La ciencia nos ha llevado a descubrir un nuevo exoplaneta en el espacio, pero su atmósfera lo ha hecho destacar entre sus pares. Según parece, cumple con toda una serie de características específicas que la hacen perfecta para su estudio detallado.

Con esa esperanza, un grupo interdisciplinario de científicos se ha dedicado a caracterizarla lo más posible con la información obtenida a través de sus primeras observaciones. Los resultados de su trabajo se publicarán pronto en The Astronomical Journal, pero ya están disponibles en la web como una preimpresión en ArXiv.org.

A la cabeza de la investigación estuvieron las científicas Jennifer Burt, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JLP) de la NASA, y Diana Dragomir, del departamento de física y astronomía de la Universidad de Nuevo México. En conjunto, con el resto del equipo, plantearon las posibilidades de estudio que ofrece la atmósfera del nuevo exoplaneta que ha sido categorizado como un “subneptuno”.

TOI-1231 b, el nuevo exoplaneta con una atmósfera prometedora

Oficialmente, el nuevo exoplaneta fue denominado TOI-1231 b. Se encuentra orbitando una estrella de menor tamaño que el Sol, por lo que se la clasifica como enana roja. Su descubrimiento se lo debemos a los datos fotométricos obtenidos por el Satélite de Estudio de Exoplanetas en Tránsito (TESS).

Ilustración de un exoplaneta nuevo con su atmósfera rodeándolo.
Vía Pixabay.

Asimismo, los detalles sobre su masa y dimensiones llegaron con el uso del Espectrógrafo Buscador de Planetas (PFS) que se encuentra en el telescopio Magellan Clay en el Observatorio Las Campanas, Chile. La combinación de ambas fuentes de información terminó por ofrecernos todos los conocimientos que tenemos actualmente sobre el nuevo exoplaneta y su atmósfera.

Por ejemplo, a pesar de que se encuentra casi ocho veces más cerca de su estrella que la Tierra, el exoplaneta no es un infierno ardiente como muchos de sus pares. Gran parte de ello se debe a la baja intensidad de su enana roja, lo que permite que su superficie atmosférica sea casi gélida con alrededor de 330 Kelvin o 140 grados Fahrenheit

El nuevo exoplaneta tiene una atmosfera similar a la de Neptuno

Ahora, la masa y tamaño de nuestro exoplaneta lo colocan en un rango dimensional similar al de Neptuno. No obstante, es un poco más pequeño que nuestro vecino del sistema solar. Por ende, se lo ha considerado un “subneptuno”.

Debido a sus dimensiones similares, se espera que la atmósfera del nuevo exoplaneta fuera tan densa como la de Neptuno. Por ahora, según parece, las suposiciones estaban en lo correcto. Aunque ello no necesariamente implica que ambas atmósferas sean iguales. De hecho, aún es necesario comprobar qué compone a la del exoplaneta recién descubierto.

¿Por qué su atmósfera es particularmente prometedora para la ciencia?

Todo tiene que ver con la relación entre el tamaño del exoplaneta y la enana roja a la que orbita. A pesar de que aún es relativamente poco lo que sabemos sobre la atmósfera del nuevo exoplaneta, la composición del sistema que orbita nos podría ayudar a cambiar eso rápidamente.

Mientras menor sea el tamaño de la estrella que los exoplanetas orbitan, mayor será la “sombra” que ellos proyecten al pasar frente a ellas. Por un lado, eso permite identificar más rápido su presencia. Pero, una vez se han identificado, también ayuda a estudiarlos mejor.

Todo ya que el brillo de la enana roja no interfiere con tanta fuerza con la observación de los fenómenos atmosféricos y permite que se los pueda estudiar con más detalle. Algo que podría ser particularmente en la búsqueda de átomos como el hidrógeno y helio, compuestos que, por lo general, quedan ocultos debido a la intensidad de la radiación de las estrellas.

Lo que podremos aprender de la atmósfera del nuevo exoplaneta

Los investigadores confían en que la atmósfera del exoplaneta nos abrirá el camino a todo un nicho de conocimiento. Por un lado, se podrá estudiar otro exoplaneta gélido –uno de los tipos más raros en el sistema solar– e identificar qué tan común es la aparición de nubes con de agua en las capas superiores de su atmósfera.

Como si lo anterior fuera poco, determinar con claridad la composición de su atmósfera también nos hablará de la estructura del planeta. En otras palabras, dependiendo de si su atmosfera tiene hidrógeno, una combinación de este con helio o incluso vapor de agua, se podrán crear teorías totalmente diferentes sobre la estructura del planeta que, según parece, no es rocosa como la de la Tierra.

Referencia:

TOI-1231 b: A Temperate, Neptune-Sized Planet Transiting the Nearby M3 Dwarf NLTT 24399: https://arxiv.org/abs/2105.08077

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