Hasta ahora, dormir bien figura como una de las recomendaciones de oro para mantener tanto una buena salud física como mental, y un nuevo trabajo nos da una visión más amplia para quienes deseen mejorarla. Los investigadores descubrieron que las personas que prefieren madrugar tienen un riesgo reducido de depresión, por lo que creen que cambiar los hábitos de sueño podría ayudar a otras personas con la afección.

Los hallazgos, publicados en la revista JAMA Psychiatry, confirman una vez más el fuerte vínculo entre los cronotipos, los genes y la salud mental. Y aunque este parece muy complejo aún, proporciona una “solución” simple para un problema común, de larga data y de difícil tratamiento como la depresión.

Vínculo entre el sueño, los cronotipos y el riesgo de depresión

Mujer con depresión intentando despertarse tras una sesión de sueño en cama.

Es un hecho que el contacto con la luz es beneficioso para nuestra salud. Nuestros ritmos circadianos van a tono con la dinámica horaria nuestro planeta; parece que estamos programados para funcionar mientras hay luz solar, y para descansar cuando esta se va.

También llama la atención que hay personas que parecen ser más activas de noche y más apagadas de día, y esto parece tener bases genéticas y consecuencias sobre la salud. Y sí, hay estudios que lo confirman, pero también podemos hacerlo nosotros mismos al analizarnos después de una noche de insomnio, de desvelarnos estudiando o trabajando y levantarnos temprano al otro día.

En pocas palabras, hay una relación obvia entre el sueño y el estado de ánimo, y de hecho, hay vínculos genéticos confirmados entre el insomnio y la depresión. Además, la depresión suele tener picos durante las mañanas, pero ¿por qué? Aún no está claro, pero los hallazgos recientes podrían acercarnos a la respuesta.

Hábitos de sueño estrechamente vinculados a la salud mental

Los científicos extrajeron los datos genéticos de los participantes del Biobanco del Reino Unido y de la empresa de pruebas de ADN 23andMe. Así obtuvieron información de 850,000 personas, 85,000 de las cuales usaron rastreadores de sueño; otras 250,000 respondieron preguntas sobre sus hábitos de sueño que mostraban si eran “búhos nocturnos” o “alondras matutinas”, en referencia a los cronotipos más generales.

Entonces llevaron a cabo un análisis en busca de conexiones entre estos diferentes factores, lo que les permitió confirmar una vez más lo que plantearon estudios previos. En efecto, nuestros hábitos de sueño están estrechamente conectados con nuestra salud mental; lo bueno es que podemos usarlos no solo para deteriorarla, sino también para mejorarla.

Punto medio del sueño: cambiar 1 hora podría reducir el riesgo de depresión

Los investigadores notaron que las personas que poseían variantes genéticas que las predisponían a despertarse temprano todos los días tenían un riesgo reducido de depresión.

Hombre caucásico apagando su reloj despertador desde la cama para madrugar.

Tal y como indican en su artículo, una “preferencia diurna matutina genéticamente representada” corresponde a un punto medio del sueño de una hora antes. En función de ello, los científicos proponen un cambio del “punto medio del sueño” para mejorar la salud mental. El punto medio del sueño no es más que el punto medio entre la hora de acostarse y la hora de despertarse.

Para probarlo, intentaron cambiándolo aproximadamente una hora antes. Es decir, si una persona normalmente duerme de la 1:00 am a las 8:00 am cambia su horario de sueño de las 00:00 am a las 8:00 am, podría disfrutar del beneficio de reducción del riesgo de depresión.

La muestra incluida en este estudio mostró que este cambio del punto medio del sueño en tan solo una hora correspondió con un 23 por ciento menos de riesgo de trastorno depresivo mayor.

Dormir más temprano, despertar más temprano y dormir suficiente

La autora, Céline Vetter, es muy sincera respecto a lo que plantean estos hallazgos. Mover la hora del inicio del sueño no tiene por qué implicar dormir menos; al contrario, puede ayudar a completar las horas de descanso recomendadas. Un estudio que reseñamos recientemente reveló que algunos cronotipos tratan de compensar sus horas de sueño en sus trabajos por turnos.

Y aunque el estudio mostró que cambiar el punto intermedio del sueño en tan solo una hora podría reducir el riesgo de depresión en los noctámbulos, no está claro aún si existe un marco de tiempo ideal para dormir.

Por el momento, la preferencia por aprovechar el día para hacer las actividades parece ser más saludable. “Mantenga sus días brillantes y sus noches oscuras”, aconseja Vetter, junto con tiempo de calidad al aire libre y menos contacto con las pantallas.

Referencia:

Genetically Proxied Diurnal Preference, Sleep Timing, and Risk of Major Depressive Disorder. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34037671/

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