Niña pelirroja haciendo mueca graciosa y señalándola con sus manos.

El sarcasmo es un recurso habitual en la comunicación de los adultos, y cada vez se hace más común entre los más jóvenes. Lo curioso es que durante la infancia, no contamos con suficiente información como para procesar este tono como lo haría un adulto que ya ha estado expuesto en varias oportunidades. Entonces, ¿en qué punto de nuestra vida empezamos a entenderlo y a usarlo? ¿Existe una edad a partir dela cual los niños pueden comprender el sarcasmo?

Si bien es cierto que, cada cabeza es un mundo y que cada persona aprende a su ritmo, ciertos estudios han permitido estimar una edad en la que los niños ya parecen entender el tono sarcástico. Esto es lo que han encontrado.

¿Qué es el sarcasmo?

En su artículo en The Conversation, Penny Pexman, profesora de psicología de la Universidad de Calgary cita la definición del diccionario de Cambridge. Este describe el sarcasmo como “el uso de comentarios que claramente significan lo contrario de lo que dicen, hechos para herir los sentimientos de alguien o para criticar algo de manera humorística”.

Fichas con letras que forman la palabra en inglés "Sarcasm" que significa sarcasmo.

Cuando un orador usa el sarcasmo, dice algo diferente y a veces opuesto a lo que realmente quiere decir, en algunos casos con cierto tono para que quede claro que es así. Y sí, corre el riesgo de ser malinterpretado, pero también tienen sus ventajas.

Tal como indica la definición citada, se puede usar para emitir críticas con humor, a fin de alivianar la connotación negativa o de que parezca menos severa de que lo que parecería dicha de forma más seria.

Y aunque suene como un sin-sentido para aquellos más literales, en realidad puede ser de utilidad. Puede ayudar a expresar que las cosas no van bien, pero que pueden mejorar, y además puede funcionar para estrechar los lazos sociales. Pero, a pesar de ello, para la mayoría de los niños suele ser más difícil comprender el sarcasmo.

El sarcasmo y los niños: ¿a qué edad aprendemos a comprenderlo?

Niña con expresión como si tratara entender en un fondo rosado.

Aunque los niños estén expuestos al sarcasmo desde una edad temprana, es poco probable que lo comprendan hasta los cinco o seis años de edad; por lo general, las frases sarcásticas que escuchen antes de esta edad las interpreten literalmente.

De hecho, la comprensión del sarcasmo en los niños toma su tiempo. Ya que inicialmente todo debería ser verdad, el primer paso parece ser aprender a detectar las mentiras (y a usarlas). Entonces quizás empiecen a decir cosas totalmente opuestas a lo que piensan para hacer sentir bien a una persona, por ejemplo, o para tapar alguna falta propia.

Los estudios sobre el tema sugieren que los niños empiezan a entender el sarcasmo entre los sietes y 10 años de edad, usualmente como un recurso para hablar con humor. Con el paso del tiempo, y una mayor exposición, la comprensión mejora, probablemente por el desarrollo del lenguaje, el pensamiento y el desarrollo de pericia para la comunicación de sus emociones.

¿Qué elementos permiten que los niños entiendan el sarcasmo?

Niño con lentes y expresión pensativa como si intentara comprender el sarcasmo.

Esto cobra más sentido si tomamos en cuenta que los niños tienden a mejorar su capacidad de reconocer los pensamientos y las emociones de las otras personas entre los cuatro y seis años de edad.

Pero otro punto que puede influir es que el sarcasmo involucra ideas y objetivos contrarios; para usarlo, es necesario plantearlos de forma ingeniosa de modo que cumplan con ambos. Una vez más, la mayoría de los niños desarrolla la capacidad de tener dos ideas o emociones en conflicto alrededor de los siete años de edad.

Y aunque hablamos de ingenio, los investigadores han observado incluso que los niños que tienen fuertes habilidades de lenguaje y pensamiento no son tan capaces de detectar el sarcasmo en el discurso.

El papel de la experiencia social en la comprensión del sarcasmo

Otra explicación podría ser la simple experiencia social. Muchas personas usan el sarcasmo para comunicarse con otros y lo hacen de forma efectiva, mientras que otras prefieren ser más directas o desarrollar su propio humor.

Un estudio reciente exploró este tema en 111 niños de cinco a seis años de edad divididos en dos grupos: uno que recibió capacitación sobre el sarcasmo y otro que no. El estudio reveló que la mayoría no era capaz de detectarlo, salvo algunas excepciones que eran capaces incluso antes del entrenamiento.

Sin embargo, después de recibir la capacitación, los niños que no eran capaces de detectar el sarcasmo antes, mejoraron su capacidad. Con ello, los investigadores confirmaron el papel de la experiencia social en el proceso.

Referencias:

Why it’s difficult for children to understand sarcasm. https://theconversation.com/why-its-difficult-for-children-to-understand-sarcasm-160915

Teaching Sarcasm: Evaluating Metapragmatic Training for Typically Developing Children. https://doi.apa.org/fulltext/2020-56049-001.html