncio. Reconocer un quinto océano alrededor de la Antártida va más allá de simplemente otorgar nombres; con la corriente ACC delimitándolo, somos más conscientes de que el Océano Austral es “ecológicamente distinto” y podemos hacer esfuerzos mejor enfocados para su conservación.

Referencia:

There’s a new ocean now—can you name all 5? https://www.nationalgeographic.com/environment/article/theres-a-new-ocean-now-can-you-name-all-five-southern-ocean