Marcas hechas en un hueso de hiena por un antepasado humano que se presume era capaz de contar.
Las marcas hechas Las marcas hechas en un hueso de hiena por un neandertal en un hueso de hiena. Crédito: F. d'Errico.

El uso de los números se ha relacionado con los humanos anatómicamente modernos, sin embargo, cierta evidencia arqueológica sugiere que nuestros antepasados neandertales probablemente también eran capaces de contar. Esto ha despertado la curiosidad de científicos de todo el mundo, que ahora exploran la posibilidad de que esta capacidad sea más antigua de lo que creíamos.

Los animales tienen sentido de cantidad

En algún momento se pensó que los humanos eran la única especie con sentido de la cantidad, pero estudios de mediados del siglo XX mostraron lo contrario. Aunque no los veamos jugando con un ábaco, o resolviendo ecuaciones diferenciales, muchos animales también son capaces de contar; como ejemplo, los peces, las abejas y los polluelos recién nacidos.

El sentido de cantidad también se ha detectado en bebés humanos de seis meses de edad, incluso antes de haber estado expuestos a estímulos culturales o el lenguaje humano. En vista de ello, los científicos creen que se trata de una capacidad innata, probablemente derivada de la adaptación evolutiva.

Diferencias en la forma en que perciben las cantidades los animales y los humanos

Sin embargo, existen diferencias sustanciales en la forma en que cuentan los humanos y los animales. Estos últimos pueden diferenciar entre cantidades muy grandes, pero no necesariamente las que son muy pequeñas. En el caso de los chimpancés en cautiverio, pueden aprender a utilizar símbolos abstractos para representar cantidades; pero esto no se ha observado en el mundo natural.

Ábaco, una herramienta creada por nuestros antepasados humanos para contar.

Por esta razón, el experto Rafael Núñez, científico cognitivo de la Universidad de California en San Diego, recomienda distinguir las capacidades entre ambos grupos. Se refiere a la capacidad de contar de los animales como cognición cuántica innata, mientras que la de los humanos se denomina cognición numérica aprendida.

Mientras que otro experto, Andreas Nieder, neurocientífico de la Universidad de Tübingen, Alemania, dice que no sería adecuado trazar líneas de diferencia tan marcadas. Y es que, a pesar de sus diferencias, los estudios neurológicos comparativos muestran similitudes en la forma en que se procesan las cantidades en los cerebros de animales humanos y no humanos.

Muescas en un hueso de hiena usado por un neandertal vinculadas al uso humano de los números

Sea cual sea el caso, aún hay mucho misterio respecto a esta capacidad. El uso de los números sí parece casi exclusivo de los humanos, pero ¿en qué momento empezamos a usarlos? ¿Cuándo nuestros antepasados humanos aprendieron a contar?

La respuesta a esta pregunta podría tenerla un hueso de hiena usado por un antepasado hace unos 60,000 años, cuyas marcas parecen dejar probar que era capaz de contar. El hueso exhibe nueve muescas que eran sorprendentemente similares y paralelas, lo cual sugiere que pudieron haberse plasmado así de manera intencional.

El hueso fue hallado en la década de 1970 en el sitio de Les Pradelles cerca de Angoulême. Francesco d’Errico, arqueólogo de la Universidad de Burdeos, Francia, quien ha examinado muchos artefactos antiguos tallados, cree que estas marcas son inusuales; a su parecer, el neandertal que usó el hueso de hiena podía “codificar información numérica”.

La exploración de las muescas bajo un microscopio mostró más detalles que parecen apoyar esta hipótesis. Sus formas, la profundidad y otras características indican que todas se realizaron con la misma herramienta de piedra, sostenida de la misma manera. También se cree que fueron hechas por el mismo individuo durante una misma sesión.

Algunas pruebas de que nuestros antepasados humanos podían contar

Esto podría responder simplemente a algún tipo de interés artístico, pero estudios realizados en herramientas similares lo destacan. Por ejemplo, la exploración de siete muescas en un hueso de cuervo de 40.000 años de un sitio neandertal en Crimea reveló que estaban espaciadas con cierta regularidad. Pero las marcas del hueso de hiena de Les Pradelles carecen de ella, por lo que en realidad pudieron haber cumplido alguna función, como llevar una cuenta.

Otro ejemplo es el de un peroné de babuino de aproximadamente 42.000 años hallado en Border Cave en Sudáfrica. El análisis microscópico reveló que las 29 muescas que exhibía fueron talladas con cuatro herramientas distintas, por lo que representan cuatro eventos de conteo. Los arqueólogos creen que los humanos modernos que habitaron el lugar en aquel entonces usaron el hueso para registrar información numérica.

¿Cómo empezaron nuestros antepasados a contar?

Cinco manos de humanos contando del 1 al 5 en un fondo blanco.

Esto llevó a D’Errico a desarrollar su propia hipótesis para explicar cómo inició el uso de los números de parte de los humanos. Cabe destacar que esta es una de las dos únicas que se han publicado hasta ahora a fin de explicar (o intentar explicar) la capacidad de contar de nuestros antepasados humanos.

Los primeros homínidos probablemente dejaron de plasmar marcas en los huesos de manera voluntaria; pero posteriormente, se dieron cuenta de que podían marcar huesos intencionalmente para producir los diseños abstractos que se han encontrado en varios restos animales.

Con el pasado del tiempo, estas marcas comenzaron a tener significado, y entre los posibles figuraría la cantidad. Este pudo constituir un gran salto cognitivo que conllevó muchos otros avances que sentaron las bases para la creación eventuales de los números.

Referencia:

How did Neanderthals and other ancient humans learn to count? https://www.nature.com/articles/d41586-021-01429-6