Nuestras manos son una fuente constante de obtención de información e interacción con el mundo que nos rodea. Debido a ello, están llenas de terminaciones nerviosas que nos ayudan a percibir con detalle todo lo que tocamos. Pero, en ellas, justamente bajo las uñas, nos encontramos con que hay todo un universo mucho más complejo que el que se extiende por el resto de su superficie.

De allí que pueda interesarnos conocer en más detalle qué se oculta debajo de nuestras uñas. Para responder a esa incógnita, portales como The Dollar Shave Club consultaron a expertos en la materia para conocer sus perspectivas.

Ahora, nosotros te contamos los detalles más resaltantes de sus explicaciones. Ello además de contarte qué deberían hacer entonces para cuidar de tus uñas y mantenerte sano de forma general.

¿Qué hay con la piel bajo nuestras uñas?

En general, la piel que hay bajo las uñas no es necesariamente distinta a aquella en el resto de nuestras manos. En otras palabras, tal como explicó el dermatólogo Anthony Rossi, tiene una composición general al resto de nuestro órgano protector. Sin embargo, hay un detalle que la distingue y es su sensibilidad.

Si alguna vez nos hemos roto una uña o dado un golpe en ella, seguro recordaremos que el dolor fue punzante e intenso, a pesar de que la herida pudo ser relativamente pequeña. Eso se debe a que bajo las uñas hay una “abundancia de terminaciones nerviosas que necesitamos allí para ayudarnos con el tacto”, explicó Rossi.

Como consecuencia, incluso las molestias más pequeñas pueden ser notorias cuando se presentan en dicha zona. Además, como si fuera poco, la constante presión que ejercen las uñas sobre los tejidos tampoco los hacen los más aptos para soportar procesos de inflamación por infecciones o golpes.

Mano mostrando las uñas de sus dedos.
Vía PxHere.

Para ejemplificar esa situación el médico de atención primaria Marc Leavey propuso imaginarnos que golpeamos nuestra uña con un martillo y que ella empieza a sangrar.

“Entonces, esa sangre se expande hacia este lugar encapsulado [bajo la uña] donde realmente no hay espacio para que nada se expanda”.

Básicamente, bajo la uña no hay espacio para la hinchazón, lo que genera molestias y dolores agudos, sobre todo si hay sangre coagulada o pus.

Si dicho problema no se resuelve en unos días y el dolor no baja, será necesario visitar a un doctor para que ayude a “drenar” la zona, un trabajo que no debería hacerse en casa –y que definitivamente no querrías hacer tampoco, sobre todo sabiendo que incluye usualmente la utilización de un clip al rojo vivo para perforar la uña–.

¿Hay más bajo las uñas?

De hecho, sí. Además de la conglomeración excesiva de terminaciones nerviosas, también nos encontramos con una enorme población bacteriana. Ella suele ser la misma que la que hallamos en el resto de nuestras manos, pero en concentraciones mucho mayores.

Allí donde podríamos encontrar cientos o hasta miles de bacterias en la palma de nuestra mano, hay cientos de miles de los mismos ejemplares bajo cada una de nuestras uñas. Según estudios anteriores, la proliferación bacteriana podría deberse a las condiciones de protección y humedad que hay bajo las uñas.

Después de todo, ellas son mayormente zonas protegidas del exterior, poco afectadas por el clima y, en mayor parte, aisladas de los efectos del jabón, que no suele llegar a limpiar todas sus áreas por completo. En otras palabras, se convierten en el perfecto campo de cultivo para que las bacterias puedan desarrollarse sin ser molestadas.

De allí la importancia no solo de lavar nuestras manos, sino de asegurarnos de hacerlo con el mayor cuidado posible y con las cantidades de jabón adecuadas. Si no lo hacemos así, las bacterias que una vez estuvieron en nuestras manos, podrían fácilmente pasar a nuestro rostro e infectarnos a través de los ojos, la nariz o la boca.

Referencia:

Composition and density of microflora in the subungual space of the hand: https://doi.org/10.1128/jcm.26.5.950-953.1988

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