Pictogramas de ganado.
Vía Wikimedia Commons.

La historia de nuestros antepasados es un relato que poco a poco hemos podido desenterrar y reconstruir. Pero, incluso ahora, son muchos los detalles que aún se nos escapan. Por ello no es sorpresa que una nueva pieza de información sobre temas tan específicos como el origen del ganado en Inglaterra nos haya llegado apenas recientemente con el análisis del ADN de restos arqueológicos.

El descubrimiento se lo debemos a los investigadores Marie Gurke, Amalia Vidal-Gorosquieta, Johanna L. A. Pajimans, Karolina Wȩcek,Axel Barlow, Gloria González-Fortes, Stefanie Hartmann, Aurora Grandal-d’Anglade y Michael Hofreiter. Todos pertenecen a la  Universidad de A Coruña y participaron en el análisis del ADN de los tres uros que se encontraron junto a la “pastora de Elba”.

Sobre los tres uros y la “pastora de Elba”

Restos de 9 mil años de antigüedad, ubicados en un abismo cerca de la cueva de Chan do Lindeiro, en Inglaterra, han despertado la curiosidad de la historia y de la ciencia. Entre los hallazgos, se identificaron los huesos de tres ejemplares no identificados de los Bos primigenius, mejor conocidos como uros.

Ellos son por excelencia los antecedentes del ganado bovino de la actualidad. Lo que hace particular al trío de animales es que estaban junto a los restos de la pastora de O Courel, “Elba”. Para ese momento, los uros deberían haber sido presas naturales de nuestra especie, no compañeros de viaje.

Según los registros históricos actuales, la ganadería no era aún común hace 9 mil años, por lo que encontrar especies de uros cerca de uno de nuestros antepasados ha despertado las dudas de la ciencia. Para poder responderlas, se ha realizado un análisis del ADN mitocondrial de dichos uros.

Hasta la fecha, sus restos no son los más antiguos que se hayan ubicado en el mundo. Sin embargo, sí son los más viejos que han recibido el ya mencionado análisis mitocondrial. Por lo que nos ofrecen una mirada única al pasado evolutivo de su especie y a la forma en la que se conectan con el ganado del presente.

Lo que el ADN puede decirnos sobre el origen del ganado en Inglaterra

Básicamente, el vistazo al ADN de la especie de ganado ya extinta, nos mostró que los tres ejemplares de Inglaterra tienen un origen similar a los uros de Galicia, España, –que se consideraban los bóvidos domesticados más antiguos de la historia–.

Para poder estar seguros de que había una relación directa, los investigadores trabajaron y analizaron 18 fósiles de ganado de diferentes épocas y de diferentes cuevas de las montañas gallegas. Al final, fue claro que los uros de Inglaterra estaban emparentados con aquellos de Galicia.

Huesos de donde se obtuvieron las muestras de ADN que hablan sobre la aparición del ganado en las antiguas civilizaciones de Inglaterra.
Restos de los tres uros de Inglaterra. Crédito: Universidad de A Coruña

Dicha situación abre el camino para preguntarnos de dónde salieron los uros de Inglaterra, cómo podrían ya haber sido animales domesticados y la isla bretona podría haber sido el lugar de origen de los uros de Galicia, al ser “importados” junto con las migraciones humanas.

Por ahora, el ADN de los tres uros no puede contestar por sí solo todas esas preguntas. Pero contar con él nos ayudará a tener un nuevo punto de referencia y de atención al que acudir cuando intentemos comprender nuestro pasado y la forma en la que la ganadería se hizo parte de nuestra sociedad.

Nos encontramos en el comienzo

Como podemos ver, los nuevos datos provistos por el ADN de los uros no nos dan suficiente información como para determinar el origen del ganado en Inglaterra. Sin embargo, al menos coloca las bases para que se desarrollen más investigaciones al respecto.

Para iniciar, nos ha mostrado que las interacciones entre la humanidad y el ganado podrían ser tanto más antiguas como más variadas de lo que se creía hasta la fecha. Claramente, el trío de muestras no son suficientes para cambiar por completo concepciones históricas o científicas.

No obstante, las nuevas evidencias al menos sí actúan como una forma de sembrar la duda. Lo que implica que, lo que conocemos hasta ahora sobre la historia de la ganadería, podría no ser tal cual como lo habíamos planteado.

Referencia:

Insight into the introduction of domestic cattle and the process of Neolithization to the Spanish region Galicia by genetic evidence: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0249537