Atrapa sueños contra el cielo azul.
Vía Pixabay.

Cuando dormimos, nuestra mente suele conjurar las situaciones más irreales que nuestran mente consciente jamás podría imaginar. Al soñar, nos liberamos por un momento de toda atadura y nos sumergimos en un mundo donde todo es posible. Pero, ¿para qué? El propósito de los sueños es un misterio que nos ha seguido por centurias y que, finalmente, podría estar a punto de resolverse.

Todo gracias a una reciente publicación realizada por el neurocientífico y profesor asistente en la Universidad de Tufts, Erik Hoel, en la revista Cell Patterns. Dentro de ella, se plantea una nueva perspectiva sobre la funcionalidad de los sueños y la utilidad que tienen para nuestro cerebro.

Según ella, soñar podría ser lo que ayuda a nuestra mente a no sobrecargarse y a mantener en óptimas condiciones su capacidad de aprendizaje continuo. Por lo que, sin los sueños, nuestro cerebro simplemente no podría funcionar igual.

¿Qué podemos aprender sobre nuestros sueños al estudiar los de la AI?

“Sabemos por las redes neuronales artificiales… que si no puede apagar el aprendizaje, se volverá sesgado. (…) Basado en el hecho de que nunca es capaz de muestrear el mundo de manera realmente adecuada, sus experiencias son siempre un subconjunto limitado de experiencias”, comentó Hoel.

Con su declaración, el neurocientífico hace un paralelismo entre los sueños humanos y aquellos que puede tener la inteligencia artificial (IA). Usualmente, la IA no sueña ya que nunca se la coloca en tal periodo de “descanso”.

Sin embargo, proyectos como el Google Deep Dream han estado probando lo que ocurre al dejar que la IA conozca el terreno de los sueños. Como resultado, se han obtenido imágenes surreales y originales compuestas con los datos con los que se alimentó al algoritmo mientras estuvo “despierto”.

Atrapa sueños contra el cielo del atardecer.
Vía Pixabay.

En general, al igual que nuestros sueños, ninguna de las imágenes pareciera tener un sentido o un propósito. Sin embargo, acá es donde Hoel interviene para explicar que, aunque parezcan alocadas, las creaciones de la inteligencia dormida son en realidad una forma de mantenerse activa.

El día a día de las personas puede ser monótono con actividades repetitivas o rutinarias como comer, trabajar, estudiar, ir al baño, etc. Asimismo, el aprendizaje de una IA puede serlo también cuando solo recibe un tipo de datos.

En ambos casos, se podría producir un fenómeno denominado “sobreajuste” que entonces limitaría las posibilidades de aprendizaje a futuro, debido a que se han creado “patrones” fijos con lo aprendido repetitivamente. Según Hoel, los sueños en las personas y el uso de datos random en la IA pueden romper con esa situación.

¿El propósito de los sueños es proteger a nuestro cerebro?

En otras palabras, para Hoel, los sueños se desarrollan con el propósito de facilitar el trabajo de nuestra mente. Una vez ella ha recopilado datos durante el día, al dormir se los procesa y generaliza, por lo que se crean nuevas imágenes, ideas y escenarios que –aunque irreales– colaboran para alimentar a la mente y evitar la monotonía.

“[La mente] Lo hace al tener experiencias extrañas y locas todas las noches. (…) Y el punto de estas experiencias es precisamente que no son realistas”, explicó Hoel.

De esa forma, cuando nuevos contenidos y situaciones monótonas se presenten en conjunto al día siguiente, nuestra mente podría seguir aprendiendo de lo nuevo sin ignorar o apoyar demasiado a lo ya conocido.

El propósito de soñar es… soñar

Niño soñando.
Vía Pixabay.

“El objetivo de los sueños son los sueños en sí mismos (…) porque eso evitará que te adaptes demasiado a tu rutina diaria más aburrida”, continuó Hoel.

En otras palabras, los sueños se desarrollan con un simple propósito: existir. Mientras la mente sea capaz de soñar, tendrá la posibilidad de mantenerse más activa y aprender mejor de todo lo que la rodea. Asimismo, no se abrumará con el contenido repetitivo ni desarrollará demasiados sesgos productos de las experiencias “limitadas” que se tienen del mundo.

En la actualidad, la perspectiva de Hoel es apenas una hipótesis naciente. En otras palabras, no podemos decir con total seguridad que ella explica el propósito real de nuestros sueños. Sin embargo, ha planteado una posibilidad interesante y que, hasta ahora, no se puede negar. Por lo que, serán necesarias futuras investigaciones para poder tener un veredicto final.

Referencia:

The overfitted brain: Dreams evolved to assist generalization: https://doi.org/10.1016/j.patter.2021.100244