Mujer de tercera edad con gorra y mascarilla contra COVID-19.

Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota unieron fuerzas con Mayo Clinic para evaluar un enfoque potencial que podría ayudar a reducir la mortalidad por COVID-19 en los ancianos.

En su artículo publicado en la revista Science presentan los hallazgos de un estudio preclínico basado en el uso de fármacos senolíticos que arrojó excelentes resultados. Y, de acuerdo con ellos, este tratamiento no solo ayudaría a evitar la muerte por infección con SARS-CoV-2 en la tercera edad, sino también el desarrollo de síntomas graves.

Las células senescentes reducen la resiliencia durante la vejez

Mano de un anciano con COVID-19 midiendo su oxígeno con un oxímetro de pulso.

En el cuerpo humano existen un conjunto de células denominadas senescentes, que no son más que las células del cuerpo que están dañadas. Estas contribuyen con la inflamación y, por consiguiente, con el desarrollo de múltiples enfermedades crónicas, además de la pérdida de la resistencia que caracteriza la vejez.

Estudios previos han revelado que un tipo específico de medicamentos, conocidos como fármacos senolíticos, son efectivos para eliminar estas células nocivas del cuerpo. Y, dada la vulnerabilidad y elevada mortalidad de los ancianos en la pandemia de COVID-19, los investigadores decidieron evaluar el potencial de este tratamiento para reducir las cifras.

Los fármacos senolíticos eliminan las células senescentes

Para ello, plantearon una hipótesis que sugiere que las células senescentes podrían estar influyendo en los peores resultados de las personas de tercera edad al experimentar la infección. De acuerdo con ello, una solución plausible sería usar fármacos senolíticos que las eliminen y, por ende, se reduzca la inflamación para mejorar la respuesta inmune contra el virus.

“Queríamos determinar si atacar terapéuticamente los mecanismos fundamentales del envejecimiento, como la senescencia celular, podría reducir la morbilidad y la mortalidad después de una infección viral”, dijo Christina Camell, profesora asistente en el Departamento de Bioquímica, Biología Molecular y Biofísica, y primera autora del estudio.

En sus experimentos, compararon la respuesta de ratones envejecidos y jóvenes infectados con un beta-coronavirus diseñado especialmente para ellos. Los resultados mostraron una mortalidad de casi 100 por ciento en los ratones mayores expuestos por primera vez al patógeno; en cambio, los ratones jóvenes apenas desarrollaron enfermedad.

Luego probaron si la administración de los fármacos senolíticos mejoraba el panorama y, en efecto, lo hizo. Tras la aplicación de los fármacos, la tasa de supervivencia de los ratones mayores aumentó a 50 por ciento; en consonancia con ello, hubo una reducción de la senescencia celular y los marcadores inflamatorios, así como un incremento de los anticuerpos contra el coronavirus.

Una opción potencial para reducir la mortalidad por COVID-19 en ancianos

Es probable que la razón por la que los ratones más viejos lograron sobrevivir la enfermedad tras recibir los fármacos senolíticos fue la pérdida de esa parte biológica envejecidas que afectaba su resiliencia. De ahí que concluyeran también que este enfoque podría ser eficaz para reducir la morbilidad y mortalidad de los ancianos infectados con COVID-19.

Ahora que los resultados del modelo preclínico fueron revisados, los investigadores se preparan para dos ensayos clínicos que evaluarán la estrategia en un contexto más amplio.

Referencia:

Senolytics reduce coronavirus-related mortality in old mice. https://science.sciencemag.org/content/early/2021/06/07/science.abe4832