Tiburón nadando dentro del océano junto a otros peces.

Hace un tiempo hablamos de cuán improbable era ser atacado por un tiburón en nuestros tiempos, una realidad que contrasta bastante en un escenario pasado, en el que estos eran abundantes en los océanos. Sin embargo, un evento de extinción masiva los desapareció casi por completo, sin poder recuperar sus poblaciones hasta el momento.

Los hallazgos surgen de la aplicación de técnicas novedosas a la piel fosilizada de los tiburones que murieron en aquel entonces. Y aunque el artículo publicado en Science arroja varios datos importantes sobre el evento, los científicos aún tienen dudas sobre lo que pudo haberlo ocasionado.

Piel de tiburón fosilizada en lugar de dientes

Estudiar la historia evolutiva de los animales pelágicos, es decir, aquellos vertebrados que vivían en el océano abierto, era difícil. La principal dificultad era encontrar registros de sedimentos de las profundidades del océano, y precisamente estos eran los que se usaban para estudiar las especies marinas antiguas.

En un esfuerzo por solucionar esto, los investigadores aplicaron una técnica pionera que permitió extraer piel de tiburón fosilizada del fondo del océano. A este tipo de muestra se le conoce como dentículo dérmico, y es valiosa por la cantidad de información que puede proporcionar sobre los tiburones y los ecosistemas en los que se desenvolvían.

Un evento de extinción en masa que acabó con los tiburones casi por completo

Así descubrieron que los tiburones experimentaron una extinción masiva hace aproximadamente 19 millones de años durante el período del Mioceno temprano. El evento pudo durar alrededor de 100,000 años, y aunque la cifra es elevada para los humanos, los científicos lo consideran breve considerando los tiempos de la Tierra.

“Había entre 10 y 50 veces más tiburones presentes en el océano abierto antes de esta extinción, y eran mucho más diversos, había muchas, muchas más especies”, dijo Elizabeth Sibert, autora del estudio.

Compararlo con la extinción de los dinosaurios no es exagerado, puesto que tras el evento, 90 por ciento de la población de depredadores marinos desapareció; esto también significa que 70 por ciento de sus especies desaparecieron.

Al menos desde la perspectiva de los tiburones, esta extinción tuvo una mayor magnitud que la causada por el impacto del asteroide durante el Cretácico. Y, a pesar de que ha pasado tanto tiempo desde entonces, sus poblaciones nunca llegaron a recuperarse.

Patrones geométricos extintos dieron paso a dentículos lineales

Comparación de dos tipos de escamas de tiburón: lineales (a la izquierda) y geométricas (a la derecha).
Comparación de dos tipos de escamas de tiburón: lineales y geométricas. Crédito: Sibert y Rubin.

La técnica también reveló patrones geométricos únicos en la piel de los tiburones antiguos, con crestas prominentes entrelazadas. Estos dentículos geométricos eran más comunes antes de la extinción que después de ella, cuando los dentículos lineales se hicieron más frecuentes.

“Había más dentículos geométricos antes de la extinción que después, y los tiburones de dentículos geométricos fueron golpeados con más fuerza que los tiburones de dentículos lineales”, dice Sibert. “Pero eso no significa que los tiburones de dentículos lineales estuvieran bien”.

Es poco probable que el calentamiento global fuera la causa

Los investigadores no tienen idea de lo que pudo haber ocasionado la extinción masiva de los tiburones en aquel entonces. Aunque el impacto del asteroide que acabó con los dinosaurios constituye uno de los eventos más famosos, en realidad constituyó una excepción; lo cierto es que las extinciones suelen estar vinculadas al cambio climático, propiciado por la acumulación de carbono en la atmósfera terrestre.

Pero descartan que el calentamiento global jugara un papel en la extinción de los tiburones debido al período geológico en que ocurrió. También descartan que fuera consecuencia de la alimentación de otros depredadores, como las ballenas barbadas.

En cambio, es probable que la presencia de otros depredadores oceánicos influye en su incapacidad para recuperarse después de lo que sea que haya propiciado su extinción.

“Si bien es poco probable que estos grupos sean los que causaron la extinción de los tiburones en primer lugar”, agrega Sibert. “Es posible que fueran más capaces de evolucionar rápidamente y re-diversificarse de formas en que los tiburones no lo estaban”.

El misterio sobre la extinción masiva de los tiburones persiste

Tiburones nadando dentro del océano.

Cabe destacar que más del 99 por ciento de todos los organismos de nuestro planeta han desaparecido a lo largo de su historia. Nuevas especies evolucionan para seguir poblando la Tierra, mientras que las que no lo logran desaparecen lentamente.

Y aunque estos fenómenos por lo general tienen una connotación negativa desde el punto de vista de la conservación, hay algo positivo. La desaparición de ciertas especies da paso a la diversificación de la vida en la Tierra.

Por el momento, el misterio de la extinción de los tiburones persiste. En efecto, hubo una y de gran magnitud, y quizás gracias a ella podemos nadar y bucear en el mar. Mientras tanto, los científicos seguirán buscando pistas para saber qué la propició.

Referencia:

An early Miocene extinction in pelagic sharks. https://science.sciencemag.org/content/372/6546/1105