El tiempo es un concepto que, en su sencillez, puede llegar a confundirnos. Después de todo, es en sí mismo un fenómeno y una medida sin que simplemente no podríamos experimentar el mundo. Aunque sabemos de su presencia constante, también entendemos que su manifestación es relativa. Por lo que, es normal que nos preguntemos si detener el tiempo podría ser una meta posible.

Gracias a un escrito desarrollado por Adam Mann, para LiveScience, podemos ver las diferentes perspectivas existentes con respecto a la pregunta anterior. Al conocerlas todas, se nos hará un poco más fácil responder a una de las incógnitas más comunes de nuestro tiempo: ¿es realmente posible detener el tiempo?

¿Se puede detener el tiempo? La respuesta relativa

Según dijo Sean Carroll, teórico del Instituto de Tecnología de California al portal WordsSideKick.com:

“El tiempo es solo una etiqueta en diferentes partes del universo. Nos dice cuándo está sucediendo algo”.

Según su perspectiva, para un físico, definir el tiempo no es difícil, ya que se lo observa de la forma objetiva antes mencionada. De ese modo, se entiende que su paso funciona como un sistema de medición que nos da testimonio del movimiento de los objetos –cuyos cambios simplemente se traducen como modificaciones de su posición en el tiempo–.

En publicaciones anteriores, dentro de TekCrispy desarrollamos con más profundidad cómo funciona el tiempo. Para nuestro caso, lo que atañe es entender cómo él es medido a través de los relojes, capaces de marcar con un movimiento constante el paso temporal y traducirlo a una medida que podemos utilizar y comprender.

Reloj cronómetro sobre mesa.
Vía Pixabay.

El detalle está en que, gracias a la teoría de la relatividad de Albert Einstein, sabemos que los relojes pueden cambiar la velocidad a la que miden el tiempo dependiendo del movimiento de quien lo lleve puesto. Algo que se ve perfectamente ejemplificado en su famosa “paradoja de los gemelos”.

Al alcanzar la velocidad de la luz, el tiempo se “ralentiza”; al llegar a un agujero negro, él comienza a pasar tan lento que casi podríamos creer que se ha detenido. Sin embargo, para quien esté dentro del agujero o dentro de la nave, el tiempo transcurrirá igual, sin signos de que se vaya a detener. De allí que no se pueda ver en la relatividad una respuesta a la posibilidad de parar el tiempo.

Dilema físico

Según Carroll, al entender al tiempo como una unidad inseparable del movimiento –sin uno no habría otro– nos topamos con que las propuestas de ciencia ficción no toman en cuenta toda la física que implicaría la supresión del movimiento como una forma de detener el tiempo.

Si ello se lograra, incluso el aire a nuestro alrededor se “detendría”, los rayos de luz que rebotan con las superficies también. En otras palabras, incluso si se lograra tal hazaña, no podríamos mover ni un músculo, ni tampoco ver nada en absoluto. Con lo que sería imposible determinar si hemos o no detenido el tiempo y, en todo caso, su paro implicaría también la detención de absolutamente todos los demás procesos de la Tierra.

Cronostasis: ¿una forma de parar el tiempo?

Reloj de bolsillo sobre mano.
Vía PxHere.

Finalmente, una última perspectiva nos da un poco más de esperanzas con respecto a la posibilidad de detener el tiempo. En ella, según explicó Craig Callender, filósofo especializado en tiempo, de la Universidad de California en San Diego, para WordsSideKick.com:

“Pensar en la impresión subjetiva del tiempo se vuelve interesante”.

Con su frase, da paso a un concepto conocido como “cronostasis”, en el que se habla de la subjetividad de la percepción del tiempo. Con ella, no se habla de que él se mueve a distintas velocidades dependiendo de nosotros. De hecho, Craig comentó preferir la imagen mental en la que nada se mueve más allá de la “historia” de nosotros mismos.

En otras palabras, el tiempo se mueve en función de cada uno de nosotros y, a través de la cronostasis, aunque sea por unos segundos, podríamos ser capaces de tener la sensación de haberlo detenido. Sin embargo, ello sería más un fenómeno individual que un elemento aplicable a grandes grupos.

Escribir un comentario