La exploración del espacio se hará cada vez más y más común en el futuro cercano a medida que nuestras tecnologías vayan evolucionando. Sin embargo, si no podemos evitar detalles como el efecto negativo que la microgravedad causa sobre el sistema inmunológico de los astronautas durante los viajes espaciales.

Desde hace años, hemos sabido que los viajes por el espacio pueden tener efectos varios sobre el organismo. Ahora, gracias a un nuevo estudio iniciado por Millie Hughes-Fulford –una de las primeras mujeres astronautas–, y sus colegas, Jordan M. Spatz, A. Tsai, D. Gaudilliere, J. Hedou, E. Ganio, M. Angst, N. Aghaeepour y Brice Gaudilliere.

¿Por qué el sistema inmunológico se debilita con los viajes espaciales?

Las observaciones del equipo de investigadores, que se publicaron en Nature Scientific Reports, inclinaron los efectos de la microgravedad en el espacio a solo un tipo de células. Según ellas, las células inmunes conocidas como T reguladoras (Treg) mostraron niveles inusuales de actividad en el organismo.

Naves en el espacio.
Vía Pixabay.

Por lo general, las células Treg hacen presencia cuando la inflamación, como respuesta a una infección, empieza a ceder y ya no estamos en más “peligro”, a los ojos de nuestro organismo. En general, ello no produce problemas hasta que se suman los viajes espaciales a la ecuación y el equilibrio de nuestro sistema inmunológico se rompe.

Como resultado, terminamos con números altos de células Treg rondando nuestro cuerpo incluso antes de que se dé la respuesta inmunológica común del organismo. Por lo que terminan ayudando a inhibir un mecanismo de defensa natural del cuerpo y a dejarlo más expuesto contra los patógenos causantes de la gripe y otras enfermedades.

 “Doble golpe” al sistema inmunológico

Para complementar lo anterior, los investigadores también hicieron mención a estudios anteriores realizados por el mismo equipo. Según ellos, pudieron determinar otro efecto que los viajes espaciales pueden tener en nuestro sistema inmunológico.

Estacio y galaxias.
Vía Pixabay.

En el caso de los estudios anteriores, se corroboró un cambio de la actividad del sistema inmune a través de los linfocitos T. En su caso, la actividad de dichas células –encargadas de la respuesta inmunológica– se hizo mucho más débil en potencia y más escasa en el organismo.

Ahora, se sabe que mientras los linfositos T disminuyen la respuesta inmunológica, las células Treg ayudan a inhibir también sus efectos. Por lo que, tal como explicó Gaudilliere, la situación termina por convertirse en un “doble golpe” a nuestra buena salud.

Para resolver problemas a futuro

A medida que la tecnología avanza, los viajes espaciales serán cada vez más comunes. Incluso, podría llegar un momento en el que se conviertan en una ocurrencia tan común como el vuelo de los aviones o el zarpar de los barcos.

De darse tal futuro, será imperante contar con un conocimiento detallado de lo que la microgravedad hace a nuestros organismos y cómo contrarrestarlo. Después de todo, saber cómo mantener fuerte a nuestro sistema inmunológico será la única forma de llevar a cabo los futuros viajes espaciales sin terminar enfermos en el intento.

Referencia:

Human immune system adaptations to simulated microgravity revealed by single-cell mass cytometry: https://doi.org/10.1038/s41598-021-90458-2

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