Una persona con mascarilla sosteniendo un microchip

La pandemia del COVID-19  llegó para poner el mundo de cabeza y cambiar por completo nuestro estilo de vida. Su impacto ha sido tan fuerte que ha llegado al mercado de los semiconductores, provocando una escasez global de microchips que no parece tener solución al corto plazo, según las estimaciones de Acer.

Pero, ¿a qué se debe esta escasez? En los primeros meses de pandemia, el confinamiento reinó en el mundo. Muchos nos vimos obligados a permanecer en casa como una forma de prevención ante tan terrible enfermedad. Eso provocó que dejáramos de asistir a nuestros puestos de trabajo y que hiciéramos del hogar una nueva oficina. El personal que labora en fábricas de semiconductores no fue la excepción. Precisamente, esta es la principal causa de la falta de microchips a nivel mundial.

La COVID-19 provocó que las fábricas de microchips cerraran

Vista interna de una fábrica de microchips
A principios de la pandemia, muchas fábricas de microchips detuvieron la producción de microchips

Sin un personal que pudiera cumplir con las actividades requeridas para producir semiconductores, los fabricantes chinos no tuvieron más opción que cerrar las plantas y detener la producción. De esa forma, provocaron una escasez de suministros.

Aunado a ello, también debieron enfrentar bloqueos “en puertos y fronteras internacionales”. Dos factores que perjudicarían aún más la fabricación de estos chips. Ciertamente, encontraban trabas en todos lados.

El confinamiento provocó un aumento en la demanda de dispositivos electrónicos

Persona usando una portátil

Otro factor determinante en la carencia de microchips ha sido el aumento de la demanda de equipos electrónicos. El aislamiento no solo convirtió los hogares en oficinas, también en aulas de clases. Por ende, las personas tuvieron la necesidad de adquirir dispositivos de apoyo como smartphones, tablets y ordenadores. Esto provocó una demanda en los aparatos que dependen de semiconductores.

“Esto no sucedió solo en el sector de la electrónica, ha afectado a todas las industrias que utilizan semiconductores en sus productos, desde el cuidado de la salud y los cosméticos hasta la construcción y la defensa. Según el análisis del banco de inversión Goldman Sachs, esta escasez ya ha afectado al menos a 169 industrias diferentes hasta cierto punto”, agrega TechXplore.

Para empeorar aún más la situación, las empresas que utilizan microchips compraron y almacenaron estos suministros, causando una reducción en la oferta y un incremento de los costos. Si bien lo hacen para librarse de la escasez, al acaparar productos perjudican al resto de los consumidores.

Consecuencias: Desde retrasos en la entrega de automóviles hasta aumento en los equipos electrónicos

Como has podido notar, el impacto de la falta de semiconductores afecta a distintos mercados a nivel mundial. De hecho, en países como Australia, los consumidores deben esperar hasta seis meses para adquirir un repuesto para un vehículo. Y, si hablamos del mercado de ordenadores, HP, Dell y otras compañías, han manifestado la necesidad de aumentar sus precios para mitigar la carencia de semiconductores.

Realmente, la situación es alarmante. En estos casos, ¿cuál crees que sea la mejor opción para lidiar con la escasez de microchips provocada por a COVID-19?