Saludos post COVID-19 con los codos.
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La pandemia del coronavirus lleva ya más de un año y medio entre nosotros. Sin dudas, ha cambiado nuestras vidas y lo que considerábamos “normal” en nuestra cotidianidad. Algunas cosas, como los saludos, han mutado exponencialmente y es posible que se mantengan así incluso en los tiempos post COVID-19.

Para examinar esa posible nueva realidad, las investigadoras Hillary Chabot y Hannah Moore, de la Northeastern University, presentaron su perspectiva en la página web oficial de la universidad. Dentro de ella, comentaron que los meses de poco o básicamente ningún contacto podrían afectar la forma en la que nos relacionemos en el futuro.

Los saludos post COVID-19 no serán un adiós definitivo al contacto

Uno de los primeros detalles que las autoras aclaran es que el COVID-19 no será necesariamente un adiós definitivo al contacto entre las personas. De hecho, en lo que la vacunación avance y las personas vuelvan a salir, los saludos que antes usábamos podrán regresar en la nueva época post COVID-19.

Sin embargo, lo que cambiará es que ellos no serán la norma y, probablemente, habrá personas que prefieran quedarse con las alternativas de menor contacto. De ese modo, los individuos germófobos, con TOC (trastorno obsesivo compulsivo) o que simplemente prefieren no ser tocados, podrán optar por algunos de los nuevos saludos distanciados que se internacionalizaron durante la pandemia.

¿Se avecina un cambio de cultura?

Saludos post COVID-19 con los pies.
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Sí, pero no en todas partes. Como mencionamos, es probable que lo que es aceptado socialmente cambie con los saludos post COVID-19. Sin embargo, no será una modificación radical ni en todas las áreas.

Por ejemplo, es probable que no queramos dejar de abrazar o besar a nuestra familia o amigos más cercanos una vez volvamos a la normalidad. Sin embargo, también es muy posible que nos lo pensemos más a la hora de dar un beso de saludo a un extraño o que incluso prefiramos no dar la mano, sino saludar con los codos, los pies o con un simple asentimiento de cabeza.

Ahora, mientras que esos cambios serán personales, las autoras notan que existen compañías que ya están observando esos cambios con más detenimiento. Es decir, que están considerando la posibilidad de hacer cambios en su cultura y específicamente el área de recursos humanos para aceptar y normalizar la nueva gama de saludos sin contacto que se han vuelto parte de nuestra normalidad.

El apretón de manos ya no será lo esperado, pero no desaparecerá

A pesar de estos cambios, las autoras destacan en su escrito que es poco probable que saludos como el apretón de manos desaparezcan por completo en la época post COVID-19. Sí, es posible que se restrinjan a ambientes más específicos, o a círculos más cercanos.

Asimismo, dejarán de ser necesariamente un sinónimo de cortesía, ya que existirán alternativas igualmente válidas.

“Es posible que ya no volvamos a que los apretones de manos sean la expectativa. (…) Ese espectro de formas aceptables de saludar a otra persona o interactuar con otra persona realmente creció, así que ahora, si alguien simplemente saluda y se queda lejos, no creemos que sea extraño”, comentó dice Laura Dudley, profesora clínica asociada de psicología aplicada en Northeastern, en el escrito.

Es posible que eso igualmente pueda hacernos sentir un poco incómodos al principio, aunque no sea extraño; ya que los apretones de manos han estado arraigados a nuestra cultura y a nuestra especie por centurias.

Pero poco a poco podremos ir descubriendo nuestros nuevos límites y lugares comunes a medida que la pandemia del COVID-19 ceda, lo que nos permitirá descubrir hasta dónde nos sentimos cómodos nosotros, hasta dónde lo hacen los demás y cómo podemos adaptarnos nuevamente los unos a los otros.